Adiós al Tata Herrera
Me avisaron que se ha ido el Tata Herrera y aquí estoy, como parado al borde de un abismo porque un tiempito atrás había conversado con él por teléfono, hallando en sus palabras una rica muestra de su pensamiento, dicho siempre con idioma galano…
Fundador de escuelas, docente ejemplar y además poeta, escritor, guionista, conferenciante, cultor de amistades entrañables con figuras señeras del arte y la cultura nacional.
En él encontré un gran maestro de verdades esenciales; me honró con una amistad leal, enjundiosa, protectora.
Me enriqueció con diálogos profundos sobre los temas más valiosos del arte, floreando su decir con bellas anécdotas de su camino extenso y prolífico.
Nos ha dejado una obra rica, valiosa, trascendente, digna.
En ella está su pensamiento elevado, su prédica plena de gracia y originalidad, un lenguaje de pureza sin par, sus modos campechanos, un espíritu abierto a todas las cosas bellas dela vida.
Qué pena que no haya podido volver a su amada Catamarca para allegar a sus paisanos su siembra generosa. Pero como él dijo para despedir a don Atahualpa Yupanqui, quiero decir: El Tata ya no está, pero no se ha ido.
Amorosamente,
Chango Soria
DNI 6.952.460