arrancó la era Temer en Brasil
Un gobierno de “salvación nacional”, prometió el nuevo mandatario tras asumir. Dijo que es necesario recuperar la credibilidad del país.
La era Temer comenzó oficialmente ayer tras 21 horas de sesión en el Senado y un duro discurso de Dilma Rousseff en el que llamó a resistir “el golpe” que la apartó de la presidencia de Brasil, y por el que acusó a quien era su vicepresidente. Una difícil bienvenida para Michel Temer, de 75 años, que ya nombró un gobierno sin mujeres ni negros, con la vista puesta en los mercados.
Su primer propuesta al asumir en la tarde de ayer fue formar un gobierno de “salvación nacional” que permita “unir y pacificar al país”.
El primero en brindarle apoyo desde el exterior fue el gobierno de Mauricio Macri, ya que Argentina le vende a Brasil el 40% de sus exportaciones. “Respetamos el proceso institucional” del vecino país, y “esperamos que el desenlace de esta situación –por la destitución de Rousseff– consolide la solidez de la democracia”, expresó en un comunicado.
El presidente interino de Brasil durante los próximos seis meses (como máximo) –mientras el Senado decide sobre el juicio político a Rousseff– tiene una misión complicada por delante: disipar el pesimismo y la polarización que reina en el país, lidiar con los efectos de la corrupción con Petrobras, que mancha a políticos de todos los partidos y reanimar la economía, cuyo PIB amenaza con caer un 3,8% este año, lo mismo que en 2015.
Como si con lo anterior no alcanzará, se desarrollarán los Juegos Olímpicos en Río, que instalarán la atenta mirada del mundo en un país convulsionado.
Para hacer frente al reto de una economía en crisis , Temer ubicó al frente de Hacienda a Henrique Meirelles, expresidente del banco central en los gobiernos del expresidente Lula, querido por los mercados y al que se recuerda por reducir las tasas de interés, controlar la inflación y contribuir al crecimiento.
Temer enfrentó las primeras polémicas al estrenar mandato. Primero, la ausencia total de mujeres y negros en su equipo, especialmente chocante después de que, en la última etapa de su mandato, Rousseff hiciera frecuentes llamados de solidaridad a las brasileñas y subrayase su orgullo por haberse convertido en la primera presidenta de Brasil.
Por otra parte, aparecen algunos nombres controvertidos: el nuevo ministro de Justicia es Alexandre de Moraes, el actual secretario de Seguridad del Estado de San Pablo. Durante su gestión, la policía fue responsable de uno de cada cuatro asesinatos en la ciudad de San Pablo.
El responsable de Agricultura, por otra parte, es el millonario Blairo Maggi, uno de los mayores productores de soja de Brasil, responsable de impulsar un proyecto de ley que minimiza las licencias ambientales necesarias para acometer obras.
Michel Temer dio su palabra de que no se presentará a los comicios de 2018, lo que le quita el peso de gobernar buscando respaldos electorales.
Al hablar con Radio El Mundo de Argentina, Michel Temer confundió al periodista con Mauricio Macri. “¿Cómo está presidente?”, le dijo a su interlocutor.
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El adiós
de Dilma
javier tovar
Agencia AFP
Datos
- Al hablar con Radio El Mundo de Argentina, Michel Temer confundió al periodista con Mauricio Macri. “¿Cómo está presidente?”, le dijo a su interlocutor.
- “Nuestro gobierno seguirá dialogando con las autoridades constituidas a fin de avanzar con el proceso de integración bilateral”.
- Mauricio Macri, presidente
- “Estados Unidos apoyará a Brasil aun en esta etapa difícil. Confiamos en sus leyes para sortear el difícil camino’’,
- Obama, presidente de EE. UU.
- “Colombia confía en la preservación de la institucionalidad democrática y la estabilidad de Brasil”.
- Manuel Santos, presidente
- de Colombia
- Combativa, sin derramar una lágrima y por la puerta delantera: Dilma Rousseff se despidió del poder aplaudida por cientos de seguidores, pero a sabiendas de que probablemente nunca más vuelva a gobernar Brasil.
- “Estoy triste, pero ustedes hacen que esa tristeza disminuya”, lanzó Dilma, al abandonar el Palacio de Planalto con sus 54 millones de votos en la valija y acompañada de Luiz Inácio Lula da Silva, su antecesor y mentor político.
- Fue presidenta de Brasil hasta ayer. El Senado la separó de su cargo para que responda a un juicio por supuesto maquillaje de las cuentas públicas, que la mandataria calificó de golpe de Estado.
- Ministros, asesores, diputados y senadores aliados también estuvieron allí, cabizbajos, decaídos por el fin de 13 años de gobiernos de izquierda.
- En las afueras del monumental edificio donde trabajó los últimos cinco años y medio, Dilma repartió abrazos, apretones de mano, recibió flores, globos y palabras de aliento. Después subió al auto y se retiró a la residencia presidencial de Alvorada, donde concentrará las operaciones de su defensa.
- Antes de ceder su oficina al presidente interino Michel Temer, la mandataria se dirigió al país. “A los brasileños que se oponen al golpe, sean del partido que sean, les hago un llamado, manténganse movilizados, unidos y en paz”, les lanzó.
La era Temer comenzó oficialmente ayer tras 21 horas de sesión en el Senado y un duro discurso de Dilma Rousseff en el que llamó a resistir “el golpe” que la apartó de la presidencia de Brasil, y por el que acusó a quien era su vicepresidente. Una difícil bienvenida para Michel Temer, de 75 años, que ya nombró un gobierno sin mujeres ni negros, con la vista puesta en los mercados.
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