CFK apunta de lleno a cambios en la Justicia
Descarta tocar la Constitución y va contra cautelares.
AP
En un discurso que tuvo casi cuatro horas de duración, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner trató ayer numerosos temas, con pocas respuestas a problemáticas concretas y muchas cifras del pasado y proyectos ya anunciados para fortalecer su gestión. Si dejó bien en claro cual es ahora su objetivo central para el 131 período de sesiones del Congreso: “quiero una justicia democrática, no corporativa, no dependiente de los factores económicos”. Bajo esa premisa anunció el envío al Parlamento de una serie de leyes para democratizar el Poder Judicial. Y garantizó que para ello “no se va a reformar ninguna Constitución”.
Propuso que los miembros del Consejo de la Magistratura sean elegidos por voto popular, que se reglamenten las cautelares, que se creen distintas Cámaras de Casación, que se conozcan los patrimonios de los jueces y que la Corte Suprema implemente un sistema para saber qué causas tienen prioridad y cuáles quedan dormidas.
La presidenta hizo una reivindicación de lo que denominó “la década ganada” desde la asunción de Néstor Kirchner en 2003, un ofrecimiento de pago a los bonistas que no entraron al canje (ver abajo) y una cerrada defensa del acuerdo con Irán por el esclarecimiento del atentado contra la AMIA.
Al especificar sobre las normas nuevas que pretende para “democratizar la Justicia”, dejó en evidencia que el enfrentamiento con Clarín sigue siendo su obsesión. Adelantó que se remitirá al Parlamento una ley relacionada con las medidas cautelares que “se han transformado en una verdadera distorsión del derecho”. Por esa vía, el grupo mediático traba la aplicación de la Ley de Medios, que lo obliga a desinvertir.
Cristina Fernández señaló que otra de esas leyes contempla la elección de los integrantes del Consejo de la Magistratura mediante el voto popular.
Dentro de este ítem del discurso, adelantó que impulsará la creación de una nueva instancia superior en los fueros Civil y Comercial; Contencioso Administrativo, y Previsional, con sendas Cámaras de Casación, tal cual sucede en el fuero Penal. El objeto de esta reforma es disminuir el número de causas que llegan a la Corte Suprema.
Además, destacó el memorándum acordado con Irán, aprobado por el Congreso esta semana, porque “quiero saber la verdad de lo que pasó, no soy hipócrita ni voy a adoptar una posición vegetativa”.
Al referirse a la democratización de la justicia, la presidenta sostuvo que “acá se han echado a gobernadores, encarcelado a presidentes, pero el Poder Judicial nunca fue tocado”.
En esa línea, indicó que “el Consejo de la Magistratura puede estar integrado por más gente del ámbito académico y por eso la propuesta de ley va a ser que la totalidad de los miembros del Consejo sean elegidos por el pueblo. Ni los jueces, ni los abogados tienen coronita para elegirse entre ellos”.
En cuanto al impuesto a las ganancias que deberían pagar los jueces, la presidenta informó que existe la ley 24.631 ya sancionada, y que fue anulada mediante una acordada de la Corte que presidía Julio Nazareno, que la propia Corte debería modificar.
Mencionó en ese sentido las cautelares relacionadas con los reclamos salariales del personal de Gendarmería y Prefectura que “fueron un negocio formidable, donde hay jueces subrogantes que dictan miles de cautelares y luego se declaran incompetentes”, y sostuvo que “las cautelares tienen que volver a su verdadera funcionalidad”.
Cristina también anunció una ley de responsabilidad del Estado porque “las relaciones que rigen el Código Civil y Comercial son entre privados. El Estado no puede ser tratado igual que una empresa particular, necesita otro tratamiento, no privilegiado, pero tampoco para castigarlo”.
Por último, se refirió a una ley de transparencia del poder público para que se tenga acceso a las declaraciones juradas de los que integran el poder público del Estado.
Al avanzar en su discurso, abordó el memorándum de acuerdo entre Argentina e Irán por la causa AMIA.
“Soy una persona que le gusta hacer frente a los problemas, podría escuchar los discursos (de los familiares de las víctimas) todos los años, ir a la Asamblea de la ONU a pedir justicia”, dijo, y enfatizó: “La verdad no quiero hacer la plancha. Mi compromiso con esta causa es encontrar la verdad, saber qué pasó adentro, quiero saber quiénes fueron los que encubrieron, los escondieron las pruebas”.
La oposición estableció algunas coincidencias con los anuncios de la Presidenta en materia judicial, pero criticó la omisión que hizo Fernández de Kirchner de temas sensibles como la inflación, medidas en materia de seguridad, el congelamiento de precios o la tragedia ferroviaria de Once.
(Red.Central/DyN/Télam)
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