Ben Affleck se postula al Óscar al mejor director con su película `Argo´
El actor y director encarna al agente de la CIA que simuló el rodaje de una burda copia de `Star Wars´ para rescatar a seis diplomáticos estadounidense atrapados en Teherán. Affleck puede lograr su segundo Óscar con`Argo´, según apunta la crítica estadounidense.
La realidad supera a la ficción en multitud de ocasiones. La historia que inspira Argo, la película dirigida y protagonizada por Ben Affleck, es una de ellas. Affleck se ha interesado para su tercer trabajo como director por la crisis de los rehenes ocurrida hace más de tres décadas en Irán, cuando era Jimmy Carter presidente de Estados Unidos.
En otoño de 1979, partidarios de la revolución iraní invadieron la embajada estadounidense en Teherán para exigir la entrega del Sha de Persia a las autoridades del país. Seis diplomáticos consiguieron huir y se refugiaron en la residencia del embajador de Canadá.
El agente de la CIA Tony Méndez –espía real que estuvo en activo desde 1963 a 1990- ingenió un curioso plan para rescatarlos. No era otro que convertirlos en miembros del equipo de Argo, una película de ciencia ficción.
Para dar mayor veracidad a la farsa, los servicios secretos crearon una productora ficticia dirigida por profesionales de Hollywood y realizaron una presentación del rodaje a los medios de comunicación norteamericanos.
Los responsables de la operación llegaron incluso a comprar el guion de la película, una vulgar copia de Star Wars.
Affleck utiliza tan rocambolesca historia para crear un largometraje que se inspira en los thrillers de Alan J. Pakula o Sidney Lumet, dos directores que mantuvieron un cierto equilibrio entre el retrato de personajes y las consabidas reglas de un género que exige dosis de acción y suspense.
El actor norteamericano también recupera al héroe vulnerable de las películas norteamericanas de los 70. Su personaje, un agente de la CIA que vive una crisis en su matrimonio, recuerda al de algunos papeles que actores como Robert Redford o Dustin Hoffman interpretaran hace tres o cuatro décadas.
Dentro de este afán realista del filme, destaca el mimo con el que Affleck reconstruye el asalto a la embajada de Estados Unidos en Teherán. Las imágenes que aparecen en los títulos de crédito finales nos muestran hasta que punto ha intentado reproducir lo más fielmente posible los hechos que ocurrieron hace más de 30 años.
La estrella estadounidense se muestra, además, como un espléndido director de actores, como se demuestra en el magnífico trabajo de Alan Arkin y John Goodman, que interpretan a la extraña pareja que regenta la ficticia productora del falso largometraje.
Sin un presupuesto desorbitado y un marcado tono adulto, Argo se ha convertido en una de las sorpresas de la taquilla norteamericana de este otoño.
La crítica, además, ha ensalzado la labor como director de Affleck, que ya aparece como uno de los principales candidatos para llevarse el premio al mejor realizador en la próxima edición de los Óscar.
Así, Affleck pugnará por su segunda estatuilla después del galardón que compartió con su amigo Matt Damon por el guion de El indomable Will Hunting.
La Información.com
La realidad supera a la ficción en multitud de ocasiones. La historia que inspira Argo, la película dirigida y protagonizada por Ben Affleck, es una de ellas. Affleck se ha interesado para su tercer trabajo como director por la crisis de los rehenes ocurrida hace más de tres décadas en Irán, cuando era Jimmy Carter presidente de Estados Unidos.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora