Atentado suicida dejó 55 muertos en la frontera de Pakistán
Ocurrió tras una ceremonia religiosa en una ciudad ubicada en la zona limítrofe con India. Hay cientos de heridos.
AP
PAKISTÁN (AFP).- Al menos 55 personas murieron y más de 120 resultaron heridas el domingo en un sangriento atentado suicida del lado paquistaní de la frontera entre India y Pakistán, potencias nucleares rivales. El atentado tuvo lugar tras el final la ceremonia militar diaria en Wagah, el principal paso fronterizo entre India y Pakistán, situado a la salida de Lahore, la capital de la provincia de Punyab, que pese a ser la más poblada de Pakistán habitualmente escapa a la violencia. Todos los días, miles de paquistaníes e indios, cada cual de su lado de la frontera, así como cientos de turistas, asisten en Wagah a esta colorida y espectacular ceremonia militar que acompaña, con música y arriado de banderas, el cierre formal de la frontera. Pero cuando la muchedumbre se dispersaba, tras la ceremonia, una fuerte explosión se escuchó del lado paquistaní, informó Amin Wains, jefe de la policía de Lahore. “El kamikaze no logró penetrar el dispositivo de seguridad de la frontera, y detonó el explosivo justo en la salida del puesto fronterizo mientras la gente abandonaba el lugar”, declaró Tahir Javed, jefe de un cuerpo de paramilitares de Punyab. Aunque hay siete controles en la carretera que lleva hasta el puesto, los visitantes no son revisados con excesivo rigor. El jefe de policía de Lahore, capital del Punyab paquistaní, confirmó que se trataba de un atentado suicida y explicó que en lugar del ataque se habían encontrado “bolas de metal”. Tahir Javed, comandante provincial de los paramilitares que protegen el puesto fronterizo dijo que tres de sus hombres habían muerto en el ataque. “El suicida no logró cruzar la barrera de seguridad y se inmoló fuera cuando la gente empezaba a salir”, dijo. En el hospital de Gurkhi, las familias lloraban a sus muertos, entre los que había gran cantidad de mujeres y niños, mientras otras personas seguían en estado de shock. El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, cuyo feudo político es precisamente Lahore, condenó duramente el ataque y ordenó una investigación exhaustiva, en un país donde la policía raramente saca adelante las investigaciones relativas a atentados. El domingo por la noche, el primer ministro indio, Narendra Modi, se sumó a la condena del atentado en Pakistán. El atentado se produce en un momento de recrudecimiento de los bombardeos entre Pakistán e India en la disputada región de Cachemira, conflicto que ya ha dado lugar a dos guerras entre estos países, al tiempo que el ejército paquistaní lleva a cabo una operación contra los feudos talibanes del noroeste del país, en la frontera con Afganistán.