Ben Affleck, en tiempo de gran cosecha
No es el favorito en los Oscar, pero el actor y director se impuso con “Argo” en los Golden Globes, una fiesta en la que se destacó el discurso de Jodie Foster y el de Bill Clinton.
Steven Spielberg era el gran favorito de la noche, pero el protagonismo se lo robó Ben Affleck al hacerse con el Golden Globe a la mejor película dramática y mejor director por su thriller “Argo”. Sin embargo, no fue la única sorpresa: sensación causaron también la irrupción sobre el escenario del expresidente Bill Clinton y el emotivo discurso de Jodie Foster (ver aparte).
A sus 40 años, Affleck desbancó a “pesos pesados” de Hollywood como Spielberg, Katrhyn Bigelow, Ang Lee y Quentin Tarantino, y gana puntos de cara a los Oscar, aunque los académicos no lo nominaron como mejor director. “Me da totalmente igual qué premio sea cuando mi nombre está al lado de estos nombres”, dijo Affleck al recoger el galardón.
El trepidante thriller “Argo”, basado en hechos reales, se enmarca en la Revolución Iraní de 1979 y cuenta el difícil rescate de seis rehenes estadounidenses refugiados en la embajada de Canadá. Su artífice fue el agente de la CIA Tony Mendez –presente en la gala de entrega–, a quien da vida el propio Affleck.
Pese a la decepción, ni “Lincon” (Spielberg) ni “La noche más oscura” (Bigelow) se fueron con las manos vacías: la favorita Jessica Chastain desbancó a Naomi Watts (“Lo imposible”) y fue distinguida como mejor actriz dramática por su papel de agente de la CIA a la caza de Bin Laden, mientas que Daniel Day-Lewis recibió su globo dorado como mejor actor por su papel del expresidente norteamericano.
Y quién mejor para entregárselo que otro expresidente: “Ganar requiere que un presidente tenga que hacer muchas negociaciones desagradables, que a su vez no tienen nada que ver con el problema principal. Yo no sé nada acerca de eso”, bromeó un Bill Clinton que causó furor e hizo que muchos famosos se pusieran de pie para aplaudirlo.
En la categoría de comedia o musical, la otra protagonista de la noche fue “Los miserables”, que se alzó con el Globo de Oro a la mejor película y por la que también fueron premiados Hugh Jackman y Anne Hathaway como mejor actor y actriz de reparto. La joven Jennifer Lawrence (“Los juegos del hambre”), confirmó su buena racha al alzarse como mejor actriz por la comedia “El lado luminoso de la vida”.
“¡He ganado a Meryl (Streep)!”, exclamó emocionada la actriz de 22 años. La gran dama de Hollywood competía este año por su papel de esposa sexualmente frustrada en “Hope Springs” y, aunque no pudo acudir a la gala, protagonizó uno de los momentos más divertidos de la noche: la copresentadora Amy Poehler hizo gala de su humor más mordaz al excusar a la actriz. “Tiene gripe y, según dicen, está maravillosa en su papel (de enferma)”.
Como mejor actor de reparto fue coronado el austríaco Christoph Waltz por su papel en el western de Tarantino “Django sin cadenas”.
Otro austríaco que pisa fuerte de cara a los Oscar es Michael Haneke, cuyo demoledor drama “Amor” se llevó el Globo a la mejor película de habla no inglesa. “Jamás habría imaginado que recibiría un premio en Hollywood de manos de otro austríaco”, dijo Haneke después de que el “ex-Governator” Arnold Schwarzenegger le entregara el premio junto a Sylvester Stallone.
En el apartado televisivo, las triunfadoras fueron la serie “Homeland” (drama), con tres Globos de Oro, y “Girls” (comedia o musical).
El simpático dúo de presentadoras formado por Tina Fey y Poehler no desmereció a su predecesor, el mordaz Ricky Gervais, y repartió bromas para todos. Aunque quizá, la más sonada, se la llevó Kathryn Bigelow. Aunque confesó no haber seguido mucho la polémica en torno a “La noche más oscura”, “cuando se trata de torturas, confío plenamente en la mujer que estuvo casada tres años con James Cameron”. espetó Poehler. La sala estalló en carcajadas, e incluso Bigelow no pudo evitar reírse.
Doble triunfo: mejor película y mejor director para Ben Affleck por “Argo”. La Academia lo ignoró como director, pero él sigue sumando.