Daniel Link nos abre las puertas del universo Copi
“La lógica de Copi” es el flamante libro del crítico literario, en el cual aborda la noción de trans que atraviesa la literatura y la dramaturgia del artista porteño fallecido en París hace tres décadas.
El libro “La lógica de Copi” se inserta estratégicamente en el repertorio de puestas y homenajes que se desplegarán este año a propósito de las tres décadas que se cumplen de la muerte del dramaturgo y escritor argentino, a quien el crítico Daniel Link deconstruye ardorosamente en este texto que valoriza la obra siempre perturbadora de un hombre que batalló en rechazo de una normativa castradora de la lengua, el territorio y el sexo.
Acaso por la radicalidad de sus proposiciones, tuvo que pasar mucho tiempo para que la producción de Copi (1939-1087) este notable dramaturgo, humorista gráfico y novelista dejara de circular tan escuetamente en la Argentina para comenzar a multiplicarse en ediciones, tributos y puestas.
La producción de Copi ha escapado siempre a las categorizaciones. ¿Dedicarle un libro que alude desde el título a una “lógica” tiene alguna finalidad paródica o desafiante? “Quise sostener que la lógica de Copi es humorística, pero también arqueológica, posborgeana, neobarroca, anticapitalista, caníbal y apátrida. No se trata de una lógica formal ni, sobre todo, positivista, pero la red de regularidades de Copi pasa por ahí”, señala Link a Télam.
P- Llegás a Copi a través de tres autores -Fogwill, Aira y Cozarinsky- que han hecho lecturas muy distintas de su obra ¿En qué medida esta diversidad en la manera de retomar su producción habla de su complejidad y del componente poliédrico de su pensamiento?
R- En efecto, esos son nombres bien diferentes, tanto en lo que se refiere a la obra que designan como a las lecturas de Copi que han propuesto. Me parece que hay allí algo que debería quedar bien claro: Copi no es un escritor de capilla, no es capaz de entusiasmar solo a un tipo de público teatral o a un tipo de lector. El efecto poliédrico habla de un espacio agujereado y discontinuo, lo que habilita a esas múltiples entradas y a esa multiplicación de sentido.
P- La obra de Copi ya no produce escándalo ¿Esa potencia subversiva fue una de las razones de esa asimetría tan marcada entre su reconocimiento mundial y su circulación tan marginal en la Argentina?
R- Tal vez ciertas zonas de Copi hayan perdido la capacidad de general escándalo. Personajes trans son ya muy habituales en la televisión, incluso en programas matutinos. Pero eso no significa que Copi no haya perdido potencia negativa. En la puesta actual del Cervantes de “El homosexual o la dificultad de expresarse” se eliminó una secuencia en la que Irina se introduce una rata en el ano. Creo que pudo prever que sus novelas y piezas teatrales podrían llegar a normalizarse con el paso del tiempo y por eso incluyó líneas que son completamente irrecuperables, para sostener esa potencia subversiva contra toda asimilación. Una lectura que solo trabaje en relación con esos efectos perderá lo más importante: los conceptos que Copi maneja. Creo que es ahí donde radica su mayor interés y su mayor fuerza.
P- El concepto de trans es decisivo para Copi, sobre todo aplicado a tres campos de acción específicos: la lengua, el sexo y el territorio. ¿Se puede catalogar como alguna forma de contemporaneidad esa sintonía inquietante entre los núcleos que trabaja el artista y las discusiones actuales que discuten la legitimidad de las fronteras?
R- ¡Por supuesto! Copi está pensando eso: el territorio no debe confundirse con un Estado, el habla no debe confundirse con un lenguaje nacional y el comportamiento sexual no debe confundirse con la identidad. Migrantes y minorías: esos son los temas de nuestro tiempo y esas son las políticas que debemos abrazar: aperturas para los lenguajes, los territorios y los comportamientos. No tanto la libertad, que supone ya una abstracción trascendental, sino una salida para el campo de concentración en que se ha convertido el presente. Sí, el mal nos amenaza. Pero la mejor manera de enfrentarlo es hacer que la imaginación pegue un salto hacia adelante. Copi saltó muy hacia adelante y hacia arriba. Pero no para paralizarnos, sino para obligarnos a imaginar todavía más allá.
Un texto que
atraviesa las fronteras
Datos
- La noción de trans que apuesta a disolver las fronteras asfixiantes de la lengua, los territorios y el sexo define el corpus revulsivo que Daniel Link retoma en “La lógica de Copi” (Eterna Cadencia, $ 320), un texto que viene (re)escribiendo desde que en 2004 ganó la Beca John Simon Guggenheim.