Aula a cielo abierto: ciencia, mate y astronomía en las plazas del norte neuquino
Con un telescopio profesional, la propuesta de docentes busca despertar la curiosidad científica combinando mates, música y astronomía comunitaria.
talleres de astronomía en el norte neuquino. Foto: gentileza.
El norte de la provincia de Neuquén es conocido por sus imponentes paisajes, pero cuando llega la noche, el verdadero espectáculo está en el cielo. Con noches sumamente limpias y una contaminación lumínica casi nula, la región se convirtió en el escenario ideal para «Mirando las estrellas», un proyecto de extensión del Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) N° 16 de Las Ovejas que busca sacar la ciencia de las cuatro paredes del aula y llevarla directo a las comunidades.
La iniciativa, que ya lleva tres años en marcha, tiene un doble propósito, ofrecer formación continua a docentes y estudiantes en las escuelas primarias y secundarias del departamento Minas, y organizar talleres de observación astronómica itinerantes, gratuitos y abiertos a todo público en plazas y anfiteatros de la región.
La idea nació con un objetivo claro: sacar el conocimiento a la calle. «Teniendo en cuenta que el departamento Minas tiene noches despejadas, sumamente hermosas y con poca contaminación lumínica, se nos ocurrió armar un proyecto de astronomía», relata Agustín Núñez, uno de los docentes impulsores de la iniciativa.
Además, el equipo vio una oportunidad en las aulas: «En la educación formal, por lo general, la astronomía es un tema poco abordado, pero despierta muchísimo interés y curiosidad. Pensamos en usar esta ciencia como un imán para acercar el conocimiento a los chicos y a las comunidades», explica.
Estos encuentros no se limitan a mirar por un lente. El proyecto utiliza la astronomía para abordar el conocimiento científico de manera integral. «Le estamos dando una mirada interdisciplinaria. A partir de la temática de la astronomía, tratamos de aprender y acercar otros conocimientos de las ciencias básicas vinculadas, desde la biología, la química y la física», explica el docente.

Las jornadas comunitarias se estructuran en tres estaciones de aprendizaje. La primera es la estación de observación, donde vecinos y vecinas se encuentran cara a cara con el cielo mediante telescopio. Luego está la estación digital, un espacio en el que, con computadoras, se enseñan herramientas digitales para aprender a identificar las constelaciones visibles en el hemisferio sur. Por último la estación informativa, donde se distribuye folletería de divulgación sobre las principales nociones del estudio del cosmos.
Las noches de observación se transforman rápidamente en un hecho social. Lejos de la formalidad de un laboratorio, el ambiente se relaja y se disfruta como un encuentro comunitario. «Llevamos un parlante, ponemos música, la gente viene con su equipo de mate y se arma un espacio público muy lindo», detalla el docente. Las reacciones van desde las risas y la fascinación de los más chicos hasta la emoción profunda de los adultos mayores que cumplen el sueño de ver el cosmos por primera vez.
Para los organizadores, la mayor recompensa es encontrarse con la sorpresa colectiva. «Nos gusta llegar a todos los lugares donde se pueda porque, hasta el momento, vamos a un taller y todavía nos encontramos con gente que nunca había observado con un telescopio. Ese es nuestro objetivo: llegar adonde por lo general no llegan este tipo de cosas», relata Núñez.

Hasta hace poco, el proyecto funcionaba con telescopios prestados. Sin embargo, la iniciativa recibió un impulso clave: el Consejo Provincial de Educación (CPE) adquirió un telescopio óptico profesional de diseño compacto, equipado con controles de movimiento y oculares de diferentes dimensiones, ideal para las exigentes salidas al aire libre.
Con la llegada del nuevo equipamiento y la expectativa puesta en la retirada del frío, el equipo del ISFD N° 16 ya prepara los bolsos. «Ya fuimos a los lugares más grandes del departamento Minas como Varvarco, Manzano Amargo, Las Ovejas y tratamos de ir a lugares donde por lo general no llegan cosas«, expone.
«Este año estamos yendo a Los Carrizos, queremos volver a Los Miches y a todos los lugares donde nos reciban con gusto, nosotros siempre tratamos de ir», concluye Núñez.
El norte de la provincia de Neuquén es conocido por sus imponentes paisajes, pero cuando llega la noche, el verdadero espectáculo está en el cielo. Con noches sumamente limpias y una contaminación lumínica casi nula, la región se convirtió en el escenario ideal para "Mirando las estrellas", un proyecto de extensión del Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) N° 16 de Las Ovejas que busca sacar la ciencia de las cuatro paredes del aula y llevarla directo a las comunidades.
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