De Cuba al Alto Valle: Nelsón Vargas y la música popular

Nacido, criado y formado en Cuba, hace casi veinte años se radicó en Roca para trabajar en el por entonces INSA, hoy IUPA, donde actualmente coordina la carrera de Música Popular.



P-En diez palabras (más o menos), ¿quién es Nelson Vargas?
R-Un artista más, que sueña con transformar la mirada a través del arte.

P-¿Y quién es Nelson musicalmente hablando?
R-La música es una de mis grandes pasiones y mi mejor discurso. Vengo de una isla musical que contamina tus sentidos al nacer y pone a tu alcance una formación artística de alto nivel. Soy Licenciado en Educación Musical con algunas especializaciones en Percusión Afrocubana, Centroamericana y Caribeña. Mi sello caribeño no es casualidad, me formé rodeado de sones, mambos y rumbas, que sin duda van construyendo tu ADN musical, pero tuve la dicha de conocer este país maravilloso plagado de historia y cultura, que me abrió sus puertas como ningún otro, en el cual elegí vivir y nutrirme cada día de su idiosincrasia creativa y riqueza musical. Actualmente, coordino la Licenciatura en Música Popular en IUPA y estoy al frente de su cátedra de percusión, grato desafío que agradezco infinitamente a quienes depositan su confianza en este humilde hacedor.

P-¿Cómo apareció Roca en tu vida?
R-Siendo profesor del Centro Internacional de Superación
Artístico, en La Habana, en 2000, el músico patagónico Elbio Lochbaum me extiende una invitación para conocer Roca y su naciente y pujante Escuela de Arte (INSA). Son casi veinte años en esta ciudad que me ha llenado satisfacciones.

P-¿Qué es la percusión afrocubana?
R-Tenemos un dicho que dice “el que no tiene de Congo, tiene de Carabalí”. En la isla se maceraban los condimentos de este gran potaje, donde tenían cita la vasta transferencia africana de elementos rítmicos, religiosos, dancísticos e instrumentales, en continua interacción con el legado europeo, la migración china y el auténtico criollo cubano. Este gran proceso de transculturación da origen a un gran número ritmos y subritmos, muy ligados a la danza y la religión que hacen de la percusión afrocubana un panteón sagrado y transversal en el aprendizaje de nuestra música.

P-¿Y de qué hablamos cuando hablamos de música popular?
R-Por su masiva aceptación y consumo, históricamente ha sido considerada como una música no escrita o en oposición a la música culta o tradicional, no obstante, mi humilde análisis del tema, no me permite separar y mucho menos concebir la existencia de nuestra música popular sin la total influencia de lo más genuino y auténtico que encierra el conocimiento empírico, proveído por las grandes corrientes de movimientos musicales antes establecidos y que resumen el sentir más genuino de la creación y la sabiduría popular.

P-¿Podemos hablar de una música popular latinoamericana?
R-Claro que sí, es aquella que nos atraviesa sin preguntarnos de dónde viene o quien la interpreta, solo sabemos que es nuestra y es latina, es la magia inigualable de acentos, fraseos y melodías que son posibles gracias al gran legado de raíces e influencias comunes a toda Latinoamérica. Coincidencia o simplemente el sentir de muchos, cito una estrofa del tema “Soy de acá”, que da título al próximo disco de “Bembé Sur”, cuarteto que fusiona todo ese mejunje que nos define latinoamericanos: “Se junta el son con el huayno/ la rumba y la chacarera/ el paso del dos por cuatro / y baile de la chancleta.


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