Centenario de Amílcar Herrera, científico y humanista latinoamericano




Armando Fernández Guillermet *

Amílcar Oscar Herrera nació en Caseros (Prov. de Buenos Aires) el 23/10/1920. Geólogo de formación, especialista en recursos naturales y docente universitario, publicó en 1971 “Ciencia y Política en América Latina”. En este libro, Herrera estudia el atraso científico-tecnológico de nuestro continente, vinculándolo con el subdesarrollo de sus países, esencialmente exportadores de materias primas y compradores de tecnología para sustituir importaciones industriales. El subdesarrollo no era para el autor una etapa primaria en el proceso de desarrollo, sino la manifestación de una situación estructural, resultado de la dependencia económica externa y sus correlatos organizacionales y culturales. Herrera planteaba entonces la imperiosa necesidad de lograr una capacidad científico-tecnológica propia, que permitiese realizar investigaciones básicas, aplicadas y desarrollos, en relación con las necesidades de la industria o los desafíos socioeconómicos de la región, y también aprovechar el conocimiento producido en otros países.

A partir de 1972, en la Fundación Bariloche – que había contribuido a fundar en 1963 – Herrera dirigió un equipo multidisciplinario que desarrolló un modelo computacional para estudiar la factibilidad de alcanzar, como meta, una sociedad donde: (i) con base en la igualdad, se reconozca a cada persona el derecho a la satisfacción de las necesidades de alimentación, vivienda, salud y educación, consideradas esenciales para participar en la cultura y en las decisiones sociales; y, (ii) el consumo no sea un valor per se, se cuide el ambiente y no se malgasten recursos. Los resultados de esta investigación, presentados en 1977 en el libro “¿Catástrofe o Nueva Sociedad? Modelo mundial latinoamericano”, indicaban que el camino hacia dicha sociedad era materialmente viable: el logro del futuro propuesto no enfrentaba límites físicos insuperables, sino dependía de factores sociales y políticos.

Producido en Argentina el golpe cívico-militar de 1976, Herrera emigró a Inglaterra, incorporándose a la Universidad de Sussex. En 1979 se mudó al Brasil para trabajar en la Universidad de Campinas. Allí creó el Instituto de Geociencias donde − con su acostumbrada orientación multidisciplinar − impulsó investigaciones en ciencias de la tierra y en política científica y tecnológica.

En 1981 publicó “La larga jornada”, una obra motivada por su convencimiento de que se vivía una profunda crisis global – que se reflejaba en la creciente desigualdad social e internacional, el desempleo y otras urgencias −, y estaba agravada por el peligro de autodestrucción. Para Herrera, la humanidad debía iniciar una nueva etapa evolutiva, orientada por perspectivas no reduccionistas, ni limitadas al crecimiento material, sino por una síntesis de saberes científicos, artísticos y filosóficos con aquellos atributos − tales como la búsqueda del conocimiento por sí mismo y los sentimientos de amor y solidaridad−, que hicieron posible la civilización.

Amílcar O. Herrera falleció en Campinas el 23/09/1995. Fue un académico descollante, activamente comprometido con valores éticos, la democracia y la justicia social. En tiempos de especialistas, este intelectual multifacético puso su conocimiento, dedicación, seriedad y creatividad al servicio de Argentina, Chile, Brasil, América Latina y el Tercer Mundo.

* Profesor del Instituto Balseiro e investigador del CONICET en el Centro Atómico Bariloche. Investigador Adscripto de la Fundación Bariloche.


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