Barcelona exprés

Arte, cultura, gastronomía y el Mediterráneo: guía para recorrer la ciudad más visitada de España en 72 horas.

Por Redacción

ESPAÑA

DÍA 1: EL MAR, LA CALLE

La Rambla es el punto neurálgico para caminar. Una ancha plazoleta arbolada donde confluyen puestos de recuerdos, flores, artesanías, restaurantes y cafeterías, donde al paso se puede contemplar el coqueto Teatro del Liceo que alberga obras desde mediados del 1800. Su arquitectura fue modificándose por dos incendios que lo afectaron, el último en 1994. Asistir a un espectáculo por la noche es un buen plan para los amantes de la cultura.

En el paseo por la Rambla, también es casi obligatorio desviarse al mercado La Boquería, un enorme edificio de techo alto y sin divisiones donde se ubican cientos de puestos de productos frescos y comida al paso. Es ideal para almorzar platos típicos de Cataluña y de España en general.

Un tercer desvío invita a tomar una de las calles laterales que conduce a la Plaza Real colmada de palmeras que rodean una fuente central y edificios que albergan cervecerías y restaurantes. El trayecto final desemboca en el puerto antiguo antecedido por un enorme monumento a Cristóbal Colón que señala a América. Desde allí se da paso a una amplia pasarela paralela al mar Mediterráneo, una especie de paseo costanero que atraviesa una zona de embarcaciones, restaurantes con mesas en la vereda donde se degustan los mejores platos de mar. El barrio se llama “La Barceloneta” nombre por el cual es conocida la popular playa céntrica de la ciudad donde asisten miles de turistas y residentes. Para llegar hasta acá también es posible en metro porque muy cerca hay una estación para evitar el calor de la superficie y ascender a pasos del Mediterráneo. Por un largo corredor paralelo al mar siguen otras playas, todas con paradores y espacios recreativos y enfrente edificios enormes y vanguardistas que poco tienen que ver con el casco más histórico del barrio Gótico. Una buena opción para no perderse el encanto de ninguna playa es recorrerlas en bicicletas de alquiler: cada vereda tiene un espacio de bicisenda.

DÍA 2: MUNDO GAUDÍ

Si el primer día lo insume el mar y la calle, el segundo será el arte de Gaudí. Este arquitecto catalán fue revolucionario para su época (fines del siglo XIX y comienzos del XX) con formas curvas y mosaicos de colores que conforman figuras o decoran paredes que le valieron a siete de sus catorce obras en Barcelona la declaración de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. La obra más famosa es la Sagrada Familia que comenzó a construir en 1883 y que aún hoy sigue inconclusa: es habitual lograr fotografías donde se ven los andamios. La fachada de esta iglesia es extraña y con excesiva decoración donde cada una de las tres caras del edificio representa un segmento de la historia de Cristo. Gaudí proyectó 18 torres exteriores cargadas de simbolismo que representarían a los apóstoles, a la Virgen María, a Jesús y a los cuatro evangelistas, de las cuáles hoy solo hay 8. En el interior dicen que el arquitecto se inspiró en las formas de la naturaleza por eso creó columnas con forma de tronco de árbol.

El paseo por el mundo Gaudí sigue con la famosa Casa Batlló, uno de los dos edificios diseñados por el arquitecto en Paseo de Gràcia. La fachada parece hecha de calaveras que en realidad son balcones y huesos (los pilares), con formas curvas. Fue una casa de lujo a pedido de aristócrata catalán.

A escasos metros, en la misma calle y en una esquina, reluce el otro edificio emblema del arquitecto, La Pedrera, característico por esculturas ubicadas en la terraza y hierro forjado en los balcones visibles desde el exterior. En otro sector de la ciudad, a donde se llega en metro y tras una caminata de calles levemente empinadas, se puede recorrer de un espacio público con jardines y detalles arquitectónicos diseñado por Gaudí: el Parque Güell. Allí se pueden encontrar figuras del mundo animal con la característica técnica con recortes de mosaicos de colores, una gran escalera que comienza separada en dos y se fusionan en un pabellón, previo paso por fuentes de agua pintorescas, una plaza oval y otros espacios donde quedó plasmada la genialidad del arquitecto.

DÍA 3: VISTAS Y BARÇA

El tercer día se puede buscar la mejor vista de Barcelona. En teleférico desde la ciudad se llega a la montaña de Montjuïc. Desde las cabinas vidriadas ya en el trayecto se puede observar el paisaje y en la cima, que no es de una altura importante, más bien un morro bajo y un excelente mirador.

El teleférico tiene tres estaciones en Parc de Montjuïc, Miramar y Castell de Montjuïc. Es el barrio más alto de la ciudad donde se emplazaron las instalaciones para los Juegos Olímpicos de 1992 con campus de rugby, piscinas, pistas de atletismo y estadio de fútbol, entre otros.

En Montjuïc se puede apreciar la fuente mágica donde se realizan espectáculos de luces y agua, ubicada entre la Plaza España y el elegante edificio del museo nacional de arte de Cataluña.

También se puede visitar el castillo Montjuïc que fue construido en el siglo XVIII que sirve como mirador hasta donde se puede llegar en teleférico o caminando, y la fundación Joan Miró donde se puede apreciar la obra del artista.

Al regresar a la ciudad otro imprescindible del último tiempo es conocer el estadio Camp Nou del Fútbol Club Barcelona, el equipo de Messi y Mascherano, que ofrece visitas guiadas y un museo.

SOLEDAD MARADONA

soledadmaradona@rionegro.com.ar

DATOS ÚTILES

• Hay una red de metro que llega a las cercanías de todos los sitios de interés.

• Puede convenir comprar la Barcelona Card por la estadía para movilizarse en transporte público y obtener descuentos.

• El Bicing, sistema de bicicletas públicas, solo es para quienes tienen documento español, pero hay tiendas de alquiler de bicicletas por hora.

• No recomiendan transitar solo de noche por La Rambla.

• Se puede llegar directo sin escala desde Ezeiza al aeropuerto internacional El Prat, a 15 km del centro.

• Desde el aeropuerto El Prat se puede tomar el tren para llegar a la ciudad.