Chimpay movilizado por dos abusos sexuales

Ayer marcharon más de 400 personas pidiendo la detención de los sospechosos, que están identificados.

Redacción

Por Redacción

CHIMPAY (AVM).- Un clima de indignación y temor se vive en Chimpay desde que se conoció la violación que sufrió una mujer de 32 años, cuyos autores están en libertad. A ello se suma que el miércoles por la noche se habría repetido un hecho similar, pero en este caso la víctima fue una nena de 13 años. Ayer por la tarde hubo una marcha en reclamo del esclarecimiento de los casos. Más de 400 personas, entre ellos muchos docentes y estudiantes, se manifestaron con carteles en la plaza central. También estuvo el intendente de Chimpay, Hugo Funes. Luego se instalaron frente a la comisaría, exigiendo la detención de los sospechosos de ambos hechos, que están identificados, y la presencia en la localidad de autoridades judiciales, incluido el Superior Tribunal de Justicia. La víctima del primer caso contó a este medio lo sucedido. María trabaja en una escuela y vive en el barrio La Costanera de Chimpay, una de las barriadas más humildes del Valle Medio. La noche del 6 de este mes volvía a su casa con una amiga cuando ambas fueron abordadas por dos sujetos con los rostros semicubiertos y armados con cuchillos. Mientras que a su amiga, uno de los sujetos, la arrastró algunos metros para robarle el celular, a ella el otro delincuente la llevó hasta un sitio oscuro y la violó. “Me quiso matar dos veces. Yo veía que levantaba el cuchillo y le decía que no lo haga, por mis hijos. Creo que por eso no me mató”, dijo. “Después que hizo lo que quiso conmigo se fue, pero antes me amenazó diciéndome que no le avise nada a la policía. Como puede levanté mi ropa y llegué hasta mi casa”, sostuvo María con voz quebrada. Varios días después, una noche me llamó y me dijo: “Hija de puta, así que le avisaste a la Policía, esta noche te mató. Así que me tuve que ir al Alto Valle… Pero decidí volver para que se haga justicia, porque hasta ahora no ha pasado nada, a pesar de que yo identifiqué ante la Justicia el cuchillo con el que me amenazó, la ropa que tenía puesta. Pero siguen en libertad, como si nada”, agregó. María sostuvo que los sujetos que las atacaron, que tendrían unos 20 años, tenían gorras y sus rostros cubiertos hasta la nariz. Sin embargo supo reconocerlos y afirma que serían parientes cercanos de la amiga que la acompañaba. “Es una situación difícil y dolorosa porque todo pasó acá, muy cerca de mi casa, por lo que todos los días está presente”, dijo María. La causa está en manos del juez civil Darío Soto, quien subroga a la jueza penal Marisa Bosco, y del fiscal Guillermo Bodrato. “Volví porque además no quiero que esto le pase a nadie más; para que el pueblo se mueva, porque hasta ahora no ha pasado nada. Ni siquiera desde el sector político hubo intervención en un caso tan grave”, cuestionó. A este hecho se sumó el ataque sexual contra una menor de edad ocurrido el miércoles por la noche. Sobre ese caso, el fiscal Miguel Ángel Flores sostuvo que no habría indicios de violación en la chica, aunque no quiso ahondar en detalles dado que ayer por la tarde ser reuniría con los familiares de la nena. “No podemos dar muchos detalles aún porque primero vamos a hablar con los padres para conocer más datos, dado que por ahora lo que puede haber existido es inten-to de abuso pero sin acceso carnal”, precisó


CHIMPAY (AVM).- Un clima de indignación y temor se vive en Chimpay desde que se conoció la violación que sufrió una mujer de 32 años, cuyos autores están en libertad. A ello se suma que el miércoles por la noche se habría repetido un hecho similar, pero en este caso la víctima fue una nena de 13 años. Ayer por la tarde hubo una marcha en reclamo del esclarecimiento de los casos. Más de 400 personas, entre ellos muchos docentes y estudiantes, se manifestaron con carteles en la plaza central. También estuvo el intendente de Chimpay, Hugo Funes. Luego se instalaron frente a la comisaría, exigiendo la detención de los sospechosos de ambos hechos, que están identificados, y la presencia en la localidad de autoridades judiciales, incluido el Superior Tribunal de Justicia. La víctima del primer caso contó a este medio lo sucedido. María trabaja en una escuela y vive en el barrio La Costanera de Chimpay, una de las barriadas más humildes del Valle Medio. La noche del 6 de este mes volvía a su casa con una amiga cuando ambas fueron abordadas por dos sujetos con los rostros semicubiertos y armados con cuchillos. Mientras que a su amiga, uno de los sujetos, la arrastró algunos metros para robarle el celular, a ella el otro delincuente la llevó hasta un sitio oscuro y la violó. “Me quiso matar dos veces. Yo veía que levantaba el cuchillo y le decía que no lo haga, por mis hijos. Creo que por eso no me mató”, dijo. “Después que hizo lo que quiso conmigo se fue, pero antes me amenazó diciéndome que no le avise nada a la policía. Como puede levanté mi ropa y llegué hasta mi casa”, sostuvo María con voz quebrada. Varios días después, una noche me llamó y me dijo: “Hija de puta, así que le avisaste a la Policía, esta noche te mató. Así que me tuve que ir al Alto Valle… Pero decidí volver para que se haga justicia, porque hasta ahora no ha pasado nada, a pesar de que yo identifiqué ante la Justicia el cuchillo con el que me amenazó, la ropa que tenía puesta. Pero siguen en libertad, como si nada”, agregó. María sostuvo que los sujetos que las atacaron, que tendrían unos 20 años, tenían gorras y sus rostros cubiertos hasta la nariz. Sin embargo supo reconocerlos y afirma que serían parientes cercanos de la amiga que la acompañaba. “Es una situación difícil y dolorosa porque todo pasó acá, muy cerca de mi casa, por lo que todos los días está presente”, dijo María. La causa está en manos del juez civil Darío Soto, quien subroga a la jueza penal Marisa Bosco, y del fiscal Guillermo Bodrato. “Volví porque además no quiero que esto le pase a nadie más; para que el pueblo se mueva, porque hasta ahora no ha pasado nada. Ni siquiera desde el sector político hubo intervención en un caso tan grave”, cuestionó. A este hecho se sumó el ataque sexual contra una menor de edad ocurrido el miércoles por la noche. Sobre ese caso, el fiscal Miguel Ángel Flores sostuvo que no habría indicios de violación en la chica, aunque no quiso ahondar en detalles dado que ayer por la tarde ser reuniría con los familiares de la nena. “No podemos dar muchos detalles aún porque primero vamos a hablar con los padres para conocer más datos, dado que por ahora lo que puede haber existido es inten-to de abuso pero sin acceso carnal”, precisó

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