Custodio ideal y férreo del modelo kirchnerista
El inducido ofrecimiento de Scioli a Zannini, para que lo acompañe en la fórmula presidencial, calza a la perfección.
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Si Cristina Fernández quería que “el proyecto” inaugurado por Néstor Kirchner tuviera un custodio ideal, el inducido ofrecimiento de Daniel Scioli al secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, para que lo acompañe en la fórmula presidencial, calza a la perfección.
“No se parece al Scioli del 2003. Ni a Julio Cobos. Ni, mucho menos, a Amado Boudou. Es el monje negro del kirchnerismo”, jugó anoche con las comparaciones un dirigente justicialista, sorprendido por el anuncio del principal aspirante a suceder a Cristina por el Frente de la Victoria (FpV), hecho por C5N.
La noticia, de alto impacto, repercutió muy fuerte incluso en la ciudadela del ministro Florencio Randazzo, quien insistía en enfrentar en agosto, en las PASO, a Scioli. Aunque ahora, para nivelar en confianza y pureza, deberá empardar con un acompañante de peso. Alguien como Axel Kicillof, mano derecha de Cristina en temas urticantes como la lucha contra los fondos buitre. Según las fuentes consultadas por este diario, el joven economista preferiría intentar ir por una banca al Congreso Nacional y por añadidura la voluntad del titular de Interior podría ser torcida por un pedido de “la jefa” que lo exhortaría a luchar por la gobernación bonaerense.
“Estaba claro que la comunicación le correspondía a Daniel, pero que la decisión era resorte exclusivo de Cristina”, confió a “Río Negro” un estrecho colaborador del excampeón de motonáutica.
Sin salir de la sorpresa, el portavoz señaló que por un lado es un “espaldarazo rotundo” a la nominación de Scioli, pero por el otro entraña a todas luces un “condicionamiento”.
“El Chino Zannini es el tipo menos querido por el peronismo tradicional. Es demasiado progresista”, abundó.
De hecho, ya venía manejando la lapicera para confirmar las listas legislativas en la provincia. Ahora, su encumbramiento supone dar un paso más amplio y ambicioso. Según los sectores sciolistas más moderados, podría “espantar a los votos independientes” entusiasmados con el estilo componedor y no confrontador del mandatario de la principal provincia de la Argentina.
Zannini es uno de los promotores de la polarización con Mauricio Macri y sostén del aparato juvenil de La Cámpora. Habla en público solo en contadas excepciones. En los últimos actos, ratificó su fe de la pingüinera santacrueña. Definió a Néstor Kirchner como “irreverente y transformador… fue el grano en el… que le salió a los poderes concentrados que en su momento apostaron a (Ricardo) López Murphy”.
“Bienvenidos sean los cambios -proclamó hablando a los chicos de la organización dirigida por Máximo Kirchner-. Ustedes son lo único nuevo, los otros son las caras gastadas”.
Si alguien pensó que se le daría tregua a los grupos mediáticos enfrentados con el gobierno, se equivocó. Zannini fue uno de los que avisó que la militancia debía “interpelar” al hombre que continuaría con el “modelo transformador”, una vez cerradas las posibilidades para que Cristina fuera a la re-reelección.
Arnaldo Paganetti
(Agencia Buenos Aires)
Arnaldo Paganetti
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