Beba de 9 meses llega sola a Italia al morir su madre en naufragio

Ambas habían sido rescatadas de un naufragio, pero la mujer murió por graves quemaduras. El médico que la atendió pidió adoptarla.

Redacción

Por Redacción

Favour junto al médico que la atendió.

La prensa italiana se hace eco este jueves de la historia de una bebé de 9 meses que llegó sola a la isla italiana de Lampedusa junto con otros inmigrantes de Mali, después de que su madre muriese durante la travesía en el Mediterráneo por las quemaduras del carburante.

Junto con las imágenes del vuelco de un pesquero con cerca 600 personas a bordo mientras se realizaban las tareas de rescate, los medios italianos publican la foto de Favour, la pequeña en brazos del médico del ambulatorio de Lampedusa, Pietro Bartolo.

Viajaba con su madre, que estaba embarazada, y decenas de otros refugiados en una lancha que partió de Libia. La madre murió al parecer debido a graves quemaduras por el motor defectuoso de la embarcación, relata la información. Una mujer se hizo cargo de la pequeña y cuando llegó a Italia la entregó a las autoridades.

El médico de la isla, Pietro Bartòlo, quiere adoptar a la pequeña “Favour”.

“Es preciosa y muy dulce”, explicó el médico, que se hizo conocido tras participar en el documental “Fuocoammare” del director italiano Gianfranco Rosi, que en febrero pasado ganó el Oso de Oro en el festival de cine de Berlín.

“Me abrazó, no lloró y se dejó auscultar sin lamentarse”, agregó Bartòlo. La pequeña estaba un poco deshidratada y con la temperatura baja, pero se encuentra bien, señaló el médico. “Están llegando llamadas de familias de toda Italia que quieren adoptar a la pequeña. El teléfono no ha dejado de sonar”, relató.

Ahora un tribunal en Palermo será el que decida el futuro de la niña, señala el diario “La Repubblica”. “Si necesita un papá, aquí estoy yo. Estoy dipuesto a adoptarla”, dijo el médico, que hace cinco años se hizo cargo de un tunecino de 17 años. “Es como si fuera mi propio hijo”, señaló.

Durante la Berlinale criticó duramente la política europea de inmiración: “No creo que un muro o un alambre de púas vaya a detener a esta gente. Es necesario actuar sobre los países de origen. Nadie quiere abandonar su país”, dijo entonces el médico que atiende desde hace 30 años a los inmigrantes que llegan a la pequeña isla mediterránea.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora