Cuarteto de gran refinamiento y ductilidad

Las Cuerdas de FCP deleitaron a los neuquinos con lo mejor de su música.

Por Redacción

Son cuatro músicos notables y admirados por sus múltiples presentaciones en la región y fuera de ella. La actuación del cuarteto de cuerdas Fundación Cultural Patagonia (FCP), de Roca, se constituyó en otro momento de calidad musical en la actual temporada de conciertos de Armonicus de Neuquén. La función fue el viernes pasado en el aula magna de la Universidad Nacional del Comahue, y el grupo que integran Elvira Faseeva y Vitali Bujiashvilli en violines, Gela Gelashvilli en viola y Juan Bautista Costanza en violonchelo, ejecutó cuartetos de Joseph Haydn, Ottorino Respighi y Franz Schubert. El grupo hizo valer una inteligencia común ante obras muy disímiles, como el elegante lenguaje que encierra el cuarteto Nº 2 Op. 76 de Haydn que abrió el concierto. El proceso de madurez de los compositores clásicos consistió en ir equilibrando cada vez más las partes de los instrumentos. En general, el clasicismo señala la búsqueda de una verdadera dialéctica camarística, hasta lograr que todos los instrumentos dialoguen en un mismo plano de importancia, como ocurrió en este concierto. Frente a este “diálogo de cuatro personas inteligentes”, como el mismo Haydn definió en el siglo XVIII a la formación de cuarteto, el ensamble abordó seguidamente una obra escrita en el siglo XX por el italiano Ottorino Respighi: el Quertetto en Re Maggiore. Ante las dificultades que conllevan las ideas de este autor, el cuarteto de músicos hizo gala de sus respectivas capacidades individuales, así como también, en haber realizado un estudio eficiente en la preparación de esta formidable pieza. El punto saliente del concierto fue la ejecución del cuarteto “La muerte y la doncella”, que Franz Schubert escribió en marzo de 1824 y publicado, tras su muerte, en 1831. La fuerza emocional de este cuarteto radica en el tema y las variaciones que conforman el segundo movimiento, que, está vinculado al poema de Claude Mathias, “Der tod und dans madchen” (La muerte y la doncella). La obra es imponente en todos sus movimientos, con una sucesión de sonidos tenues y otros violentos que el grupo recreó con un clima fascinante y acongojado. La ovación fue sostenida y los agregados fueron un ejemplo magistral que demuestra la capacidad interpretativa del cuarteto: “Sulikó” del georgiano Tsintsadze y “Por una cabeza” de Gardel y Le Pera.

JUAN CARLOS TARIFA