Bulldog, su conexión con Neuquén y la increíble anécdota del matafuegos: «Siempre vinimos y seguiremos viniendo»

La banda rosarina de punk rock, con un recorrido de más de treinta años, regresa al Alto Valle como parte de la gira homenaje de su cuarto álbum, Circo Calesita, editado en 2000. El cuarteto se presentará este viernes en Mood Live. Dário RÍO NEGRO se entrevistó con su líder el guitarrista Willy Tagliarini.

Por Juan Mocciaro

Bulldog siempre está. Basta con salir a ver qué está pasando ahí afuera para ver (y saber) que estos cuatro punk rockers rosarinos siguen estando. Y siguen viniendo, que no es poco. Desde 1989, Bulldog son casi los mismos de siempre. En 2006, Luis Bebe Gindre, baterista original, decidió dejar la formación y en su lugar ingresó Adrián Gómez. El resto, Ramiro Rata España, bajista; Hernán Mantu Mantoani, guitarra y voz; y Guillermo Willy Tagliarini, también guitarra y voz; siguen siendo los que eran desde un principio.


A Neuquén vienen desde casi siempre, pero, dada la cantidad de años que pasaron desde aquella primera vez y la cantidad de shows que ofrecieron desde entonces, podríamos decir que es desde siempre. Willy Tagliarini no lo recuerda bien, pero está casi seguro de que fue con Circo Calesita que vinieron por primera vez. Y es probable que así haya sido porque ese disco, el cuarto de la banda, editado en 2000, es el que le abrió las puertas de casi todo, entre ellas, las del resto del país.


Y veinticinco años después de aquel éxito, la banda sintió que el disco que los elevó merecía un homenaje. O, lo que es lo mismo, una gira con su nombre para tocar todos sus temas. La escala neuquina será este viernes, a las 21, en Mood Live (Ministro González 40) Las entradas están disponibles en protickets.com.ar y en boletería de la sala.


“En realidad, se cumplió el año pasado y lo estuvimos intercalando con otros shows, pero en Neuquén no lo pudimos hacer”, aclara Willy Tagliarini hablando con Diario RÍO NEGRO. “Quedó pendiente y lo hacemos ahora, este fin de semana, en Mood. Pero el show es ese, el repaso de las canciones de Circo Calesita , que la mayoría de la gente conoce de pe a pa porque es un disco que de alguna manera nos abrió muchas puertas. Lo tocamos completo, pero no de corrido, vamos intercalando canciones de otros discos. Es un lindo show, no decae nunca”.

Neuquén es un clásico para Bulldog


Sobre el regreso de la banda a Neuquén, Willy confirma que “una vez por año estamos yendo porque la gente escribe mucho, siempre acompañan. Es como un clásico Bulldog, en Neuquén. La verdad que nos gusta mucho ir para el Alto Valle, en Neuquén. Es un lugar que tratamos de ir todos los años”.


¿Por qué Circo Calesita fue el disco exitoso que fue? “La verdad que ese es el misterio de la música “, dice el guitarrista. “Nosotros teníamos planeado algo, sí, por supuesto, ensayar y grabar y comprometernos a llegar lo mejor posible. Yo sinceramente, no te voy a mentir, escucho las canciones del disco, y hay algunas que están buenísimas, por la impronta, por esos años vigorosos, por así decirlo, esa juventud, esa rebeldía, pero hoy día, con un poco más de madurez, y más trayectoria, quizás los grabaría distinto, la llevaría a otro plano artístico. Pero en el momento éramos jóvenes, y toda esa furia, esa impronta también se ve reflejada en el disco, no sabíamos qué iba a ocurrir, canciones como ‘Fatal Destino’ o ‘La Vida’, terminaron siendo clásicos, los tocamos siempre en cada show, no importa que sea el aniversario del disco o lo que sea, siempre entran en la columna vertebral de nuestras listas de temas, le tenemos un cariño especial, son muy vivadas, nosotros disfrutamos tocándolas, y por supuesto que le hacemos algún remake, reversionamos nuestra versión original, le vamos poniendo más condimentos, teclados, a veces percusión, todo lo que requiere la canción para embellecerla. Pero ya de por sí, lo que se nota en esas canciones, es que la gema de estas es que son bellas, que son lindas canciones”.


Como suele suceder con las bandas que se hacen de abajo y con ellas, también su público, el éxito de aquel disco le trajo a la banda algún que otro problema con los fans de la primera hora: “Les gustaba más el punk acelerado y de repente cuando apareció Circo Calesita, también nos comimos algunas críticas, como que nos habíamos vendido por ponerle a las canciones arpegios de guitarras más cadenciosos, con un motivo más reggae, como en “Fatal destino” o en “ Que toma de mi mano” donde las guitarras suenan más limpias, usamos bastante guitarras limpias o con algunos colchones de teclado, pero nosotros siempre tratamos de innovar con las herramientas que teníamos en ese momento”.

Más allá del punk: la música de Bulldog


“Siempre nos relacionan con el punk, que obviamente nos encanta, pero yo creo que Bulldog tiene un poco de rock, tiene post-punk, tiene new wave, tiene reggae y nos gusta el heavy metal, nos gusta toda la música que marcó a esta generación de la que somos parte”, resume.


“Entonces, ¿qué es Bulldog hoy”, se pregunta Tagliarini: “Yo creo que es una banda referente de la escena, una banda que está vigente, una banda que hizo un montón de cosas, pero que, al mismo tiempo, cuando hablamos, cuando estamos en un camarín, o en un hotel, pensamos que todavía no hicimos nada, pensamos que está todo por hacerse. Que es una banda conocida, sí, mucha gente nos conoce de nombre, mucha gente nos conoce porque en ese momento sonaba tal canción cuando ellos iban a la secundaria”.


Antes de despedirse, Tagliarini recuerda algo que sucedió durante el primer show que dieron en Neuquén, supone él, a comienzos de los 2000, en un lugar cercano a la vieja terminal de ómnibus que, supone él, no está más. “En un momento estábamos muy arriba, muy enérgicos, muy contentos, y nos viene como una carga de humo al escenario que yo dije, bueno qué buena máquina de humo, qué lindo. Y no era uno que había sacado el matafuego del lugar y había rociado a todos con la carga (risas) Todos los que estuvieron ahí esa vez seguramente van a estar el viernes y van a recordar esa anécdota”.


Bulldog siempre está. Basta con salir a ver qué está pasando ahí afuera para ver (y saber) que estos cuatro punk rockers rosarinos siguen estando. Y siguen viniendo, que no es poco. Desde 1989, Bulldog son casi los mismos de siempre. En 2006, Luis Bebe Gindre, baterista original, decidió dejar la formación y en su lugar ingresó Adrián Gómez. El resto, Ramiro Rata España, bajista; Hernán Mantu Mantoani, guitarra y voz; y Guillermo Willy Tagliarini, también guitarra y voz; siguen siendo los que eran desde un principio.

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