Legisladores mal dormidos
Roque Acerenza
No comprendo por qué razón debemos soportar los argentinos que las leyes más importantes -como la del Presupuesto-, se debatan y aprueben en sesiones maratónicas, a las apuradas, con negociaciones y arreglos entre gallos y medianoches, cuando todo podría ser más transparente si hubiese un debate a plena luz y con tiempo suficiente para clarificar cada punto de las normas.
Ni hablar cuando llegan los últimos días del año. Las leyes “salen con fritas”, en ese embudo donde todo se trata a las carreras.
Sería mejor, creo, que los diputados y senadores tuviesen horarios de trabajo razonables, como el de cualquier empleado al que se le paga. A estos legisladores les pagamos mucho y también a sus asesores, multiplicados por unos cuantos, y les damos vacaciones.
Si se determinase un horario normal, evitaríamos que legisladores mal dormidos y con ganas de distenderse con entretenimientos en sus pantallas, saquen leyes clave para el país a la madrugada
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Roque Acerenza
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