Cuando se trata de dar una mano, no existe el aislamiento

Las organizaciones sociales tienen, una vez más, un rol fundamental en plena pandemia: asisten en barrios donde los servicios básicos, la alimentación y la educación penden de un hilo.





Alimentación, educación, vestimenta, materiales... todo lo que se aporta sirve para que la situación se haga un poco más sostenible en los barrios populares. (Foto: Mumalá Neuquén)

Alimentación, educación, vestimenta, materiales... todo lo que se aporta sirve para que la situación se haga un poco más sostenible en los barrios populares. (Foto: Mumalá Neuquén)

Para los barrios populares de la región, la pandemia no solo es una preocupación por su implicancia en la salud, sino también porque intensificó miles de necesidades que ya existían previamente.


En este contexto, el Alto Valle volvió a mostrar su cara solidaria a través de las organizaciones sociales, los comedores, merenderos, agrupaciones independientes y la donación de los ciudadanos.

Según afirma Elio, uno de los integrantes de “Tu ayuda alimenta” en Catriel, desde el inicio del aislamiento “se incrementaron y profundizaron todas las necesidades. La falta de trabajo por la pandemia impactó durísimo en las familias que ya tenían situaciones socioeconómicas complejas o delicadas; y a otras que estaban ahí, con lo justo, las hizo caer por la fuerza dentro de ese grupo afectado. La ayuda estatal está, pero la demanda la supera”.

Por su parte, Ezequiel Giménez (integrante de Patria Grande en Roca, que también hace un trabajo articulado con el MTE), explica que “cuando se dice que la pandemia no distingue clases sociales es una falacia. En los barrios populares el coronavirus y otras enfermedades se reproducen más rápido, y esto tiene que ver con las condiciones de higiene y habitabilidad”.

“Tu ayuda alimenta” es una agrupación independiente de Catriel que surgió de la unión de dos grupos. Brinda todo tipo de asistencia. (Foto gentileza: "Tu ayuda alimenta")


Ezequiel hace también un desarrollo más profundo de como ha afectado esta situación a los sectores más vulnerables: “La cuarentena como medida preventiva se vive de una manera totalmente diferente en los barrios. En muchos lugares donde estamos asistiendo la gente no tiene servicios garantizados como gas, luz, agua… lo básico para que cualquiera pueda quedarse en su casa sin inconvenientes. Hay también una cuestión estructural que es la falta de trabajo. Un gran porcentaje de la gente de los barrios tiene un trabajo informal, ya sea como peones en chacras, como albañiles, en organizaciones. La realidad es que el trabajo ha mermado, por lo que el ingreso diario de estas familias se ha parado. Frente a eso, definitivamente empiezan a surgir otras necesidades que tienen que ver con la alimentación, la higiene y más. En la mayor parte de los barrios ha aumentado considerablemente la cantidad de gente que asiste a comedores y merenderos comunitarios”.

Además, al tiempo que asegura que "existe una realidad y es que son las mujeres quienes hoy en día llevan adelante el laburo socio comunitario en estos espacios", relata que otra gran problemática es "la falta de políticas públicas. Además de los servicios básicos tiene que ver con las estructuras de vivienda, con la falta de injerencia e inclusión en el barrido urbano de muchos de los barrios, y frente a eso nos hemos encontrado con todas estas problemáticas de que los comedores, merenderos y centros comunitarios han triplicado la cantidad de gente que asistía. Antes solo iban los más pequeños, y ahora va la familia completa. Los grupos familiares son más grandes que en barrios con otros privilegios. Acá hablar de 20 familias es hablar de un número bastante alto".

Desde Neuquén, la agrupación feminista Mumalá fue una de las encargadas de llevar adelante un trabajo articulado junto con organizaciones e instituciones barriales (salitas, escuelas y comisarías). “Lo que estuvimos haciendo desde que arrancó la pandemia fue la conformación de juntas barriales. Desarrollamos una tarea coordinada, principalmente a través de los merenderos y comedores que tienen las compañeras de Barrios de Pie, porque son los centros donde se nuclea mayor cantidad de gente”, desliza Carolina Espinosa.

