Brasil recibe el mayor «salvataje» de la historia

En un giro político del FMI hacia la crisis del continente, se le otorgará un crédito de 30.000 millones de dólares

Por Redacción

El vocero del FMI, Francisco Baker, explica detalles del acuerdo con Brasil.
Washington (dpa) – El Fondo Monetario Internacional (FMI) acordó el mayor paquete financiero de su historia, al anunciar ayer que aprobará el próximo mes un nuevo acuerdo con Brasil con una línea de crédito de 30.000 millones de dólares.

El acuerdo, que sería aprobado por el directorio a principios de septiembre, también permitirá a Brasilia recortar en 10.000 millones de dólares las reservas internacionales netas, por lo cual el nuevo acuerdo significa para la mayor economía de América Latina una inyección de 40.000 millones de dólares frescos para los próximos 15 meses.

El paquete de rescate financiero intenta acabar con las turbulencias en el mercado brasileño, que devaluaron al real a su valor más frágil desde 1994, empujaron las bolsas a la baja y las tasas de interés al alza.

Según el FMI, esta situación no fue resultado del contagio de Argentina ni de las dudas acerca de la capacidad del país de seguir cumpliendo con los servicios de una deuda externa de 250.000 millones de dólares, sino de las elecciones presidenciales de octubre y las encuestas que muestran a un candidato de izquierda, Luiz Inacio «Lula» de Silva, y otro de centroizquierda, Ciro Gómez, al frente de las preferencias.

En un intento por garantizar que el paquete tenga el efecto buscado, el director gerente del FMI, Horst Koehler, acompañó el anuncio con la reiteración de que el organismo está dispuesto a trabajar con quien sea que gane las elecciones, siempre y cuando lleve adelante políticas económicas «sólidas». «El debate activo y democrático en Brasil debe ser bienvenido, y como hemos dicho, el Fondo está preparado para apoyar a cualquier gobierno comprometido con políticas económicas sólidas», dijo Koehler.

Estados Unidos dio el visto bueno para aprobar este rescate de enormes dimensiones, a pesar de que la Administración Bush, a través de su secretario del Tesoro, Paul O»Neill, se había declarado en contra de los «bailouts», como se les llama en inglés a los grandes préstamos para salvar a países a punto de colapsar.

Según diversos analistas, el cambio fue provocado por la «lección» que dejó la crisis argentina, a la que no se le concedió un «bailout», situación que generó la cesantía de pagos sobre la mayor parte de su deuda externa y un colapso que contagió al Cono Sur.

Salvar a la mayor economía de América Latina del colapso financiero es indispensable para evitar una crisis en toda la región, razón por la cual el FMI aprobó un paquete de rescate de estas enormes dimensiones con el visto bueno de Estados Unidos, que es el único país con capacidad real de veto en el directorio del Fondo.

Este podría ser el indicativo de un cambio significativo en la política de la Administración Bush, después que el domingo aprobó adelantar un préstamo puente a Uruguay de 1.500 millones de dólares, y apoyar la decisión de aumentar significativamente el crédito de ese país con los organismos multilaterales, para paliar el contagio de la crisis argentina y evitar un «crack» financiero.

El enorme crédito acordado para Brasil está condicionado a que el país tenga un superávit primario en su presupuesto de 2003 no menor a 3,75% del Producto Interno Bruto (PIB), que debe ser logrado en cada cuatrimestre, y que el mismo porcentaje sea buscado en las leyes presupuestales para 2004 y 2005.

En Brasilia, el Ministerio de Hacienda expresó su «confianza» en que el acuerdo recibirá el «apoyo de los principales candidatos» y dijo que «está en curso un proceso de consultas» al respecto.

Mejora el real, pese a negativa de la oposición

BUENOS AIRES .- Los inversores brasileños adelantaron el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que se anunció tras el cierre de los mercados e impulsaron una baja del dólar y la suba de la bolsa de Sao Paulo que ganó 1,17%; mientras el riesgo país descendió hasta 1.861 puntos básicos (PB).

La moneda estadounidense operó a la baja durante toda la jornada y cerró cotizada a 3,0150/3,2000 reales, con una caída del 3,05% frente al cierre del martes y muy lejos de los 3,50 reales que llegó a alcanzar la semana pasada.

Otro factor que dio nuevos bríos a estas plazas fueron nuevos sondeos del instituto Ibope, que indican que Ciro Gomes detuvo su avance y José Serra -candidato oficial- ganó dos puntos.

