ArteBA cerró su edición número veinte a puro arte

Con más de 125 mil visitas en cinco días, cerró la más prestigiosa e importante feria del mundo del arte. Por Oscar Smoljan

Por Redacción

Apuntes de Cultura

Cada año, por el término de cinco días, las más importantes galerías de arte de la Argentina y del exterior, se dan cita en Buenos Aires para darle vida a una de las más prestigiosas e importante ferias de arte del mundo: arteBA.

Este año, en predio de la Rural en el barrio de Palermo, este monumental encuentro de artistas, galeristas, marchands, directores de museos de arte de todas partes, coleccionistas y público en general, cumplió veinte años de vida y sus resultados fueron más que auspiciosos.

Según confirmó su director, Facundo Gómez Minujin, la feria rompió este año su propio récord de asistentes –más de 125 mil en cinco días, más 21 mil fans en la red social Facebook- y sus ventas no se quedaron atrás.

La alquimia que le da sentido a arteBA se nutre de varios elementos. Por un lado, se conoce la obra de destacados artistas contemporáneos, argentinos y extranjeros, por el otro, las obras, también nacionales o extranjeras, se venden a coleccionistas y museos locales y del exterior. El arte se pone en movimiento en un circuito que recorre el mundo. La Cultura es una rueda que no para de girar.

Este año se le rindió un merecido homenaje a quien se considera prácticamente el ideólogo de la feria, el ingeniero Jacobo Fiterman, quien a lo largo de estos veinte años apoyó con sus ideas, dirigió y trabajó en el desarrollo de este evento cultural

de gran relevancia.

El premio Petrobrás, que el año 2009 había sido para Tomás Espina por “Habitación quemada” (en este momento en el MNBA Neuquén), y el año pasado para Adriana Miranda con “El espacio de acá”, este año le tocó a Carlos Herrera por su obra “Autorretrato sobre mi muerte”.

La obra, una escultura-objeto instalado en el piso del salón, no pasó inadvertida, ya que consiste en un par de zapatos dentro de una bolsa de plástico con moluscos muertos en su interior los cuales, a medida que pasaba el tiempo, se iban descomponiendo en una (mal) oliente metáfora acerca de la finitud de la vida y la corrupción ineludible que deviene con la muerte.

En otras líneas estéticas y artísticas, brillaron en la muestra un móvil transparente de Julio Le Parc el cual, si bien no fue realizado en tiempos recientes, guarda la importancia de ser la creación de uno de los padres del arte cinético internacional, como lo es este gran artista que inauguró nuestro MNBA Neuquén allá por el año 2000.

También se destacaron los mundos aéreos y espaciales, incontaminados, que surgen de la mente creativa de Tomás Saraceno, artista que estuvo invitado en la última edición de la Bienal de Venecia.

Los artistas emergentes de Latinoamérica también tienen su lugar en esta feria con la sección Barrio Joven, que este año congregó a jóvenes de Argentina, Brasil, Colombia, Venezuela y México que presentaron sus no convencionales creaciones.

Pero arteBA tiene mucho más para contar. Los programas de fomento y difusión del arte organizados por importantes entidades privadas, son conocidos desde hace mucho y nuestro museo se ha visto favorecido con ellos.

Ya sea el programa Matching Funds del grupo de seguros Zurich, como el que promueve la firma Chandon, han significado para el MNBA Neuquén la posibilidad de adquirir nuevas obras, como lo fueron las creaciones de Alejandro Puente y Ernesto Deira o Pablo Siquier, que forman parte de nuestro patrimonio.

Oscar Smoljan

Secretario de Cultura de la Ciudad de Neuquén

Director del Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén


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