En Roca, Patria Grande brinda alimento, ropa, abrigo y hasta materiales para los barrios populares. (Foto: gentileza "Patria Grande")


A partir de la conformación de estas juntas, se realizó una encuesta en los barrios a lo largo de 10 días, que arrojó que por día, los comedores y merenderos donde tiene presencia Barrios de Pie en Neuquén “dan de comer a 1375 personas, y el dato más relevante es que de ellas, el 72% son menores de edad. Hay un nivel de demanda de alimentación muy incrementado”, agrega Carolina.

Claro, si bien la alimentación es uno de los problemas de raíz, no es el único. “La encuesta nos dio a conocer otras problemáticas. Por ejemplo, la cuestión de la educación, ya que el 50% de las familias que asisten a los comedores no tuvieron acceso a materiales para llevar adelante las tareas escolares: no tienen buena conexión de internet, no tienen equipamiento… Producto de esta demanda empezamos a imprimir las tareas en los comedores para que sean las referentes las que distribuyan las tareas cuando se acerquen a buscar la merienda o comida”, relata Espinosa.

En Catriel, según cuenta Elio, la colaboración “es fluctuante. Siempre a fin de mes disminuye. Hemos logrado una sustentabilidad a través de un sistema de donaciones que le permite a la gente no moverse tanto de su casa. Adherimos a 12 comercios donde la gente dona un producto de primera necesidad cuando va a abastecerse. Eso se junta durante la semana y Bomberos lo busca y lo acerca hasta nosotros para higienizarlo y repartirlo”. A eso se suman también otras campañas: “Dos días a la semana vendemos pochoclos con reparto a domicilio en bolsitas grandes a $200 para juntar para reponer alimento. Y hay un día que vamos a repartir pochoclos gratis a los chicos en los barrios. Ahora también empezamos a juntar, clasificar y donar ropa de abrigo, colchones, frazadas y demás; junto con nylon, chapas, maderas y demás materiales que sirvan para reforzar casas”. “Tu ayuda alimenta”, donde está Elio, es una agrupación sin personería jurídica e independiente del Estado surgida de la unión de él y dos personas más con las chicas de “Valkyrias”.

Mumalá Neuquén, junto a Barrios de Pie en un comedor. (Foto: gentileza "Mumalá Neuquén")


Ante esta situación de emergencia en los barrios populares, Carolina asegura que “el incremento de demanda y asistencia en merenderos y comedores de los barrios más vulnerables tiene que ver directamente con la inacción del estado provincial, ya que en 70 días de cuarentena detectamos una reacción mínima”.

Algo similar explica Ezequiel, al afirmar que “el trabajo que estamos realizando, que termina siendo asistencialismo, no debería ser un trabajo de la sociedad: es una responsabilidad del Estado. Frente a eso, si bien entendemos la crisis y el contexto en el que estamos, y hacemos un trabajo solidario; no dejamos de denunciar la falta de políticas públicas y de un plan de intervención sanitario en los barrios populares. Quien tiene que liderar esta modificación estructural es el Estado, tanto municipal como provincial y nacional”.

Aún cuando no sea una responsabilidad que deban asumir obligatoriamente, las organizaciones están presentes donde hay una necesidad. Y ante esto no existe ningún aislamiento.


¿Cómo podemos sumarnos para colaborar?



En Neuquén, los interesados pueden contactarse al teléfono 2996376264 (Carolina Savid) o acercarse a la dirección Carlos H. Rodríguez 444.

En Catriel, a los teléfonos 2995881325 (Analía) o 2994017988 (Elio).


En Roca, por su parte, pueden llamar al 2984813096 (Ezequiel), o por redes sociales escribir a patriagrande.nm.fiske (Instagram) o Patria Grande Fiske Menuco (Facebook).


La violencia de género, otra problemática que se incrementa



“Una cosa que me parece importante en el marco de la pandemia es el incremento de las denuncias y situaciones de violencia de género. Desde las juntas barriales, las referentas de los comedores son promotoras territoriales de todo lo que tiene que ver con este tema. No solo asesoran a las mujeres del barrio respecto a cómo denunciar o dónde acudir para solicitar ayuda, sino que también realizan un trabajo importantísimo de contención emocional a estas mujeres que tienen que convivir 24 horas con su agresor producto del aislamiento”, explica Carolina Espinosa.

También pueden contactarse con Mumalá en sus redes sociales a través de facebook.com/MumalaNeuquenCapital.


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