Buena opción: Bonos atados al crecimiento

Por Redacción

MI BOLSILLO

El escenario macroeconómico con el que finalizó el 2014 se mantuvo durante los dos primeros meses del año.

Mientras la inflación continúa registrando un avance del 2% mensual, el tipo de cambio oficial apenas creció un 1,5%.

Al mismo tiempo, el dólar paralelo parece no encontrar su piso y continúa a la baja. Esta semana perforó la barrera de los 13 pesos y llegó a los 12,95 por dólar, una caída del 5% en lo que va del 2015.

Es evidente que para los inversores tradicionales, a los que les gusta posicionarse en divisas, es un momento para tomar posición compradora: el dólar está barato.

Pese a ello, para quienes son más osados y optan por otro tipo de activos, existe una opción en el mercado que comienza a ser mirada con optimismo por los especialistas en finanzas. Se trata de los bonos atados al crecimiento, habitualmente llamados “cupón PBI”. Tal denominación deriva del propio instrumento financiero, un bono nominado en pesos que cuenta con un cupón cuyo pago se dispara automáticamente en caso de que el crecimiento del PBI supere el 3,2% a lo largo del año.

La cotización de estos instrumentos se encuentra rezagada en el mercado respecto de los bonos soberanos, que han comenzado a recuperarse desde fin de año. Esto hace que los inversores comiencen a mirar con buenos ojos la opción en virtud de su rendimiento potencial en el futuro.

Según la consultora Elypsis, que dirige el economista Eduardo Levy Yeyati, los cupones PBI en sus distintas versiones –los hay bajo legislación argentina o extranjera– podrían reportar desde el 2017 una rentabilidad de entre el 26 y el 158% en dólares, dependiendo de los posibles escenarios en cuanto al crecimiento. Supone en su análisis que la Argentina volvería a la senda del crecimiento desde el 2016, lo que dispararía el cupón PBI desde el 2017, en el mejor de los escenarios.

Se trata de una buena alternativa de mediano plazo, si se tiene la capacidad de invertir y esperar.


Exit mobile version