Cancio dio cátedra en Olavarría
El roquense logró su primera victoria, en una gran definición.
OLAVARRIA (Especial) – Llegó más rápido de lo imaginado. Apenas cinco carreras le bastaron al roquense Agustín Cancio para demostrar su enorme talento para manejar un monoposto de mucha potencia y ayer, en un día muy especial para el automovilismo argentino porque se despedía al último gran ídolo que fue Luis Rubén Di Palma, alcanzó una memorable victoria en la octava fecha del certamen anual de la Fórmula Súper Renault.
En su quinta presentación en la competitiva categoría, la misma donde se terminan de formar los pilotos que tienen proyección internacional, Cancio sorprendió a todos por la forma en que manejó una carrera dura y el asedio de otro joven, pero con mucha experiencia, como Leandro Iglesias.
El final fue de respiración contenida, con Cancio no pudiendo disimular un grave problema de frenos en su auto e Iglesias buscando el hueco en forma desesperada para llegar a la punta.
El roquense tapó todos los lugares posibles por donde pudiera llegar el sobrepaso, como si se hubiera olvidado que atrás venía como «un tren» Iglesias y festejó con el puño derecho bien arriba cuando cayó la bandera a cuadros.
Ese fue el final, muy emotivo y vivido hasta con la misma intensidad en la zona de boxes, donde el padre de Agustín y su preparador Javier Pastorino llorando se fundieron en un prolongado abrazo, mientras el joven piloto terminaba de concretar la mejor obra de su corta, pero interesante campaña deportiva.
Antes hubo una carrera, que Cancio -fue segundo en la clasificación que se hizo un rato antes de la final- comenzó a ganar en la misma largada. Lo durmió a Andrés Ríos y mientras su Ralt funcionó sacó una ventaja interesante, que sólo se redujo cuando entró el auto de seguridad.
La segunda parte de la prueba fue diferente. Apareció un problema en los frenos del auto del roquense e Iglesias comenzó a achicar la brecha, para llegar a las tres vueltas finales separados por unas centésimas.
Y allí Cancio tuvo que rendir su examen más difícil, como era aguantar a Iglesias. Lo aprobó con creces, porque manejó la situación con la experiencia de un grande y así concretó su primera victoria en una categoría donde ya se ganó un lugar, como también el respeto de sus rivales, a pesar de sus frescos dieciséis años.
Ganó Cancio y vaya si lo tuvo merecido. Hizo una carrera memorable, como para darle mayor valor a su conquista.
Las principales figuras, como el citado Iglesias, o el cómodo líder del certamen Mariano Bainotti, quedaron atrás. Y otros, como Rafael Moro y Pablo Soto, afuera, víctimas de una tremenda batalla en pista.
Esta vez, el «pibe» roquense no regaló nada e inscribió su nombre como ganador de una categoría que forma grandes pilotos.
VOCES
OLAVARRIA (Especial) – Toda la emoción de su equipo, donde abundaron las lágrimas, pareció no tocar al joven Agustín Cancio. El roquense, minutos después de su consagratoria victoria en la Fórmula Súper Renault, mostró la experiencia de un grande a la hora de las palabras. «Sabía que teníamos un auto competitivo y que el triunfo llegaba en cualquier momento. Se dio en esta carrera», apuntó el «Fósforo», quien no festejó en el podio por respeto «a Luis Rubén Di Palma. Se fue un grande de verdad».
Cancio comentó que «perdí la «pole» en clasificación con Andrés Ríos por milésimas. Pero igual no me desesperé, porque tenía un gran auto».
Y recordó que «la clave estuvo en la largada. En punta se puede manejar el ritmo de la carrera y sólo me complicó la aparición del auto de seguridad. Por supuesto, que en el final no fue fácil aguantar a Leandro (por Iglesias). Es un piloto rapidísimo».
Acerca del emotivo final, Cancio señaló que «un problema de frenos, quizás por la rotura de un calipers, me complicó mucho en las últimas vueltas. Y se me vino encima Iglesias, al que por suerte puede aguantar».
El roquense apuntó que «en la última vuelta apreté los dientes y me juegué en una curva a la izquierda, que la hice a fondo. Ahí saqué una pequeña ventaja que me permitió llegar a la victoria».
Pelayo volvió a ganar en kárting con caja
Dante Pelayo se impuso en la novena fecha del certamen de kárting con caja, en 200 cc., que se corrió ayer en Catriel.
Las clasificaciones fueron:
En 200 cc.: 1º) Dante Pelayo; 2º) José L. Ramidán; 3º) Hugo Cañicura; 4º) Ramiro Arceo, y 5º) Juan C. Naumann.
Campeonato: 1º) Pelayo, 327 puntos; 2º) Arceo, 292, y 3º) Cañicura, 246.
En 125 cc.: 1º) Rubén De la Iglesia; 2ª) Valeria Lopresti, y 3º) Marcelo Campas.
Campeonato: 1º) De la Iglesia, 301 puntos; 2º) Marcelo Kamann, 250, y 3º) Cristian Rouret, 195.
En damas: 1ª) Alicia Reina; 2ª) Gabriela Giménez; 3ª) Melly Ramidán; 4ª) Lidia Araya, y 5ª) Lorena Ruiz.
Campeonato: 1ª) Reina, 225 puntos; 2ª) M. Ramidán, 148, y 3ª) Ruiz, 128.
Maida anduvo muy bien
Mientras el roquense Iván Maida fue segundo en pre-juniors, el neuquino Camilo Echevarría abandonó la final de la Promocional, en la prueba del Grupo 1 del certamen de kárting «Buenos Aires 2000» que se corrió ayer en Ciudad Evita.
Maida tuvo una buena cosecha en pre-juniors. Ganó la primera carrera y terminó segundo en la prueba central.
Mientras, Echevarría fue tercero en la prueba inicial, y en la segunda abandonó como consecuencia de un toque.