“Cuando hay incertidumbre electoral, el miedo le gana a la codicia”



Con amplios pergaminos académicos y en la docencia, Alejandro Robba es un economista de largo recorrido en la función pública, especializado en crecimiento y desarrollo económico.
En diálogo con PULSO, se refirió a las dificultades que presentan los desequilibrios estructurales, y a la coyuntura política de 2019.


PREGUNTA- ¿Qué opina del momento que vive la economía?
RESPUESTA- Lo primero que veo es que la supuesta estabilización financiera, ha tenido un costo en términos de la economía real, que hoy todavía es difícil cuantificar porque aun se está desplegando. En términos de caída del consumo, caída del salario, cierre de comercios e industrias, y un desempleo que va a llegar a los dos dígitos este año. Por otro lado, lo sucedido esta semana pone un límite a la ‘estabilización’, en tanto la baja de las tasas de interés ‘despertó al dólar’.


P- ¿Qué puede suceder en un 2019 cargado de incertidumbre?
R- No veo que el crecimiento que se pueda dar este año tenga la capacidad de generar empleo o mejoras distributivas. Si puede haber alguna suerte de rebote estadístico, dado que la comparación es contra un año muy malo como 2018. En cuanto a la inflación, no soy muy optimista. Dudo que el pronóstico de 23% anual que trazó el gobierno se cumpla. Tampoco el 30% que hoy ve el mercado, que a la luz de los datos de enero y febrero, se queda corto.


P- ¿Qué espera en relación al dólar?
R- Históricamente en los años electorales, y especialmente en los años de cambio de gobierno, el dólar suele despertarse de manera abrupta. A partir de marzo-abril, puede comenzar el ruido político que lleve a muchos a dolarizar carteras. En momentos así, y en términos especulativos, el miedo le gana a la codicia. Es decir, la ‘seguridad’ del dólar le gana al atractivo de la tasa en pesos. Será clave la dinámica de las encuestas. Si el gobierno no aparece como claro ganador, ello hará que las carteras que hoy están en pesos vuelvan al dólar, al menos en una proporción mayor a la actual.


P- ¿En qué se equivocó el gobierno?
R- Creo que hubo al menos dos errores de diagnóstico. El primero es que hasta hace solo un par de meses, el gobierno seguía afirmando que la inflación no tenía relación alguna con el tipo de cambio. El segundo, fue pensar que es mejor financiar con dólares y no con pesos. Eso es el ‘talón de Aquiles’ de la economía argentina. Todos los procesos de crisis en el país han venido desde el sector externo. Yo no estoy en contra de la deuda en dólares para financiar el desarrollo, siempre y cuando esos dólares estén destinados a generar el repago de la deuda. El gobierno, con la idea de que frenando la emisión monetaria frenaba la inflación, optó por la deuda, pero cuando se corta el financiamiento externo se llega a una situación como la actual. El déficit más grave que presenta hoy la economía no es el fiscal, sino el externo.


P- ¿Se llega a esta situación por impericia o por sesgo ideológico?
R- Creo que hubo un poco de ambas. Se pensó que solo por ser un gobierno pro mercado, iban a llover inversiones, creyendo que la inversión es función de la mejora de la tasa de ganancia. La historia en Argentina muestra que un proceso de crecimiento en la inversión requiere previamente de una mejora en el mercado interno. Quedó claro que la idea de transferir ingresos desde el trabajo al capital para dar señales pro mercado es tan equivocada, que la lluvia de inversiones nunca llegó. Asimismo, la política monetaria y cambiaria llevada a cabo luego del 28D, fue errática. El gobierno ha demostrado impericia para manejar la crisis.

Históricamente en los años electorales, y especialmente en los años de cambio de gobierno, el dólar suele despertarse de manera abrupta.

Alejandro Robba – Economista


P- Con esa mirada, la solicitud de asistencia al FMI es casi lógica…
R- Es que tampoco se advirtió que el mundo había cambiado tras la asunción de Trump en términos de proteccionismo, ni tampoco el cambio de política en términos de tasa de interés en EE. UU. Si a eso se suma el mal manejo de la política monetaria y cambiaria, la llegada del FMI era una ‘crónica anunciada’. El panorama de hoy ofrece menos posibilidades de contar con grados de libertad para hacer política económica, y por ejemplo, mejorar la situación interna de cara a las elecciones.


P- Eso será un condicionante para cualquiera que asuma en diciembre…
R- No creo que ninguno de los candidatos piense en defaultear la deuda con el FMI. Lo que si estoy seguro es que el gobierno que asuma deberá reestructurar el programa con el FMI, tanto en términos de desembolsos, como de condicionalidades, como de repago. Sobran ejemplos en el mundo de reestructuración de programas con el Fondo. Y si el próximo gobierno presenta un programa económico consistente que permita honrar las deudas, no me parece que el FMI vaya a poner palos en la rueda.

Perfil

Alejandro Roba

Alejandro Robba tiene 57 años. Es licenciado en Economía (UBA) y diplomado en Estudios Regionales por el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (ILPES- Chile).

Es vicedecano de la licenciatura en Economía de la Universidad Nacional de Moreno (UNM) y profesor de Crecimiento y Desarrollo en la Universidad Nacional de General San Martín (UNSM).

Fue director nacional de Comercio Exterior del Indec entre 1998 y 2000 y subsecretario de Coordinación Económica del Ministerio de Economía y Finanzas Púbicas, entre 2009 y 2011.


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