Cuarentena: el gas para generación perdió un tercio de su precio

La subasta realizada el martes por Cammesa marcó una nueva caída en el valor en boca de pozo cada vez más abajo de los márgenes de rentabilidad. Las productoras pugnan para lograr colocar su producción y compensar la crisis del segmento del crudo.




El nuevo plan gas 4 apunta a evitar que por la caída en la producción se deban importar cuantiosas cantidades de GNL en el próximo invierno.

El nuevo plan gas 4 apunta a evitar que por la caída en la producción se deban importar cuantiosas cantidades de GNL en el próximo invierno.

La segunda licitación realizada por la Compañía Mayorista del Mercado Eléctrico (Cammesa) reveló que las productoras de gas pugnaron por colocar su producción ofreciendo valores cada vez más bajos y llevaron como resultado a que el precio promedio ponderado para mayo sea de apenas 1,60 dólares por millón de BTU.


Este valor en boca de pozo del gas que usarán las centrales térmicas en mayo marca una caída del 9% con respecto al precio que hace apenas un mes se fijó en lo que fue la primera subasta realizada por Cammesa durante la cuarentena.

En esa subasta, realizada el 26 de marzo, el precio promedio ponderado para el gas en boca de pozo fue de apenas 1,76 dólares por millón de BTU, marcando un desplome notable desde los 2,35 dólares que regían hasta el momento.

El acumulado de ambas subastas organizadas a través del Mercado Electrónico del Gas (Megsa) marca que entre ambas compulsas realizadas durante la cuarentena el precio promedio ponderado del gas en boca de pozo perdió prácticamente un tercio de su valor (31,9%).

En las principales provincias productoras de gas fue en donde se ubicaron los precios más bajos de la subasta, en coincidencia con la mayor puja para su colocación. Tierra del Fuego registró un precio ponderado promedio de 1,39 dólares por millón de BTU, seguida por Santa Cruz con 1,41 dólares y por el gas producido en Neuquén con 1,63 dólares.

En números

1,60
dólares por millón de BTU fue el precio promedio ponderado que marcó la subasta realizada por Cammesa.

La producción gasífera de Chubut fue la que obtuvo el mejor precio promedio con 2,13 dólares por millón de BTU, muy cerca del gas del noroeste que llegó a un promedio de 2,10 dólares.

Estos valores llevaron a que el precio promedio ponderado la subasta fuera de 1,60 dólares por millón de BTU en boca de pozo, el cual se eleva hasta los 2,04 dólares para ser colocado en el cordón del Gran Buenos Aires.

Sin embargo es posible que el precio promedio real, una vez que las generadoras tomen la producción, sea un poco mejor, de 1,85 dólares, dado que se estima que la demanda será de unos 40 millones de metros cúbicos.

La mala noticia del precio del gas para las productoras, es una buena noticia para los consumidores pues los costos de la generación térmica se han reducido a tal punto que podrían derivar en un menor costo de ese servicio.

Las empresas anticipan una caída en la producción.

En la subasta realizada este martes las productoras hicieron ofertas realmente acotadas y de hecho, las más voluminosas, ingresaron sobre el final del proceso.

El proceso marcó que hubo 69 ofertas, 21 menos que las realizadas el mes pasado. Y también el volumen ofertado fue menor, de 63 millones de metros cúbicos en contraposición con los 88,2 que se ofertaron el mes pasado.

Las productoras se mostraron así cautas en torno al a producción ofrecida dado que la subasta se incorporó con la modalidad de deliver or pay del 30%, por lo que la producción estuvo más acorde a las expectativas de demanda.

El dato

31,9%
es la reducción en el precio que se marcó en las últimas dos subastas.

La caída del precio del gas en las compulsas comenzó a evidenciarse el año pasado a raíz del efecto de las firmas que tienen producción contemplada dentro del Plan Gas de la Resolución 46. A partir de esa producción con un precio garantizado y la superabundancia en los períodos de baja demanda el precio cayó por debajo de los 3,50 dólares por millón de BTU que el anterior gobierno estimó base para poder mantener la producción.

La demanda en baja, a raíz de la cuarentena es la principal razón que impulsó la nueva baja en el precio. Las operadoras no sólo saben que habrá un menor consumo de gas tanto para industrial como en la demanda domiciliaria, sino que también buscan hacer caja con un hidrocarburo que no está tan golpeado como el petróleo.

Un salvavidas de plomo: de la necesidad de hacer caja a un problema

Para la mayoría de las petroleras, la producción de gas es en estos días el gran salvavidas para atravesar el duro momento que experimenta el segmento del petróleo.

Ante la caída en las ventas de combustibles, muchas firmas no logran colocar su producción de crudo y han tenido que directamente cerrar su producción. La senda exportadora también está limitada tanto por el exceso de petróleo en todo el mundo, como por los bajos precios imperantes.

En el caso de las compañías integradas, la situación no es demasiado diferente a las que son netamente productoras, dado que son las que tienen la mayor producción de petróleo.

En Neuquén

1,63
dólares por millón de BTU fue el precio promedio ponderado que se pactó para el gas generado en Neuquén.

Es por esto que las ventas de gas natural, aunque sean a bajos precios, permiten a las compañías seguir haciendo caja para estar a flote en la tempestad.

Pero el salvavidas del gas podría ser de plomo y complicar aún más la situación, si la crisis del crudo se extiende y los bajos precios que obtenga el gas natural no repuntan con la temporada alta del invierno.

Para las productoras las ventas de gas en estos días son una solución, pero de sostenerse los bajos precios, complicarán la actividad de producción del segmento del gas, imposibilitando la suma de nuevos pozos y conduciendo a una caída en la producción.

El panorama marca que de registrarse la caída en la producción de gas que se estima, el próximo invierno los precios volverán a subir.


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