Caso Alvarado: sólo falta la pena
El imputado, Cristian Quintriqueo, reconoció el hecho y la calificación de “homicidio simple”. No hizo declaraciones sobre lo sucedido el día del crimen.
Cristian Quintriqueo, imputado por el crimen de Fabián Alvarado, ocurrido el pasado 6 de marzo, reconoció el hecho y la calificación de “homicidio simple” en un juicio abreviado realizado ayer en San Martín de los Andes. Con la anuencia de la familia de la víctima, el fiscal Adrián De Lillo llegó a un acuerdo con la defensa, por lo cual sólo resta el juicio de cesura para determinar la pena que deberá cumplir Quintriqueo.
La audiencia, presidida por el juez Mariano Etcheto, se realizó en San Martín pero fue trasmitida por teleconferencia en la Oficina Judicial de Villa La Angostura, con la presencia de los padres, familiares y amigos de la víctima.
El imputado se encontraba en la audiencia en San Martín y sólo se limitó a reconocer la responsabilidad del hecho.
Según relató el fiscal en su alegato, la noche del 6 de marzo Alvarado y Quintriqueo se habían peleado dentro de un bar céntrico. Eran compañeros de trabajo en el Municipio y la pelea se originó cuando Alvarado le dijo a Quintriqueo a modo de chanza que era un chupamedias porque estaba sentado con quién era el jefe del área. La discusión se tornó más violenta y terminaron a los golpes.
Alvarado quedó como “vencedor”, aseguró el fiscal en base a los testimonios de amigos y testigos. Luego de eso , Quintriqueo “estaba muy enojado, con ganas de revancha”.
Ya fuera del bar, Quintriqueo iba en un vehículo con otro amigo y se cruzó a Alvarado. “Quintriqueo se bajó y le golpeó la parte trasera del auto. Alvarado siguió unos metros, paró y se bajó”, precisó De Lillo. Ambos comenzaron a golpearse y luego de “una serie de golpes Alvarado cayó el piso, Quintriqueo le da dos fuertes patadas en la cabeza y Alvarado queda tirado en el piso, inmóvil”. El imputado aprovechó y le dio un fuerte pisotón. Alvarado estaba con su sobrino, quién en todo momento intentó frenar a Quintriqueo . “Le suplicó que lo deje porque lo iba a matar”, detalló el fiscal. Sin embargo, el acusado continuó con los pisotones y golpes en la cabeza. Luego agarró a la víctima y la arrojó hacia el asfalto.
Alvarado tuvo un paro cardio respiratorio mientras era trasladado en la ambulancia hacia el Hospital y no pudieron reanimarlo.
“Vamos a ver en cuántos años va a terminar la pena. Con quince años estaríamos conformes. Sólo queremos justicia”.
Manual Alvarado, padre de la víctima, quien ayer estuvo viendo el juicio.
Datos
- “Vamos a ver en cuántos años va a terminar la pena. Con quince años estaríamos conformes. Sólo queremos justicia”.