Chicanas y respuestas inesperadas: de todo en las entrevistas a fiscales en Neuquén

Hay cuatro que están en condiciones de ganar el concurso. El resultado se conocerá probablemente el martes que viene.



La investigación del abuso sexual infantil; el rol de los asistentes letrados, la capacitación de la policía; los criterios de oportunidad y los cortes de ruta. Esos fueron los temas dominantes en la entrevista personal a los cinco candidatos a fiscal del caso. ¿La perspectiva de género? Ocupó un espacio pero no el centro de escenario, a contramano de lo que sucede en la provincia y de lo que venía pasando en el propio Consejo de la Magistratura.

Entre los candidatos con más probabilidades de ganar hay dos que provienen de afuera del Poder Judicial: Manuel Ignacio Islas (nacido en La Plata) y Marina Fernanda Díaz (de Neuquén) y dos que ya trabajan en el Ministerio Público Fiscal: Verónica Lorena Zabala y Juan Pablo Encina Rivero. Más abajo, algunas de las razones.

Con menos chances luego de la entrevista quedó Pablo Raúl Fernández, prosecretario en los Tribunales de Mar del Plata, y no se presentó Jésica Lorena Díaz Marano.

Hasta ahora las posiciones, cumplidas la etapa de antecedentes y exámenes, están así:

Manuel Islas tuvo un desempeño aceptable en la entrevista hasta el insólito tropiezo del final. El consejero Gustavo Mazieres (peronismo) le pidió una opinión sobre la baja en la edad de punibilidad y no quiso opinar: “un fiscal no tiene que hacer valoraciones políticas”, dijo.

Luego siguió este diálogo:

-Criminalizacion de la pobreza ¿Sabe de lo que hablo?

-Debe ser una categoría teórica de la crimonología crítica.

-¿La conoce? ¿O le parece un tema demasiado político para esta entrevista? -repreguntó Mazieres, enganchado con la respuesta de Islas sobre la punibilidad.

-La pobreza no es un delito, es un estado de la persona, ¿cómo se va a criminalizar?, Sería un derecho penal de autor, incompatible con la Constitución. Y primero, crímenes no existen, existen delitos y contravenciones.

Manuel Islas, durante la entrevista personal. (Foto: gentileza)

Antes de ese desenlace, Islas se definió como “el cuarto de cinco hijos de una familia obrera” que “viene a Neuquén a arrancar de cero. No conozco a nadie, tengo 36 años y me gusta el desafío”. Trabaja en la ciudad bonaerense de Trenque Lauquen.

Opinó que el fiscal “debe tener compromiso con la comunidad” y que “hay que informar, no hacer márketing”.

Sobre los límites en la investigación de delitos contra la integridad sexual, afirmó que “no investigamos estilos de vida, el ejercicio de la defensa no puede poner en tela de juicio el honor de la víctima”.

El consejero Claudio Domínguez (MPN) le preguntó cómo actuaría ante un corte de ruta de los obreros de cerámica Zanon en la Ruta 7, sin caminos alternativos. Islas le respondió que buscaría una solución a través del diálogo, y que perseguir penalmente a los trabajadores sería “peor remedio que la enfermedad”.

Cuidado con las cifras

Candidata Verónica Lorena Zabala.

La piedra en el zapato para la aspirante Verónica Zabala fueron las cifras de causas que ingresan a la fiscalía y las que llegan a juicio (tip para candidatos: no citen estadísticas, a menos que manejen muuuy bien el tema).

A las fiscalías ingresan un número de denuncias importante (Zabala citó 20.000 en Neuquén capital, sobre 31.000 en toda la provincia) pero nadie (salvo quizá el fiscal general Jose Gerez) conoce el número con exactitud.

De ese total, muy pocas llegan a juicio: algunos dicen que el 10%, otros que apenas el 2%. Como sea, no está claro qué pasa con el resto. La fiscalía tiene facultades para elegir qué casos persigue y a cuáles les busca una solución alternativa.

Sobre eso le preguntó Inaudi a Zabala cuando ella empezó a hablar de cifras: ¿Quién decide qué se investiga y qué no? La actual asistente letrada del MPF explicó que al ingresar una denuncia se hace una proyección para conocer sus probabilidades de éxito (léase, de llegar a juicio condenatorio). Este diagnóstico se revisa varias veces, y si el destino es el archivo o alguna solución alternativa, se le comunica a la víctima.

Inaudi también le preguntó por qué los asistentes letrados van a las audiencias a cumplir el rol de los fiscales (el consejero de NCN afirmó que están violando la ley), y por qué, en definitiva, hay tan pocos fiscales. La interpelación a la concursante encierra una trampa: debería responderla el fiscal general e incluso el gobernador, ya que involucra desde cuestiones presupuestarias hasta razones de política criminal.

Zabala, que pudo negarse a contestar, eligió responder. Mencionó que estaba en desacuerdo con la presencia de los asistentes letrados en las audiencias pero por la falta de personal “seguramente hay una valuación de costo-beneficio”.

Inaudi contragolpeó enseguida: “¿en esa valuación entra el costo de violar la ley?”

Allí terminó de quedar claro que, por elevación, estaba disparando contra el fiscal general Gerez, quien elude al Consejo de la Magistratura y a la Legislatura para incorporar asistentes letrados: ingresan por concursos que él supervisa. Luego, mediante una simple resolución, les asigna funciones.

Armonizar, articular

Marina Fernanda Díaz.

Hablando de Gerez. La que parecía concursar para el cargo de fiscal general fue Marina Díaz: en la entrevista personal, esta abogada particular de 31 años desplegó un ambicioso plan de trabajo que incluía “armonizar políticas con otros organismos del Estado; que la fiscalía salga a dar charlas en escuelas y hacer convenios con colegios de psicólogos. Ellos no saben la importancia de su profesión”, afirmó.

Con sentido de la autocrítica, relató que después de recibirse de abogada asistió a toda clase de audiencias como público “para aprender”. Luego se asoció con abogados “para trabajar en casos hasta adquirir seguridad”, y cuando sintió que estaba preparada, abrió su propio estudio. Cuatro años después de hacer querellas y defensas, quiere dar el salto y trabajar como fiscal.

Cuando le preguntaron por la sentencia con el acróstico “típico de machirulo”, aclaró de entrada que admira a la jueza Leticia Lorenzo y que hizo cursos con ella.

También rescató que el fallo “es ajustado a derecho” y dijo que “comparte su ideología”.

Pero luego consideró “innecesario” el acróstico, opinó que “es una falta de respeto” y se concentró en la víctima: “nadie pensó en ella. La sentencia circula por todo el país y nadie piensa en esa niña”.

Díaz habló sin vacilar sobre todos los temas que le plantearon. Hasta se apoyó despreocupada en el respaldo de la silla, distendida a un nivel que muy pocos concursantes alcanzan.

Al final los consejeros se miraron entre ellos y le dijeron que era suficiente, no tenían más preguntas para hacerle. Ni siquiera Domínguez hizo su clásico planteo sobre el corte de ruta.

El puntaje para cada concursante (la entrevista personal asigna 20 en total) se conocerá probablemente el martes 3 de diciembre.


Comentarios


Chicanas y respuestas inesperadas: de todo en las entrevistas a fiscales en Neuquén