“Contaminación vs. Defensoría del Pueblo de Río Negro”

Redacción

Por Redacción

El “vs.” del título fue usado intencionalmente para señalar el espíritu con que se presentó en septiembre del 2014 un expediente de veintipico de hojas. “Vs.”, o sea “versus”, señala combate y eso se esperaba con este expediente: un verdadero combate frontal de la Defensoría del Pueblo rionegrina (defensora Nadina Díaz) contra las autoridades responsables en Río Negro y Neuquén por la grave contaminación que afecta a ambas provincias, especialmente la de los sistemas hídricos. Esas veinticinco (aproximadamente) fojas contienen información, documentación y pruebas relevadas durante más de dos años. Algunas son contundentes y alarmantes –véase el estudio volcado en varias páginas el 31 de diciembre de 2013 por este diario; relevaron las dos provincias localidad por localidad, dando datos de los efluentes cloacales e industriales en toda la cuenca: lagos cordilleranos y ríos Limay, Neuquén y Negro, o sea, hasta Viedma–. El resumen, catastrófico: el 65% de los efluentes van crudos, sin ningún tratamiento, a los acuíferos. Todo sobre la base de datos de los entes oficiales (DPA rionegrino, EPAS neuquino, etcétera). En ese expediente también se planteaba la situación creada por los basurales a cielo abierto, los municipales y “espontáneos” por doquier. También se mencionaban otros factores de contaminación: los agroquímicos y la extracción de petróleo, especialmente la que está en pleno auge, el “fracking”. Se centró e insistió en el tema de los efluentes, por ser el más grave y de más rápida solución. Se señaló que bastaba con un mayor presupuesto para las plantas de tratamiento y un mayor control de los industriales. Durante los cinco meses que lleva la presentación del expediente se elevaron a la Defensoría de Río Negro nuevos elementos probados de la contaminación de nuestras vitales aguas. Habiendo verificado su dinámico accionar durante 2013/2014 en otros temas, nos extraña la falta de algún tipo de respuesta por parte de la Defensoría y de Nadina Díaz, quien ni se conecta con nosotros cuando realiza sus tareas en Roca. Sólo la responsable local, en un comentario de vereda, nos dijo que “fue elevado, pero la Defensoría tiene sus tiempos”. Frente a ello, nos preguntamos: ¿cuáles son sus tiempos y cuáles sus fines? Los que corresponden por ley los conocemos: le dan principal importancia a la defensa del medioambiente. La política (si es en serio, noble actividad) y su creación, la democracia, es el único medio para solucionar estos problemas que afectan los intereses colectivos y ponen en peligro a futuro a la población misma. Pero la política, lo han demostrado las contaminaciones señaladas, está en falta y su déficit en el manejo de la crisis ambiental es notorio. Por eso reclamamos esperando que se comprenda que si la democracia no soluciona estos problemas que hacen a la salud de la población de dos provincias, se vacía de contenido. Las políticas y la democracia involucradas no pueden permanecer delictivamente indiferentes frente a este panorama. Carlos H. López DNI 4.820.317 Roca


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