Pozos que restan votos
*por Rodolfo Schroeder, DNI 13.323.173
¡Hei, pasá más despacio!, grita el pozo mayor de la rotonda del barrio Suboficiales que te lleva al lago Lolog (es muy ancho y grande) a un auto que le pasó por encima con las dos ruedas. Ah, una se rompió. Hasta la llanta le torció.
Hei, loco, grita el otro pozo que está enfrente. Y así se suceden las variadas quejas de los 15 pozos en ese sector.
Se enteran del desorden los pozos que están en la ruta alternativa del maltrato y comienzan a quejarse también.
La rotonda frente al hospital nuevo tiene uno que lo agarran casi todos los autos y es bien hondo.
Después, en la subida de Perito Moreno hay pocitos distribuidos por todo el asfalto.
Pasando el puente del hospital nuevo que te lleva al barrio Kumelkayen, hay tantos pozos, que ya los autos se pelean por pasar y hasta se dan el lujo de chocar de frente.
En la calle Roca que pasa frente a Vialidad Nacional, pasa por la escuela 134 y llega a la calle Elordi, está todo ese trecho poceado. Los vecinos , contentos por el poco tránsito.
Bajada los Andes, frente al ingreso a calle Oasis, hay un pozo ideal para que un auto hasta pudiese volcar porque es hondo, justo para la rueda delantera. Si se abatata el conductor, podrá volcar.Ese pozo sonríe porque de yapa bajan cientos de autos.
En fin… son pozos cuyos conductores se acuerdan continuamente de un solo apellido.
Yo, que ese apellido, los arreglaría porque hoy por hoy restan votos para el 2023. Y no sé si ya no es tarde para reaccionar.