Caso Solano: ¿dónde está Daniel? Lo que nadie responde
La causa lleva dos años y medio de trámite y más de 8.200 fojas, pero está lejos de llegar a juicio. Hay siete policías detenidos pero la trama de la desaparición es mucho más amplia.
POLICIALES
Dos años y medio han pasado desde que Daniel Solano fuera visto por última vez. ¿Dónde está Daniel? Esa pregunta pintada en decenas de paredes, aún no tiene respuesta a pesar de los más de 41 cuerpos de 200 fojas cada uno que tiene el expediente penal. Y lejos aún se está de poder elevar la causa a juicio para que se revele la verdad.
Por el homicidio y la desaparición del joven oriundo de Tartagal -Salta- se encuentran detenidos siete policías que prestaban servicio en distintas unidades de la zona, principalmente en la Comisaría 8º de Choele Choel.
Altas fuentes judiciales precisaron que resta producirse una importante serie de medidas probatorias que han sido solicitadas hace tiempo y también están pendientes de resolución algunos incidentes dentro del expediente principal. “El juez (subrogante del Juzgado Nº 30, Julio Martínez Vivot) se ha dado por informado de los pedidos de prueba pero no ha resulto concretar estas medidas” sostuvo una fuente con acceso al expediente. “Por eso -valoró- es imposible elevar la causa a juicio, dado que la primera respuesta de la Cámara sería que se resuelvan primero estos pedidos e incidentes”.
El caso Solano no sólo ha dejado al descubierto una extensa lista de falencias en el funcionamiento de la Justicia y la Policía en el Valle Medio sino además una presunta estafa de proporciones de la que habrían sido víctimas sistemáticas los trabajadores temporarios que llegan cada año para la cosecha, entre ellos el propio Solano.
Sobre ese punto la querella de la familia Solano, y principalmente su abogado, Sergio Heredia, aportó una importante cantidad de evidencias. “La estafa está más que probada”, sostuvo el abogado a este medio en una conversación en el salón que ocupa al lado de la iglesia local. Heredia indicó que a Solano, la empresa que lo contrató, Agrocosecha Argentina SRL, lo habría estafado en 31.000 pesos, dinero que habría remitido la firma Univeg Fruit Argentina S.A. (ex-Expofrut) pero que nunca se entregó al joven salteño.
Pero a eso se suma un documento -al que “Río Negro” tuvo acceso- de la Secretaría de Trabajo de la provincia en el que se certifica puntualmente que la diferencia entre lo cobrado por Solano y lo que tenía que percibir alcanza los 17.441 pesos. El texto, firmado por Luis Rolando Troncoso, delegado de Trabajo, agrega que no se puede ser más preciso en el cálculo porque no cuentan con documentación que sí tiene la querella en su poder, como los recibos de sueldo y las liquidaciones realizadas por Univeg.
El escrito fue pedido por la Secretaría de Derechos Humanos y fue sumado a la causa paralela que se inició contra los responsables de Agocosecha por presunta estafa. Si se tiene en cuenta que por temporada esa firma maneja unas 300 personas y que la maniobra habría sido repetida varios años, la suma sería millonaria.
Pero ese es sólo un punto del enorme entretejido de causa Solano. En la investigación por la desaparición y asesinato, durante las últimas semanas se han sumado testimonios que complican aún más la situación de algunos de los policías detenidos. El caso es complejo y por eso derivó en numerosas causas paralelas (ver aparte). Y mientras las investigaciones avanzan muy lentamente, frente al juzgado de Choele Choel aún se mantiene la carpa donde vive el padre de Daniel, Gualberto, acompañado por Romina y Maira, prima y tía de Daniel. Todos esperan justicia. Todos necesitan saber qué hicieron con Solano.
Agencia Valle Medio
Especial Caso Solano: crónica de una desaparición