“Carta abierta a la ministra de Educación de la provincia de Río Negro”

Por Redacción

Estimada ministra: Con la presente nota deseo plantearle algunos interrogantes sobre los concursos docentes que se realizan en el terciario técnico de la Escuela de Hotelería y Gastronomía ubicada en Bariloche, y que son de incumbencia y responsabilidad directa de su ministerio: ¿Por qué en dicha institución se desvalorizan los precedentes curriculares de los profesionales en los concursos públicos y abiertos de antecedentes y oposición a cargos docentes con una asignación reducida a un 1/3 del total del puntaje de méritos? Me refiero especialmente a los niveles de formación superior y a la experiencia profesional científica en general, donde el reglamento (resolución 0280-11) además no presenta especificación alguna sobre cómo deben ser evaluados, dejando librado a juicio de la Comisión Evaluadora darles o no la significación que les corresponde en un concurso docente. Le pregunto: ¿acaso ya no tiene importancia que los concursantes tengan experiencia y conocimientos fundados y vastos sobre la asignatura cuya docencia quieren ejercer? Acoto que la Ley Federal de Educación Nº 24195 en el artículo 46 indica al respecto que “los concursos deben garantizar la idoneidad profesional y el respeto por las incumbencias profesionales”. Además la Ley de Educación Superior Nº 24521 en el artículo 4 establece que “La Educación Superior debe garantizar crecientes niveles de calidad y excelencia en todas las opciones institucionales del sistema”. Por ende le pregunto: ¿por qué en la ciudad de San Carlos de Bariloche, cuya educación pública invierte año tras año grandes esfuerzos en la formación de excelentes profesionales en varias ramas de la ciencia en cuatro prestigiosas universidades nacionales, se aplican concursos con tan poca valoración de la capacidad docente? También es importante mencionar que nuestra presidenta, la doctora Cristina Fernández de Kirchner, ha expresado en varias oportunidades que en nuestro país es menester que se inserten adecuadamente al mundo laboral aquellos científicos que se especializaron en universidades extranjeras, a fin de afianzar el desarrollo nacional. Es bastante improbable que esto ocurra si no se valoran debidamente los antecedentes curriculares de los concursantes en las instituciones educativas que dependen de su ministerio. Deseo hacer notar también que el ministerio que usted preside no utiliza a través del Consejo Provincial de Educación los mismos criterios de selección de docentes en los colegios secundarios. En éstos tienen prioridad absoluta para acceder a los cargos docentes los profesionales que poseen el título de profesor; siendo además fundamentales los antecedentes curriculares, como las publicaciones, la formación permanente y el desempeño docente, entre otros, que se evalúan anualmente en forma meticulosa con puntajes bien establecidos por la Junta de Clasificación. En cambio, las normativas para el nivel terciario permiten que aquí puedan ganar los concursos incluso aquellos profesionales que con una formación terciaria básica califican en un orden de mérito bajo para dar clases en los colegios secundarios. Me pregunto: ¿por qué no se aplican en el nivel terciario criterios de valoración similares al nivel secundario, más justos y orientados a mejorar la calidad educativa? Quisiera preguntarle además ¿por qué los aspirantes a cargos docentes en el nivel terciario de la Escuela de Hotelería y Gastronomía no reciben inmediatamente después de la finalización de los concursos, como corresponde en un “acto abierto y público” (Ley de Educación Superior Nº 24521, artículo 11), un dictamen que especifique los criterios utilizados por la Comisión Evaluadora para justificar con fundamento el orden de mérito de los concursantes, considerando antecedentes y méritos demostrados por cada aspirante. ¿Acaso el concursante no tiene derecho a saber cómo fue evaluado? Permítame preguntarle del mismo modo: ¿por qué usted cuando revistió el cargo de directora de Educación Superior y Formación del Ministerio de Educación y Derechos Humanos de la provincia de Río Negro, sabiendo que es un derecho legítimo de los concursantes recusar la evaluación, rechazó una impugnación mía que aludía a la problemática planteada más arriba, y que presenté oportuna y correctamente? ¿Ya no tiene validez este derecho democrático? Además, si por el reglamento vigente de los concursos (resolución 0280-11) el aspirante está obligado a impugnar en un plazo mínimo de dos días, ¿usted tiene el derecho a demorar su respuesta más de medio año? Me pregunto también por qué en un lapso de tiempo tan prolongado la Comisión Evaluadora, responsable directa del concurso, no fue capaz de dar contestación alguna a las numerosas preguntas que hice en la impugnación, sabiendo además que tenía en ese momento ya casi seis años de desempeño docente intachable en el nivel terciario de la Escuela de Hotelería y Gastronomía. Permítame decir que como ciudadano dudo mucho que en los concursos docentes mencionados, que son responsabilidad directa de su ministerio, se inviertan correctamente los fondos públicos que debemos aportar al Estado nacional y provincial todos los habitantes del país, ya que en la ejecución de los mismos no puedo percibir valores de transparencia, objetividad y un criterio de justicia y valoración humana nítido, demostrable y acorde a las leyes nacionales vigentes. Después de la prolongada demora que duró el rechazo de mi impugnación he reclamado respuesta a estas cuestiones desde el mes de agosto del año pasado en la Defensoría del Pueblo de Río Negro y en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). Con el debido respeto, permítame preguntarle una vez más: ¿cuánto tiempo debo esperar para recibir una contestación? Martin Naumann DNI 14.245.575 Bariloche

Martin Naumann DNI 14.245.575 Bariloche