“Crematorios y cinerarios parroquiales”

Redacción

Por Redacción

Con todo respeto, estimo que la comunidad debe expresar su adhesión para la habilitación de los cinerarios en las iglesias y parroquias (Inmaculada Concepción y Nuestra Señora de Lourdes y también futuras), pues así reconocería lo ya expresado: “polvo viniste y polvo te volverás”. Por ello, salvo mejor opinión, es más que necesario instalar crematorios y dar que hacer a los cinerarios para reemplazar los cementerios. Para que los cinerarios parroquiales reciban las cenizas de los difuntos que hayan expresado su conformidad, quienes ostentan poder –senadores, diputados y concejales–, los que están en el clérigo, delegados de cooperativas como, por ejemplo, CALF; mutuales, federaciones e instituciones tienen que luchar por la instalación de crematorios y cinerarios. De esta manera, el pueblo no sufriría moral ni monetariamente, pues el doliente llevará al finado en la mente y el corazón, en el alma. Lo recordará evitando, a su vez, el pago de velatorio, nicho, rotura de vidrios, robo de flores, bronce, anillos, dientes –oro, plata– y manos y otras vejaciones que mejor es no recordar, sumando a lo dicho escraches en diarios y reclamos por falta de pago –tumba o nicho–. La naturaleza manda; si queremos, cremamos y los llevamos a casa –urna de escuelas, etcétera– o arrojamos las cenizas en algún lugar que el finado haya indicado. Debemos razonar, reflexionar y respetar. Los ladrillos son para casas de los que viven. Fraternalmente Miguel Ángel Gorena DNI 7.271.101 Neuquén


Con todo respeto, estimo que la comunidad debe expresar su adhesión para la habilitación de los cinerarios en las iglesias y parroquias (Inmaculada Concepción y Nuestra Señora de Lourdes y también futuras), pues así reconocería lo ya expresado: “polvo viniste y polvo te volverás”. Por ello, salvo mejor opinión, es más que necesario instalar crematorios y dar que hacer a los cinerarios para reemplazar los cementerios. Para que los cinerarios parroquiales reciban las cenizas de los difuntos que hayan expresado su conformidad, quienes ostentan poder –senadores, diputados y concejales–, los que están en el clérigo, delegados de cooperativas como, por ejemplo, CALF; mutuales, federaciones e instituciones tienen que luchar por la instalación de crematorios y cinerarios. De esta manera, el pueblo no sufriría moral ni monetariamente, pues el doliente llevará al finado en la mente y el corazón, en el alma. Lo recordará evitando, a su vez, el pago de velatorio, nicho, rotura de vidrios, robo de flores, bronce, anillos, dientes –oro, plata– y manos y otras vejaciones que mejor es no recordar, sumando a lo dicho escraches en diarios y reclamos por falta de pago –tumba o nicho–. La naturaleza manda; si queremos, cremamos y los llevamos a casa –urna de escuelas, etcétera– o arrojamos las cenizas en algún lugar que el finado haya indicado. Debemos razonar, reflexionar y respetar. Los ladrillos son para casas de los que viven. Fraternalmente Miguel Ángel Gorena DNI 7.271.101 Neuquén

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