Colombia le da una "zona libre" al ELN

El gobierno de Pastrana abrió un proceso de negociación con el segundo grupo guerrillero más importante del país al anunciar que le entregará una zona "desmilitarizada" para comenzar el diálogo de pacificación. Sin embargo, adelantó que ésta no se convertirá en una "tierra de nadie" como la región hoy controlada por las FARC.



BOGOTA (Reuters).- El presidente Andrés Pastrana, prometió ayer impedir que los rebeldes utilicen una zona del norte de Colombia como un feudo "sin Dios ni ley" cuando retire las Fuerzas Armadas para iniciar diálogos de paz.

El gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda fuerza rebelde del país con 5.000 combatientes, llegaron a un acuerdo preliminar para iniciar conversaciones de paz con las que buscan poner fin a un conflicto interno de casi 40 años que dejó 35.000 civiles muertos en la última década.

Es el segundo acuerdo que consigue Pastrana con las guerrillas en aras de la paz en este país de 40 millones de habitantes, desde que asumió el poder en 1998.

El acuerdo contempla que el gobierno retire sus fuerzas militares y de policía durante nueve meses de los municipios de Cantagallo y San Pablo, en el departamento de Bolívar, así como Yondo en Antioquia.

Ni el gobierno ni el ELN precisaron cuándo se producirá el retiro de unos 700 efectivos de las fuerzas armadas. Tampoco explicaron si el período de nueve meses será prorrogable.

Una región estratégica

La región de unos 4.800 kilómetros cuadrados, un área que equivale a la isla caribeña de Trinidad, es una zona estratégica dedicada a la explotación de petróleo, oro, actividades agrícolas, ganaderas, cultivo de hoja de coca y procesamiento de cocaína, según fuentes de seguridad.

La zona es atravesada por el río Magdalena, el más importante de Colombia, pero el control de esa vía fluvial estará a cargo de los militares, lo que impedirá ventajas estratégicas a los rebeldes como el acceso a la refinería de Barrancabermeja y el libre desplazamiento, según el ejército.

En la región habitan casi 50.000 personas, algunas de las cuales rechazaron que la zona sea utilizada para conversaciones de paz con la guerrilla.

"Hemos sido claros en precisar que en esta zona estarán vigentes la Constitución de Colombia y las leyes de la República en su integridad y, por tanto, el respeto de las autoridades civiles será una regla de oro", dijo Pastrana en un acto militar en el que sostuvo que el ELN también deberá respetar los derechos de los habitantes de la región.

Posteriormente, al margen del acto militar, comentó que "esto no será algo sin Dios ni ley" Pastrana acalló con sus explicaciones las voces de algunos críticos que se oponen a que el gobierno entregue el control territorial de esa zona del norte del país por el temor a que se produzca una situación similar a la registrada con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Denuncias contra las FARC

El gobierno y las FARC, el grupo rebelde más antiguo de América Latina con 17.000 combatientes, iniciaron un proceso de paz a comienzos de 1999 luego que el gobierno retiró sus fuerzas militares de una zona de sabanas y selvas de 42.000 kilómetros cuadrados, dos veces el tamaño de El Salvador, en el sudoeste del país.

Pero la Iglesia Católica y autoridades civiles denunciaron desde un principio abusos de los rebeldes como el reclutamiento forzoso de niños, ejecuciones extrajudiciales en la zona y la imposición de normas de la guerrilla.

El manejo del gobierno a la zona que le entregó a las FARC para su control territorial y las situaciones que se presentaron en los primeros meses, provocaron en mayo de 1999 la renuncia del ministro de Defensa, Rodrigo Lloreda, quien desató una crisis política y militar. El acuerdo con el ELN se logró luego de un año de contactos durante el que ese grupo guerrillero cometió secuestros masivos de 41 ocupantes de un avión, 160 feligreses de un templo católico de Cali y ataques a la infraestructura energética y vial para presionar al gobierno a iniciar diálogos de paz.


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