¿Cómo te ves con una planta de mascota? Conocé a las más voraces de Neuquén

Un joven del barrio San Lorenzo colecciona ejemplares carnívoros que requieren cuidados muy específicos. Te contamos todos sus mitos y verdades.

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Víctima, la mosca fue atrapada por la carnívora y ya no podrá escaparse.(Foto: Matías Subat.- )

De las 10.282 personas que viven en el barrio San Lorenzo Norte de Neuquén capital hay un joven de 23 años, con seis hermanos, que cultiva carnívoras en una casa ruidosa. Matías Parada es un dedicado coleccionista de estas plantas, depredadoras silenciosas que no necesitan colmillos para ser letales.

“Me gustan por los colores, la variedad, la forma en que cazan. Es un hobby bastante bueno, bastante sano, es estar pendiente de algo que crece, que revive, que cambia totalmente”, cuenta el muchacho, de lentes gruesos cuadrados y negros. Autodidacta, se interesó por el tema a partir de un documental, y hoy vende plantas a través de Facebook para abastecerse. Tiene más de 200.

“Me encantaría que sea mi negocio, pero lamentablemente yo no tengo un lugar bastante grande, porque se necesita mucha producción para que sea un negocio, yo lo tengo como microemprendimiento todavía, porque aún estoy creciendo y la verdad el tema de las plantas carnívoras no termina nunca, siempre se descubren nuevas especies. Siempre se descubre que una persona tiene una planta que otro no tiene”, asegura.

Filmación Matías Subat, edición Emiliano Ortiz, periodista Laura Loncopan Berti.-

Las semillas le llegan desde Buenos Aires, Córdoba, Mendoza. No son tóxicas y sólo son mortales para los bichos. La más popular es la venus atrapamoscas (dionaea muscipula) que captura insectos con sus trampas, una suerte de boca abierta que se cierra una vez que tiene a su presa, y demora diez días aproximadamente en digerirla. La reduce lentamente, y cuando está lista vuelve a abrir la pinza para devorar la próxima. Hay otras que atrapan con sus pelos pegajosos y están las que atraen por el aroma. “La nepenthes es la gloria de las plantas carnívoras”, dice el joven para que el que cada pieza es una gema.

La cazadora que conocemos es la que nos ha mostrado la televisión y el cine. Cleopatra, la carnívora de Morticia en Los Locos Addams, o la que estira sus garras en Jumanji. Buenas y efectivas caricaturas por las que cualquiera pegaría un grito y correría sin mirar atrás. Las que se venden no son esa clase de ninjas.

“La planta carnívora tiene la característica de que es una planta que al haberse desarrollado en lugares poco fértiles la mayoría de sus nutrientes especialmente el nitrógeno, el fósforo, el potasio lo obtiene de sus “víctimas”: insectos, crustáceos, de los cuales los atrapa y a través de un proceso de digestión, como si fuese un estómago, hagamos la comparación, por algunos jugos que larga, ácidos, lo van digiriendo. Eso la va transformando a esa materia del insecto hasta liberar los nutrientes que necesita la planta. Como no los puede obtener del suelo entonces lo obtiene de esta manera, esa es la diferencia”, explica Norberto Raffo, ingeniero agrónomo e integrante de la asociación Amigos de la Jardinería.

Filmación Matías Subat, edición Emiliano Ortiz, periodista Laura Loncopan Berti.-

Agregó: “no es que vos le podes poner un pedacito de carne y se lo come, son muy específicas: comen insectos, crustáceos. Están en zonas tropicales o subtropicales, mucho en lugares pantanosos, sobre todo mucha humedad. En todos los ecosistemas hay, pero la más conocidas provienen de zonas tropicales, de alta humedad y temperatura.”

“¿Crecen muy alto? A los niños no les hacen nada estas plantas, no? Perdón pero no tengo mucha idea”, comentan cuando ven las fotos de Matías en redes sociales. “Tengo clientes de todas las edades, de siete años hasta cincuenta. Les llama la atención que una planta se pueda mover, creen que van a eliminar totalmente las moscas, muchos son coleccionistas de plantas, tengo clientes que por lo menos cada vez que encuentro una planta nueva y la puedo comprar al por mayor me compran de a diez, de a veinte”, afirma el joven.

Que sea excéntrica tampoco habilita a que la hostiguen. “A veces las molestan mucho, les ponen un palito para que se cierre, todos esos movimientos las hacen gastar energía y las plantas se mueren”, manifestó el ingeniero. Señaló que en cuanto a cuidados y mantenimiento son distintas a las crasas y los cactus que no dan casi trabajo.

La carnívora no necesita que la alimenten. Requiere agua destilada, de lluvia o de aire acondicionado por bandeja (ver aparte). Hay que colocarla en el exterior. Matías precisó: “se puede poner abajo de un foco de luz, tiene que recibir sol, unas cuatro o cinco horas de sol mínimo, máximo ocho o nueve horas de sol directo que es lo apropiado para una venus atrapamoscas, porque la gente lo primero que hace es ponerla directamente en el medio del living o en el baño, en la cocina y eso está mal. Se tiene que adaptar al lugar, tienen que dejarla ser.”

Filmación Matías Subat, edición Emiliano Ortiz, periodista Laura Loncopan Berti.-

No son agresivas, no es que vos salís y te agarran. No hay que fertilizarlas y son de ambiente infértiles, necesitan mucha dedicación dijo el ingeniero agrónomo Norberto Raffo.

Galería de carnívoras:

Sarracenia purpurea.

Sarracenia.

Dionaea muscipula.

Drosera capensis all red.

Nepenthes.

Características:

150 pesos es el precio de una peuqueña venus atrapamoscas (dionaea muscipula), la más conocida de las carnívoras.

20 años puede vivir en promedio la planta con los cuidados adecuados.

8.392,79 son los kilómetros que separar a Neuquén, donde Matías cultiva la venus, de Carolina del Norte (Estados Unidos) su hábitat nativo.

Datos

No son agresivas, no es que vos salís y te agarran. No hay que fertilizarlas y son de ambiente infértiles, necesitan mucha dedicación dijo el ingeniero agrónomo Norberto Raffo.

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