Boletín oficial orgánico
–El día de los festejos por los 25 años de “Página/12”, hubo compañeros que decían que la presencia de la presidenta fue el sepelio de “Página/12”. Fue como admitir que es de ellos. Igual, para mí, fue poco feliz que celebren los 25 años en la ex-ESMA. Es como festejar un cumpleaños en Auschwitz. No entiendo la lógica. –Escribiste una carta unos días después, que leíste en el programa, dirigida a la presidenta. ¿Pero qué sentiste en ese momento? –Yo pasé por distintas etapas con “Página/12”. Pasaron muchos años. Fui a la radio, a la tele. Y “Página” me ignoró por muchos años: no ponían mi nombre; después lo empezaron a poner de vuelta y después volvieron a ignorarme. Lo que pasa es que “Página” cambió mucho en este tiempo y se convirtió en algún momento en un boletín oficial orgánico. No me parece ni bien ni mal. Pero no me parece “Página”. Para mí, “Página” cerró. Es una rara mueca de lo que el diario fue. Porque justamente “Página” no puede ser un diario que esté con el poder. Yo ya lo dejé de ver como mi diario en un punto. –¡Pero te dolió! –Es que es difícil. Yo estuve nueve años y medio. Y sé que esto suena muy pedante, pero es así: yo puedo explicar mi historia sin “Página” pero “Página” no puede explicar su historia sin mí. Y éste es el problema, el problema lo tienen ellos. Está todo bien: me quieren quitar “Página”, quítenme “Página”. Lo digo con bronca, no con alegría, pero el problema lo tienen ellos. Y a tal punto lo tienen ellos que necesitan borrarme. Si me hubieran ninguneado, yo no hubiera podido discutir si me daban poca o mucha importancia. Ahora, al borrarme, demuestran que estoy más presente que antes. Pero claro que me pone triste, es parte de mi historia.
Página/12