Charly García mira el lado bueno de la vida
Charly García, en plena recuperación de su adicción a las drogas, aseguró que ahora mira el lado bueno de la vida tras haber tenido su alma escondida. Poco ante del último de los tres shows en el Luna Park, aseguró: “Estoy muy bien. Mirando la vida del lado bueno. Me están pasando tantas cosas”. El artista, que se hizo también famoso en América Latina por demoler hoteles, arrojar micrófonos e instrumentos y hasta tirarse a una piscina desde un noveno piso de un hotel, confesó en una entrevista publicada por el diario “Clarín” que antes de su recuperación “mi alma la tenía escondida detrás del Say no More (una suerte de grito de guerra del músico que dio nombre a un disco en los 90)”. “Fue una etapa muy interesante y muy creativa, pero si seguía así me mataba”, admitió quien recibió en noviembre pasado un premio Grammy a la excelencia musical. Charly volvió a los escenarios el 23 de octubre, en el día de su 58 cumpleaños, tras 15 meses de un duro e intenso tratamiento de rehabilitación por adicciones a las drogas y el alcohol, con un inolvidable ‘show subacuático’, como lo llamó, bajo una lluvia torrencial ante 40.000 personas en el estadio Vélez. Fue parte de la gira “Tengo que volverte a ver”, que empezó en Perú y Chile, y siguió en Uruguay, Ecuador y Colombia. “Soy libre, bastante libre. Con la música me siento libre, gozo de los shows. Antes los conciertos eran muy agresivos. Estoy viajando, algo que, como dijo Litto (Nebbia, otro músico argentino), fortalece el corazón”, afirmó. Admite que “el peligro es volver a la cocaína. No es fácil, pero hace años que no la veo”, dice, aunque sigue soñando con ella. García dará el sábado su tercer concierto en el Luna Park, con capacidad para unas 5.000 personas, y tiene previsto actuar en Israel el 12 de mayo, mientras termina de confirmar una actuación en el Forum del Madison Square Garden de Nueva York.
Charly García, en plena recuperación de su adicción a las drogas, aseguró que ahora mira el lado bueno de la vida tras haber tenido su alma escondida. Poco ante del último de los tres shows en el Luna Park, aseguró: “Estoy muy bien. Mirando la vida del lado bueno. Me están pasando tantas cosas”. El artista, que se hizo también famoso en América Latina por demoler hoteles, arrojar micrófonos e instrumentos y hasta tirarse a una piscina desde un noveno piso de un hotel, confesó en una entrevista publicada por el diario “Clarín” que antes de su recuperación “mi alma la tenía escondida detrás del Say no More (una suerte de grito de guerra del músico que dio nombre a un disco en los 90)”. “Fue una etapa muy interesante y muy creativa, pero si seguía así me mataba”, admitió quien recibió en noviembre pasado un premio Grammy a la excelencia musical. Charly volvió a los escenarios el 23 de octubre, en el día de su 58 cumpleaños, tras 15 meses de un duro e intenso tratamiento de rehabilitación por adicciones a las drogas y el alcohol, con un inolvidable ‘show subacuático’, como lo llamó, bajo una lluvia torrencial ante 40.000 personas en el estadio Vélez. Fue parte de la gira “Tengo que volverte a ver”, que empezó en Perú y Chile, y siguió en Uruguay, Ecuador y Colombia. “Soy libre, bastante libre. Con la música me siento libre, gozo de los shows. Antes los conciertos eran muy agresivos. Estoy viajando, algo que, como dijo Litto (Nebbia, otro músico argentino), fortalece el corazón”, afirmó. Admite que “el peligro es volver a la cocaína. No es fácil, pero hace años que no la veo”, dice, aunque sigue soñando con ella. García dará el sábado su tercer concierto en el Luna Park, con capacidad para unas 5.000 personas, y tiene previsto actuar en Israel el 12 de mayo, mientras termina de confirmar una actuación en el Forum del Madison Square Garden de Nueva York.
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