Conocé a Silvia Aramayo, la cantante que viene a Roca
Pianista, cantante, compositora y arregladora Silvia Aramayo será una las invitadas de lujo del festival Música artesana. Escuchala
MÚSICA
Dueña de una voz única, la pianista, cantante, compositora y arregladora Silvia Aramayo será una las invitadas de lujo del festival Música artesana que por primera vez se realiza en Roca desde hoy y hasta el domingo.
El viernes, a las 10 de la mañana, Silvia dictará un taller de arreglos vocales en Sala II de Casa de la Cultura, y a las 22 dará un concierto en Centro Municipal de Arte, junto a Pablo Venegas y Víctor Valdebenito; allí nuevamente se presentará el domingo a las 19:45. Media hora más tarde integrará La Multisensorial Ensamble, con Mora Martínez de Aymama, Ana Piquer y Luis Andrade, en el Anfiteatro del Canalito, dirigidos por Walter Lusarreta.
Nacida en La Plata, Silvia Aramayo estudió piano en el Conservatorio Gilardo Gilardi, composición en la Facultad de Bellas Artes, y luego fue formándose con los pianistas Germán Kusich, Quique Roca, Ernesto Jodos, Juan Carlos “Mono” Fontana y Diego Schissi. Tomó clases particulares y talleres de composición con Guillermo Klein, y de canto con Verónica Condomí, Ariadna Prime, Guillermo Rozenthuler, Natalia Schvartz y Flora Yunguerman. Además de magistrales con Bobby Mc Ferrin, Stephen Nachmanovitch y seminarios de Interpretación sobre música de Bach, dictado por Rosalyn Tureck, y de voz hablada y cantada, por Katie Viqueira y Ricardo Serrano.
“El aprendizaje siempre tiene algo de placentero, de dificultoso, de idas y vueltas, sobre todo porque me propongo ir y no sé bien cómo se van sucediendo las cosas. Simplemente, en todos estos años, mantengo una investigación y un estudio de cuestiones que me interesan y en las que necesito avanzar, cambiar. Mi formación, cuando era chica (ahora Silvia tiene 42), partió desde el Conservatorio que tenía un espacio acotado para lo que me gustaba, porque allí solo aprendía música académica y el lenguaje popular no se mezclaba. Algo con lo que yo siempre he luchado porque lo lindo es no tener fronteras en el arte. Desde ahí, cuando me fui haciendo más grande, empecé a abrirme camino sola, estudiando particular y a tomar todo lo que voy generando con los profesores. Me metí en el jazz, un estilo increíble que abre muchos senderos y eso fue armando la mezcla de mi trabajo”, le dice a “Río Negro”, poco antes de emprender el viaje que la traerá a la ciudad.
“Comencé a desplegarme como compositora”, continúa Aramayo en su casa de Parque Patricios. “Yo siempre compuse, pero, en un momento de mi vida, lo tomé como primer camino. Es lo que más me gusta hacer… Componer, arreglar, tocar, grabar”.
-Desarrollarlas es descubrir aspectos internos tuyos, también.
-Tal cual. Para mí, la formación de un artista no solamente es estudiar con maestros que pasan información, sino que es infinita y se trata de nutrirse de modo constante con lo que hay alrededor, con escuchar colegas que hacen su carrera como yo, de manera independiente de los grandes medios. Eso es súper importante para el avance de la profesión.
-Cada vez que se hace música, se aprende.
-Sí, sí… Tocar en vivo, ensayar, estar dentro de un estudio grabando y dejando esas fotos sonoras en un disco, son situaciones diferentes y de aprendizaje. La música es fugaz y uno no se puede detener demasiado a pensar. El mundo artístico está lleno de propuestas y, por lo pronto, voy buscando constantemente mi modo de expresión. No sé lo que la gente y los medios piden, y tampoco voy por ese lado. Me dejo llevar por lo que mi intuición me va mandando.
Eduardo Rouillet
eduardorouillet@gmail.com
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