Alonso: reconstruyen el crimen

Lo autorizó la Cámara que juzga a Maripi Paillalef

Por Redacción

Toncek Arko

BARILOCHE (AB).- En el día de su cumpleaños, Jairo Raúl Maripi Paillalef fue notificado de que el miércoles próximo se realizará en Pilcaniyeu la reconstrucción del tiroteo que finalizó con el homicidio del subcomisario Aníbal Fabián Alonso. Tal vez eso permita dilucidar lo que ocurrió la noche del 16 de abril del año pasado y quién disparó primero. En las tres jornadas que lleva el juicio se estableció que el imputado realizó un disparo con un fusil contra Alonso cuando corría por el patio de su casa. El subcomisario lo había perseguido hasta allí en una camioneta policial porque el joven no se había detenido cuando circulaba en un Renault 12, con una cierva cazada en forma furtiva. También se confirmó que Alonso disparó varias veces su arma reglamentaria. Pero sigue la duda en torno a la secuencia de los disparos. Ayer, el físico forense Rodolfo Pregliasco explicó el informe que realizó a pedido de la defensa. Señaló que su trabajo se hizo en base a dos informes del gabinete de Criminalística de la Policía y de peritos balísticos. Aclaró que no fue al lugar del hecho. Señaló que el proyectil que mató a Alonso fue calibre 3006 y que la vaina servida encontrada en el patio es compatible con el proyectil encontrado en el cuerpo del subcomisario. Pregliasco sostuvo que Alonso realizó cinco disparos antes de caer herido. Pero el abogado querellante Mario Altuna salió al cruce. Preguntó cómo es posible que Alonso realizara los disparos antes de ser herido y las vainas quedaran en un radio de 50 centímetros. “Tengo escasa experiencia en balística”, respondió el físico. Dijo que es probable que la puerta de la camioneta actuara como barrera y por eso las vainas quedaron en ese espacio. “¿Qué hacen las cinco vainas acá”, insistió Altuna indicando una foja del expediente. “No lo sé”, replicó Pregliasco, quien adelantó que participará el miércoles de la reconstrucción en Pilcaniyeu. Ayer, el fiscal de Cámara Enrique Sánchez Gavier solicitó la reconstrucción al tribunal, integrado por los jueces de la Cámara Criminal Segunda, Silvia Baquero Lazcano, César Lanfranchi y Héctor Leguizamón Pondal. Pidió que participen los peritos que trabajaron en el caso. El defensor Juan Pablo Laurence y Altuna estuvieron de acuerdo. Tras oír a Pregliasco, el Tribunal escuchó a otros tres testigos. Luego, dispuso un cuarto intermedio hasta el miércoles a las 15, cuando escucharán a otro perito y luego viajarán hacia Pilcaniyeu. Dominaba su arma El comisario Luis Doctors declaró ayer que el subcomisario Alonso, con 18 o 20 años de carrera, dominaba un arma. Por eso señaló que a una distancia estimada de 10 metros “un disparo tendría que haber pegado” de los seis que realizó supuestamente contra Maripi Paillalef. El imputado escuchó con atención a los testigos. Cuando terminó la audiencia fue esposado y el personal el COER lo retiró de la sala para abordar la camioneta que lo trasladaría al Penal 3 de esta ciudad. Allí está desde abril de 2012. Maripi Paillalef fue detenido en la mañana del 17 de abril de 2012 en el campo de sus abuelos, en Paso de los Molles. Está acusado de “homicidio doblemente agravado por uso de arma de fuego y porque la víctima era un integrante de la Policía”. El Código Penal reprime con prisión perpetua ese delito. También se le imputa resistencia a la autoridad y portación de arma de guerra. El acusado afirmó que disparó luego de que Alonso le realizara varios disparos. “Tenía miedo y corría peligro mi vida”, sostuvo el lunes ante el Tribunal. Ayer cumplió 22 años y recibió en el penal a su padre y su hermana. “Comimos algunos sanguchitos, nada más”, contó el padre a “Río Negro” al finalizar la audiencia. No hubo abrazos ni despedida con su hijo. Sólo una mirada.