Argentina y el Terce, según se lo mire



LAURA HOJMAN (*)

El Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Terce) de la Unesco, que evaluó a quince países del continente en tercer y sexto grados de primaria en el comparativo con el estudio anterior Serce del 2006, entre sus múltiples lecturas, permitió saber que la Argentina pasó la media de 500 puntos en las tres áreas, pero Lengua y Lectura continúa siendo el flanco débil y un desafío aún sin solucionar. También, de acuerdo con la variable y el cristal con que se mire el estudio regional, habrá que ver si contar con la mayor cantidad de niños en la escuela primaria, como el caso de la Argentina en América Latina, es garantía de aprendizaje con calidad, único escudo para los alumnos contra el flagelo del abandono y la repitencia. Liderar la inversión en educación en América Latina tampoco representó para los argentinos un pasaporte a los primeros lugares respecto de países sin leyes de financiamiento educativo, con altas tasas de abandono escolar y bajos niveles de inversión y, aunque sea importante que la Argentina se destaque por esos factores, tendrá que mirar al interior las fallas. Un contrasentido es que el país creció casi 30 puntos en matemáticas de tercer grado y más de 12 en ciencias, pero en lengua no despega de los dos o tres puntos de suba respecto de otros años, en el marco de incesantes y onerosas campañas de lectura y reparto de libros desde la gestión de Néstor Kirchner y de la actual creación de bibliotecas escolares. En el Terce –que, aunque explicó Unesco, es una herramienta de análisis para las políticas educativas y curriculares para cada país y “no establece rankings”–, a la hora de hacer comparativos del desempeño de la Argentina consigo misma respecto del estudio anterior, se advierte que bajó del octavo al sexto lugar en la escala en lectura de tercer grado y descendió un peldaño en matemáticas. Los resultados generales tienen múltiples lecturas, análisis y contradicciones; por caso, la performance de la Argentina en matemáticas de tercer grado, que este año fue de 533,26 puntos –con una suba del 27,9%–, la ubica en el quinto lugar de la escala, mientras que Uruguay –que obtuvo este año 550,55 puntos– representó una baja del 12,02% respecto del estudio anterior. El ministro de Educación, Alberto Sileoni, explicó a DyN que, en comparación con el segundo estudio Serce, “mejoramos en matemáticas de tercer grado con 28 puntos más, de sexto subimos 17 puntos y en ciencias naturales tenemos 12 puntos más”. “Los resultados nos indican que tenemos que seguir trabajando en las tres disciplinas con énfasis en lengua”, donde la mejora fue de entre dos y tres puntos, añadió. Para los directivos de la sede regional de la Unesco, hubo “avances significativos” entre una prueba y otra; sin embargo, sostuvieron que “se requieren esfuerzos adicionales para que los países cumplan sus compromisos de modo de asegurar una educación de calidad para los niños de la región”. El exministro de Educación de la Alianza Juan Llach afirmó que el Terce “muestra que entre el 2006 y el 2013 hubo progresos escasos o nulos en aprendizajes de los chicos argentinos en lectura, matemáticas y ciencias”. Para Llach, en todas las pruebas “estamos por debajo de Chile, Costa Rica, Uruguay y México y en varias también detrás de Brasil, Colombia y Perú”, cuando en el primer estudio, Perce, “hace unos veinte años, nuestro país superaba a todos ellos”. Mario Giannoni, exministro porteño, dijo que sería “un grave error adoptar una actitud triunfalista y menospreciar la magnitud de los problemas educativos argentinos”. (*) Analista de educación de DyN


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