Argentina y Uruguay siguen lejos, pero bajan el tono

Hay "diferencias profundas" en derechos humanos. Batlle intentará restablecer las buenas relaciones.



El gobierno nacional ratificó ayer las "diferencias profundas" con Uruguay en materia de derechos humanos, pero manifestó su deseo de "terminar con el incidente", mientras la administración de Jorge Batlle confirmó su intención de "restablecer el nivel de relaciones" bilaterales antes del entredicho.

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, fue el encargado de ratificar que el gobierno nacional "no va a ceder respecto de la vocación de resolver cada uno de los temas de derechos humanos".

Por su parte, el jefe de gabinete de la Cancillería, Eduardo Valdés, ratificó que existen "diferencias profundas" en materia de política de derechos humanos entre ambos países, aunque aclaró que no se pretende "afectar los vínculos" con el Uruguay, "que en todos los demás carriles se desarrolla en forma normal".

Desde Uruguay, en tanto, el canciller Didier Oppertti aseguró que su país buscará "hacer todo lo posible para restablecer el nivel de relaciones" con la Argentina "en lo diplomático y en lo político, que entendemos es necesario".

El canciller señaló -según medios uruguayos- que en las próximas horas el Ministerio que preside difundiría una declaración acerca del reclamo argentino por los restos de la nuera del escritor Juan Gelman, María Claudia García, víctima de la represión en Uruguay en 1976.

La respuesta de la administración uruguaya tiene por objeto cerrar el conflicto y dar una respuesta "clara y oportuna" a los requerimientos argentinos y al presidente Néstor Kirchner, quien calificó de "exabrupto" la decisión de su colega Batlle de reclamar, como contrapartida, por "los 80" desaparecidos uruguayos en la Argentina.

Un día después de haber calificado a Batlle como "campeón mundial de la agresión a los argentinos", Aníbal Fernández también se ocupó de responderle al ex presidente uruguayo Luis Lacalle.

Lacalle, antecesor de Batlle, señaló en las últimas horas que "el presidente argentino ha incurrido en violaciones muy graves de las normas de comportamiento cuando ha venido a dar su preferencia al candidato del Frente Amplio", Tabaré Vázquez.

"Tendrá todo el derecho del mundo de decir lo que él quiera y lo que le parezca, pero da la sensación -dijo Fernández- de que cada vez que hay alguna cosa de estas, siempre tiene una perlita para colocar".

Luego equiparó a Lacalle con Batlle porque "si ellos tienen algún derecho en evaluar el peronismo peronista de Kirchner y no el peronismo menemista de Menem, nosotros tenemos algún derecho a hacer nuestra evaluación política-ideológica y comentar que hay un señor del otro lado del Río de la Plata que s llama Tabaré Vázquez, que piensa muy parecido como nosotros, y punto y aparte".

Sin embargo, luego, en tono conciliador el ex presidente propuso la celebración de "una reunión reservada" entre Kirchner y Batlle para arreglar las diferencias.

En tanto el canciller Oppertti, consideró que con Argentina "tenemos una relación muy profunda, muy fuerte, y no podemos decir que se hayan deteriorado", aunque confesó: "Quisiera decir que son excelentes, y eso no se ajustaría estrictamente a la verdad".

"Lo fundamental" es saber "qué es lo que ha sucedido y cómo se han desarrollado las cosas" para "no entrar en una suerte de guerra de comunicados", concluyó Oppertti.

(DyN/Télam)

Especialistas critican la política de Kirchner

BUENOS AIRES (ABA).- De "imprudente" y "errónea" calificaron a la política exterior del presidente, Néstor Kirchner, diversos especialistas consultados por la tensión diplomática entre el gobierno argentino y el uruguayo, encabezado por su mandatario, Jorge Batlle.

Para el titular de Nueva Mayoría, Rosendo Fraga, la dureza del planteo de Kirchner frente a Uruguay puede entenderse a partir de tres elementos: 1 ) La personalidad de Kirchner de hacer del conflicto un estilo tanto en política nacional como internacional; 2) el factor ideológico, al ser los derechos humanos una pieza central en la política del presidente argentino que se contrapone a un gobierno uruguayo más cercano a la centro derecha; 3) El modo rencoroso con que suele reaccionar Kirchner, quien en este caso no dejó pasar que en la campaña electoral del año pasado, Batlle pronosticó que iba a ganar Carlos Menem.

En tanto, según el analista Carlos Escudé, se trata de "otra tormenta en un vaso de agua, que demuestra que la política exterior está manipulada para generar apoyos en política interna, lo que es grave en casos de países con muchos lazos en común como Uruguay y Argentina. "Estamos metidos en una política de generación de constantes desconfianzas", deslizó Escudé, quien también recordó el reciente cruce con Chile al respaldar Kirchner el derecho de Bolivia al tener salida al mar. "¿Y si ahora los trasandinos dicen lo mismo de Paraguay con respecto a nosotros?", se preguntó Escudé. "No se puede hacer política irracional, para destruir lo que se venía haciendo", disparó el barbado especialista, mencionando el exabrupto del mandatario argentino acerca de que pondría nocaut a la administración Bush.

Por su parte, el ex vicecanciller del gobierno alfonsinista, Raúl Alconada Sempé se limitó a expresar que en estos días "es preferible guardar silencio, -una de las virtudes de las relaciones internacionales es actuar por otros canales- y no con manifestaciones que complican situaciones tan delicadas". En relación a la actuación de los dos gobiernos, sostuvo que "no es un episodio feliz de ninguna de las dos partes".

"Argentina debería ser más prudente, porque se está manejando de manera dura con un país más chico y con una relación histórica con la Argentina", subrayó Fraga quien de todos modos deslizó que la disputa puede ser un bumerán que favorezca electoralmente a Batlle ya que "para el ciudadano uruguayo empieza a ser una cuestión popular, similar a lo que ocurre en nuestro país con Estados Unidos".

A la vez, afirmó que si el conflictos sigue escalando, se pude complicar el Mercosur.

Nota asociada:

El gobierno insiste en bloquear vuelos de Chile a Malvinas

Nota asociada:

El gobierno insiste en bloquear vuelos de Chile a Malvinas


Comentarios


Argentina y Uruguay siguen lejos, pero bajan el tono