Nada de cheques en blanco

En tanto, los asesores económicos de los dos candidatos presidenciales más fuertes para las elecciones de octubre afirmaron que sus partidos no aceptarán cualquier condición del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Las advertencias fueron formuladas durante un encuentro con empresarios y banqueros en Sao Paulo, adonde se dieron cita el asesor económico de Luis Inacio «Lula Da Silva, Guido Mantega, y el economista predilecto de Ciro Gomes, Mauro Benevides Filho.

El asesor de «Lula» admitió que Brasil necesita de un nuevo préstamo para hacer frente a las turbulencias financieras, pero afirmó que los anteriores acuerdos logrados con el FMi fueron negativos para el país. «Tenemos que conocer sus bases. No entregaremos un cheque en blanco al FMI y no aceptaremos imposiciones como aumentos en la tasa básica de interés», dijo.

A su vez, Benevides recordó que fue la política recomendada por el Fondo la que causó la vulnerabilidad de Brasil. «El presidente (sic) Gomes aún no conoce las bases del acuerdo. Necesitamos saber si él va a reorientar la política económica o no», explicó. (DyN/DPA)

Jornada de protesta en Uruguay contra las medidas económicas

Montevideo (Télam, por Fernanda Arce, enviada especial).- Uruguay vivió ayer una jornada de protesta contra la política económica del gobierno, cuyo eje central fue un paro general de 12 horas y una huelga del gremio bancario por 24, cuyo acatamiento fue dispar según los sectores, pero convocó a cientos de trabajadores uruguayos frente al Edificio Libertad.

La huelga general comenzó a las 10, y alrededor de las 11,30 numerosas columnas de los distintos gremios que integran la central única sindical PIT-CNT, organización convocante de la medida, ocupaban casi dos cuadras a lo largo del Boulevard Artigas de cara a la casa de Gobierno.

Durante la concentración, fue leída una proclama de la cúpula sindical, que se refiere en duros términos a la gestión del presidente Jorge Batlle, a quien insta a «aceptar su fracaso» y lo acusa de «proteger a los grandes capitales transnacionales» mediante el ajuste contemplado en el proyecto de Rendición de Cuentas, instrumento que establece las partidas presupuestarias.

Al respecto, Juan Castillo, uno de los integrantes del secretariado gremial que conduce el PIT-CNT, dijo que dentro de la organización «está instalado el debate para encontrar alternativas de propuesta para que Batlle se vaya del gobierno». «Este paro es no sólo en contra de la política económica del gobierno, no sólo contra las leyes que se aprobaron el fin de semana que profundizan el hambre y la destrucción del aparato productivo, sino para ver si es posible plantear que este gobierno se tiene que ir», precisó.

La huelga mostró un Montevideo inusual, parecido a un fin de semana, según los comentarios de la policía de Tránsito, aunque con bastante actividad en los comercios del centro, pero casi sin actividad en escuelas, universidad, hospitales, y bancos.

Los bancarios realizaron una protesta aparte, con un cese de actividades por 24 horas, que dejaron prácticamente desierta la Ciudad Vieja, centro financiero uruguayo, donde algunas entidades privadas extranjeras estaban abiertas y funcionaban casi todas las casas de cambio. No obstante, la mayoría de los empleados bancarios no concurrieron a sus lugares de trabajo para participar de la asamblea general del sector , que resolvió declararse en conflicto contra la nueva ley de Estabilidad Bancaria y la defensa de sus puestos de trabajo, y facultó al Consejo Directivo a preparar «cualquier tipo de movilización, incluyendo la huelga general».

De todos modos, aclaró que «el gobierno se comprometió a crear una mesa de diálogo, con participación laboral, para estudiar la reubicación de los empleados de los bancos que deban cerrar en el marco de la nueva ley financiera».

Dinero del BID

El directorio ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó el miércoles un nuevo préstamo de rápido desembolso a Uruguay por 500 millones de dólares, parte del paquete de ayuda por 1.550 millones recomendado el domingo pasado por los directores del FMI, el Banco Mundial y el BID.

Los documentos de la operación fueron firmados por el presidente del BID, Enrique Iglesias, y por el embajador de Uruguay en Estados Unidos, Hugo Fernández Faingold, indicó la institución en un comunicado. El nuevo financiamiento completa el paquete anunciado por Iglesias el 29 de mayo para prevenir el contagio de crisis financieras y apoyar programas sociales y de modernización durante un período de ajuste económico, añadió. (AFP)


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