Senadores y jubilados
La dieta de un senador representa unas veinticinco jubilaciones mínimas. Atento a la conmovedora sensibilidad de nuestros representantes para con nuestros abuelos, sería interesante conocer la lista de aquellos que renunciaron a sus últimos aumentos para, por ejemplo, proponer un fondo projubilaciones.
O conocer la lista de quienes, al menos, renunciaron o donaron esos aumentos para otras causas nobles.
Si bien estas cosas no alcanzan para solucionar los problemas, representan gestos y símbolos que mejorarían sensiblemente la pésima imagen que la sociedad tiene de esta gente, que hoy se encuentra bastante cerca de los adjetivos que nuestro presidente les regala casi cotidianamente.
Adrián Blanco
DNI 17.199.272
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