Corrupción K en la región: Daniel Muñoz y un cipoleño, nexo de “grandes negocios”

La confesión del ex contador de los Kirchner confirma y suma detalles a la investigación de “Río Negro”. Dijo que, de la mano de Ludman, el fallecido secretario K, hizo “grandes inversiones” en la región.



Víctor Manzanares, ex contador de los K y arrepentido en la causa de los cuadernos. Tras confesar, mejoró su condición carcelaria.

Víctor Manzanares, ex contador de los K y arrepentido en la causa de los cuadernos. Tras confesar, mejoró su condición carcelaria.

Los negocios que desarrolló el ex secretario de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz, en el Alto Valle desde 2005 eran más importantes de lo que se cree. Y el papel que tuvo el empresario cipoleño Gregorio Sebastián Ludman fue gravitante en “el armado de todo el espectro empresarial” de Muñoz en la región.

Así surge de las confesiones que hizo ante la Justicia el ex contador del matrimonio Kirchner, Víctor Manzanares, quien fue aceptado como imputado colaborador por el juez Claudio Bonadio en el marco de la investigación de los cuadernos de las coimas.

La empresa de servicios petroleros Patagon Adventure SRL, que funcionaba sobre Ruta 151 entre Cipolletti y Cinco Saltos, “era una inversión muy grande. Y era de Muñoz”, dijo Manzanares. Pero estaba a nombre de Daniel Blanco, hermano de la ex esposa del gobernador santacruceño Daniel Peralta y tío de la pareja de Muñoz, Claudia Pochetti. Ludman era el administrador.

En la investigación publicada el 25 de febrero, “Río Negro” reveló cómo el ex secretario de los Kirchner ingresó al mundo petrolero de la región de la mano de Ludman. Juntos crearon en 2008 DS Mayer SA para transporte de lubricantes y Proxi SRL para explotación y consultoría.

También este diario dio a conocer que Blanco, Pochetti y Luis Cugino formaron Patagon Experience SRL, que construyó las cabañas Patagon SMA en San Martín de los Andes.

Ludman aseveró entonces que las firmas que hizo con Muñoz tuvieron insignificante desarrollo y que a él lo conoció en 2008 vía Daniel Blanco, desconociendo su historial judicial. No es lo que dijo Manzanares.

Veamos fragmentos significativos de la declaración del ex contador K, preso pero en mejores condiciones carcelarias:

“El hombre de confianza”

Para Manzanares, Sebastián Ludman era un personaje clave en la vida de Daniel Muñoz en esta región y el que le armaba “todo su espectro empresarial”:

“Muñoz me pide que viaje a Neuquén, donde él tenía dos sociedades: Patagon Adventure y Patagon Experience. (…) Creo que Muñoz tenía desconfianza de cómo se estaban llevando a cabo los negocios de él. Viajo a Neuquén y me reciben en el aeropuerto Daniel Blanco y Carlos Gellert. Fuimos a ver al licenciado Sebastián Gregorio Ludman, que era el hombre de confianza de Muñoz en Neuquén. Patagon Adventure era una empresa de prestación de servicios petroleros de primer nivel en Neuquén, Chubut, Mendoza y La Pampa. Sus servicios era los camiones chupa. (…) Era una inversión muy grande. Ese negocio era de Daniel Muñoz, pero se encontraba a nombre de Carolina y del tío, Daniel Blanco. Muñoz así se blindaba, ya que Carolina para esa fecha estaba soltera.

Por otra parte, en Patagon Experience habían construido un complejo muy grande de cabañas turísticas en la zona de San Martín de los Andes. Una inversión también muy importante. Me llevaron a hacer una recorrida visual por la compañía de servicios petroleros.

Al final del viaje, me encontré con Sebastián Ludman. Esta persona me relató cómo estaba armando todo el espectro empresarial de Muñoz en Neuquén. También me dijo que dado el prestigio que tenía en Neuquén podía ayudar a generar negocios en la zona”.

“Puede haber un muerto”

Mientras contaba todo esto, Manzanares mencionó una anécdota tenebrosa:

• “La noche previa se había dado una conversación, a mi gusto, desagradable entre el señor Blanco y yo. Daniel Blanco me dijo que todo lo que iba a ver era secreto y que si contaba algo podía haber un muerto. Creo que hasta sacó un arma. Por dentro me pareció una cosa innecesaria, por la amistad que tenía con Daniel. Después de la visita al estudio contable, fuimos a San Martín de los Andes. Como habíamos tenido esa situación desagradable, decido no ir a ver las cabañas. Me pareció una situación muy violenta. Entonces cuando llego a Buenos Aires, le digo a Daniel que estaba todo muy lindo, todo muy bien, que Ludman me parecía muy competente, pero que yo no volvía más. Me abría de tener que hacer trabajos con esa gente”.

Un depósito de dinero

El papel de Ludman como activo intermediario de Muñoz -incluso por varios años- apareció en otro tramo de la confesión de Manzanares. Explica que otra sociedad de Ludman era, en realidad, de Muñoz. Y la vincula a un “depósito de dinero”:

• “Aproximadamente en el año 2011 o 2012, Muñoz me pide que vea la capacidad económica de Madaco para adquirir una propiedad de la empresa SL Group, una sociedad de Pablo Raies con Ludman. Así se incorpora una nueva propiedad a nombre de Madaco que consistía en cuatro departamentos y un galpón en la calle Maca Tobiano 740 de Río Gallegos. Era una operación simulada, era sólo cambiar los titulares de los bienes. Quiero decir que todos los bienes que tenía SL Group eran de Daniel Muñoz. El punto es que nunca supe, hasta años después, que existía un depósito de dinero oculto. (…) En este galpón, del cual yo tenía tres llaves de acceso, donde se guardaban cosas en desuso de tipo hogareña, había un baño que había sido tapiado. Había una puertita de acceso muy chica, que daba al cuarto de máquinas. Ahí funcionaba un depósito gigantesco de dinero.

