El dilema de los autos nuevos: alta demanda y distorsión de precios

Las dificultades de acceso al mercado cambiario llevan a miles de personas a colocar sus tenencias mediante la compra de un vehículo. Como contracara, la escases de oferta de 0Km hace que en muchos casos, el usado sea más caro que la unidad nueva.




Alta demanda. El mercado automotriz comienza a moverse con muchos compradores y escasa oferta.

Mayor demanda, mercado en movimiento, y precios “raros” al ritmo de las restricciones cambiarias. Son las características principales en el mercado automotriz.


Las primeras señales de recuperación en el nivel de actividad tras el impacto de la pandemia, comienzan a llegar desde diferentes sectores de la economía nacional. Uno de ellos es el mercado automotriz, que lentamente comienza a recuperar ritmo, y que ya trabaja en un rango de producción similar al de finales de 2019.


En efecto, los números que arroja el informe de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa) para el mes de octubre, muestra que la venta de unidades cero kilómetro a las concesionarias, creció un 22,5% interanual en el décimo mes del año, lo que se suma a la suba del 30,5% registrado en septiembre. Ambos datos significan que el nivel de demanda de automóviles es hoy mayor al de hace un año, previo a la irrupción del coronavirus.


El reporte de patentamientos del mes de octubre publicado por la Asociación de Concesionarios Automotores (Acara), confirma la tendencia. Si se toma el acumulado de los diez primeros meses del año, se han patentado 286.695 unidades, un 30,5% menos que en los primeros diez meses de 2019, lo que deja a la vista el enorme golpe que asestó la pandemia al sector.

No obstante, en el mes de octubre se patentaron 37.163 unidades, un 6,1% más que en el mes de septiembre y un 13,9% más que en el mes de octubre del año pasado. El dato no alcanza para revertir la tendencia anual, pero indica el inicio de una lenta recuperación.


Un dato saliente del momento que se vive en el mercado automotriz, es que por diferentes factores, se ha generado una fuerte distorsión de precios.
La dinámica habitual en el valor de mercado de las unidades nuevas y usadas, indica que para avanzar de un auto usado a uno cero kilómetro, es necesario pagar una importante diferencia.

Producción. Recupera lentamente los niveles de pre pandemia.


Por el contrario, y fuera de toda lógica económica, la coyuntura actual genera que en muchos casos el auto usado del año anterior, se transe en el mercado a un precio más alto que la unidad cero kilómetro de la misma marca y modelo.
Al buscar precios en el portal especializado “Info Auto”, surgen una serie de ejemplos concretos para diferentes marcas nacionales e importadas que demuestran la distorsión.


El Volkswagen Vento versión Higline 1.4 TSI cuesta $3.152.000 si se busca un cero kilómetro, pero cotiza $3.205.000 para el modelo 2019.
Sucede lo mismo para el Toyota Corolla 2.0 XLI, que sale $1.837.000 si es cero kilómetro, pero cotiza $2.500.000 para el modelo 2019.
Otro ejemplo es el Nissan Kiks 1.6 Sense, cuyo precio para el cero kilómetro es $1.675.000, mientras que para el modelo 2019 es $1.754.000.
Por último la compacta Renault Capture 2.0 Zen, de fabricación brasilera, se consigue cero kilómetro por $1.769.000, mientras que el modelo 2019 cuesta $1.764.000, apenas $5.000 pesos menos.

Las ventas de automóviles se aceleran al ritmo de la recuperación del nivel de actividad y de las restricciones de acceso al mercado cambiario.

Al intentar buscar explicaciones para tal panorama de precios, los especialistas responsabilizan de la distorsión a las restricciones cambiarias y a la dificultad para el ingreso de piezas y de unidades importadas. De hecho todos los casos citados se tratan de autos importados, o ensamblados en Argentina pero con una incidencia grande de piezas importadas.


Ante las restricciones para el acceso a la divisa norteamericana, miles de personas buscan colocar sus pesos mediante la adquisición de unidades cero kilómetro. Pero el incremento de la demanda se topa de frente con la falta de oferta a raíz de la demora en el ingreso de unidades terminadas y de partes, lo que deriva en esperas de al menos 90 días, sin garantía de cuál será el precio cuando la unidad finalmente llegue a la concesionaria.


Es por tal motivo que muchos de los compradores eligen evitar la espera del cero kilómetro, y se vuelcan a la búsqueda de un usado del año pasado. El incremento de la demanda de usados 2019, implica de inmediato un fuerte salto en los precios.

Dato

36%
La diferencia que existe en algunos casos, entre el usado modelo 2019 y la misma unidad cero kilómetro.

SUSCRIBITE A NOTICIAS DIARIAS
Todos los días un correo con las noticias más importantes del día.

Comentarios


El dilema de los autos nuevos: alta demanda y distorsión de precios