Arrieta promete darle su impronta al IPPV

Asumirá en diciembre, pero ya está planificando lo que será su gestión al frente del organismo. Uno de los objetivos es un trabajo cercano a los municipios. Crear guetos no me gusta, dijo.

Por Redacción

BARILOCHE (AB).- En Río Negro hay 2.700 viviendas en construcción y Julio Arrieta, el arquitecto que el 10 de diciembre asumirá al frente del IPPV promete continuar con los programas habitacionales y plasmar una “impronta desde lo arquitectónico y urbanístico” con un fuerte vínculo con los municipios. Arrieta mantuvo el lunes sus primeras reuniones con el gobernador Alberto Weretilneck y el actual titular del IPPV, Luis Bardeggia, para realizar un “traspaso ordenado”, dijo a “Río Negro”. “La vivienda es la unidad básica de la familia, si se soluciona ese problema se empiezan a solucionar otros temas acuciantes”, dijo Arrieta, quien armará su equipo de trabajo con profesionales de su confianza pero también técnicos que se desempeñan en el organismo autárquico provincial. Entre las premisas que el futuro funcionario lleva al IPPV ya delineó: “Crear guetos no me gusta, esos planes donde hay muchas viviendas me parece que en vez de unir separa a la gente”, afirmó y agregó que “hay que planificar las urbanizaciones, ver qué servicios pueden tener, equipamiento urbano y conectividad”. La nueva gestión promoverá un trabajo en conjunto con los municipios atendiendo la planificación de cada ciudad y las necesidades que desde la comuna se trasladen, pero además se coordinará el aporte de tierras para el emplazamiento de nuevos planes habitacionales. “Queremos equilibrar la oferta y la demanda porque por muchos años se utilizó la vivienda de manera política y por dar un ejemplo Bariloche fue olvidado entre los planes habitacionales”, afirmó en alusión a las gestiones del gobierno radical. En Bariloche, Arrieta admitió que existe un grave problema por la falta de tierra y por los valores del mercado y coincidió con el proyecto del Frente Grande para que se destinen terrenos del banco de tierras municipal para cubrir la demanda de los beneficiarios del Procrear que reciben un tope máximo de 150 mil pesos para adquirir un lote cuando la oferta del mercado fija un costo de 250 mil pesos promedio. El arquitecto consideró que los precios tan elevados hacen que sectores “profesionales juniors vean difícil el acceso a la vivienda” y planteó que el IPPV tendrá que tener en cuenta esa realidad en un futuro y ofrecer soluciones también a la clase media aunque -insistió- “la prioridad siempre es los sectores más vulnerables”. El futuro funcionario que actualmente integra el directorio de Invap, también destacó la orientación solidaria del IPPV que con la cobrabilidad que actualmente asciende el 68% se puede continuar accediendo a planes federales de viviendas. Arrieta también recibirá algunas situaciones conflictivas, como es el caso de las viviendas prometidas por los viales y todavía en litigio en varias ciudades.