“Que participe Ludman”

La participación de Ludman surgió nuevamente en el relato de Manzanares cuando habló de “Transecológica” , también atribuida a Muñoz:

• “Entre los años 2007 y 2008, Amilcar Acosta se acercó a mi estudio contable solicitando una entrevista para plantear si podía analizar su empresa porque se sentía que estaba afrontando una situación financiera crítica. Lo escucho a su proyecto de negocios, que se refería al tratamiento de residuos de actividad minera. Le recomiendo incorporar un inversor. Me dice que estaba dispuesto a vender el 50% de la empresa por un millón de dólares. Le planteo el negocio a Muñoz. (…) En el ínterin de cerrar el trato, Muñoz me pide que participe a Sebastián Ludman de la decisión por lo cual le pedí que viaje a Buenos Aires. Nos reunimos Amilcar, Sebastián y yo en el lobby del hotel Sheraton. Acosta le explica el proyecto a Sebastián y concluye la reunión. Horas después nos reunimos con el matrimonio Muñoz-Pochetti en el restaurante Plaza Mayor en la Recova. Ludman plantea en la cena que el negocio no le gustaba en sí mismo, y pide, por lo que entendí, triturarlo a Acosta e incorporar los bienes a Patagon Adventure. Es decir que Acosta se quedaría con 1 millón de dólares y sin nada. Yo expresé que si avanzaban con este proceder yo me alejaba de los negocios. Muñoz y Pochetti demostraron su incondicionalidad conmigo y dijeron que todo se iba a realizar como yo dijera. Finalmente le entregué a Acosta personalmente los fondos de Muñoz que tenía en custodia en el Banco de Santa Cruz. Si bien pidió 1 millón de dólares, le entregué 1 millón de euros. El ingreso a la empresa se hizo a través de un acta de socios, incorporando a Carolina Pochetti como gerente de la empresa”.

Venta a Urcera, cuando el negocio se hizo inviable

Manzanares introdujo en su confesión a otro conocido empresario regional, Claudio Urcera (denunciado por el diputado nacional del PRO Leandro López). Señala que a él se le transfirieron “operaciones comerciales” de Patagon Adventure:

• “En un determinado momento Daniel Blanco y Daniel Muñoz tuvieron diferencias económicas. Desconozco su origen pero sí la consecuencia. Fue la división del negocio. El complejo de cabañas de San Martín de los Andes quedó en poder de Daniel Blanco. Ocurrió también que como Patagon Adventure brindaba servicios a compañías internacionales a través del prestigio de Ludman, la denuncia de Mariana Zuvic sobre los negocios de Muñoz, llevó a que las compañías internacionales dejaran de contratar a esa empresa. Eso tornó inviables los negocios y terminó vendiendo las operaciones comerciales a TSB SA, la competidora”. (TSB es una de las principales empresas del empresario regional Claudio Urcera).

Añadió: “El contador Ruggeri pasó a ser el contador que llevaba adelante Patagon Adventure . Este contador fue el que manejaba todo el tema de los negocios en Neuquén. Años después se prescindió de los servicios de Ruggeri y yo pasé a ocuparme de los bienes de Patagon Adventure. Patagon Adventure alquilaba a TSB SA el equipamiento residual que generaba un flujo de dinero y yo me ocupaba de su contabilidad. TSB SA, según me refirió Carolina Pochetti, alquilaba cosas que no existían, como por ejemplo las piletas”.

Porte petrolero para sacar millones fuera del país

El nombre de la empresa cipoleña Patagon Adventure es otra vez mencionado por Manzanares al contar cómo la pareja de Muñoz, Carolina Pochetti buscó transferir al exterior 2 millones de dólares (de los u$s 70 millones que se calcula que Muñoz invirtió afuera):

• “Daniel Muñoz me manifestó, hace muchos años atrás, por el año 2007 o 2008, que quería abrir una cuenta en el exterior a nombre de Carolina Pochetti y transferir unos 2 millones de dólares. Le comenté que mis padres tenían una cuenta en Luxemburgo abierta por el Lloyds Bank. Le dije que ese Banco mantenía una unidad residual en el edificio del rulero, en el barrio Retiro, esto cuando ya el Banco se había retirado del país. Fui a esas oficinas con Carolina Pochetti, a quien la reuní con mi oficial de cuentas, la presenté como una empresaria de servicios petroleros, accionista de Patagon Adventure y con capacidad para mover 2 millones de dólares, monto que pretendían girar al exterior. La oficial le dijo que era viable, pero que iba a requerir alguna información extra sobre Patagón Adventure”. Finalmente dice que la transferencia se concretó en una oficina secreta de la financiera Giovinazzo, en el microcentro porteño.

El millonario “inversor”: Daniel Muñoz

De secretario de Néstor y Cristina Kirchner pasó a ser un potentado. Formó empresas en todo el país, incuido el Alto Valle y San Martín de los Andes. En el exterior invirtió en lujosas construcciones. Falleció.

Viuda y cómplice: Carolina Pochetti

La pareja de Daniel Muñoz puso a su nombre bienes y firmas del fallecido. Es nacida en la comarca petrolera neuquina. Sus confesiones permitieron conocer la magnitud de lavado y coimas pagadas. Quedó libre.

El juez: Claudio Bonadio

Al frente de la investigación de las coimas y recaudaciones ilegales durante la gestión kirchnerista. Escuchó tres veces a Manzanares y finalmente lo aceptó como imputado colaborador.


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