Teresa Libera Bitesnik y Jacinto Rodríguez
NEUQUÉN
Matrimonio de descendientes de inmigrantes que arribó al valle. Teresa Libera Bitesnik nació en 1937 en Cervantes, Río Negro. Durante su infancia y adolescencia vivió en Cutral Co (Neuquén). Estudió pupila en el Colegio María Auxiliadora de Bahía Blanca y General Roca.
Una vez radicada en Cutral Có estudió y se recibió de profesora de Piano. Su único hermano, Hugo Osvaldo, estudió en la Universidad de La Plata, graduándose en licenciatura en geología con especialidad en hidrogeología. Teresa formó su familia con Jacinto Rodríguez, que nació en 1928 en Plaza Huincul en una familia numerosa compuesta por nueve hermanos.
Realizó sus estudios primarios en la escuela Nº 22 de Plaza Huincul. Allí nació su amor por la escritura. Cursó la secundaria en el Colegio Salesiano de Artes y Oficios Deán Funes de Comodoro Rivadavia. Becado por YPF, se recibió de técnico mecánico con orientación en tornería. Allí formó parte de la banda del colegio como trompetista, participó de coros y escribió sus primeros versos. Una tarde de viento patagónico, estando él en el estudio, observaba los barcos que, por la fuerza del mar y el viento, golpeaban en la costa.
Así nació su primer poema, El viento, en 1947. Jacinto dirigía el coro de la iglesia San Juan Bosco en Cutral Co. Don Hugo Bitesnik donó un armonio a la iglesia y solicitó que su hija fuera la instrumentista. Así se conocieron Teresa y Jacinto. Las voces de la Iglesia, la arena, los vientos, las torres de petróleo, amigos fueron testigos del casamiento de Jacinto Rodríguez y Teresa Bitesnik bajo la bendición del Padre Urrutia que los casó el 13 de julio 1957.
Jacinto realizó el curso de aviador en el Aeroclub Plaza Huincul y se recibió de piloto civil. Y, como en todo matrimonio que se comparten intereses comunes, ambos, -Teresita, con la crianza de su primer bebé-, durante muchas jornadas de viento y juventud, marcan con estacas, el trazado (carreteo y despegue) en lo que hoy es el Aeródromo de Cutral Có.
Jacinto planos en mano. Teresita estacas en mano. Y detrás, la motoniveladora marcando el camino. Su hija Carmen Roxana es autora de estas memorias. Hizo la primaria en el Instituto Nuestra Señora de Fátima de Cipolletti, la secundaria en Instituto María Auxiliadora de Neuquén y se recibió de profesora de piano, folklore, y docente de nivel inicial. Se casó con Jorge Daniel Gobbi.
Sus hijos son Alejandro Iván y Ana Agustina. Hugo Carlos, su hermano, hizo la primaria en el Instituto Nuestra Señora de Fátima de Cipolletti, la secundaria en el colegio salesiano Don Bosco de Neuquén, realizó la carrera de piloto comercial en Buenos Aires, se desempeñó como piloto de línea aérea en TAN Transportes Aéreos Neuquén y luego en Sol Líneas Aéreas. Se casó con Coqui Silenzi.
Sus hijos son Mariana y Federico. En 1962, Jacinto y Teresa se radicaron en Cipolletti. Jacinto trabajó en Diez Hermanos Concesionaria IKA Renault. Su fuerte era la venta de autos con cordialidad, atención y seguimiento del cliente. Llegaron al barrio San Pablo y allí surgió la necesidad de trabajar unidos para resolver necesidades de esta comunidad.
Las chacras eran parte del paisaje inmediato en Irigoyen y Mendoza. Jacinto trabajó en la comisión vecinal del barrio para llevar mejoras y modernidad: gas natural, cloacas, cordón cuneta, asfalto, luminarias. También presente como concejal ad honorem. Ayudar, colaborar, pensar en las necesidades de los otros, gestionar, construir, estar presente fue otra característica en la vida de Jacinto. Él no era bombero voluntario: estaba en guardia permanente y acudía ante la convocatoria de la sirena.
Su otra pasión la escritura: su seudónimo era Arin Leuvu, que en lengua mapuche quiere decir el Río que Arde. Desde aquél primer poema de juventud, surgieron múltiples versos, más de doscientas obras escritas en prosa y en verso, entrevistas, editoriales. Escribió editoriales en el periódico Tiempo Cipoleño, una mirada a Cipolletti con ojos propios. Herman Avoscan era el jefe de redacción.
En LU5 tenía el micro programa Las Calles de Cutral Co y Cutral Co en el recuerdo. Su segunda casa era el Centro de Escritores César Cipolletti, ahora llamado Estación de las palabras. Jacinto falleció en 2005. Fueron con su esposa Teresa ejemplos de vida, ética y moral. Sentidas palabras de su familia, que hacen revivir el relato histórico con muchos matices poéticos.
Beatriz Carolina Chávez.