De Traful a La Angostura por la Huella Andina
Un fantástico tramo para hacer en 24 hs.
Armonía y naturaleza
Además del “desenchufe”, caminar en la montaña permite retornar a ese dormido instinto que nos recuerda que alguna vez estuvimos en armonía con la naturaleza. Y en esa sintonía, aparece el asombro a cada paso y esa sensación de pequeñez ante un paisaje que se impone. Transitar la Huella Andina entre Traful-Angostura genera eso.
Mariana Fernández marianafernandez@rionegro.com.ar
En la folletería oficial la etapa Traful-Angostura está clasificada como de dificultad “Alta”, pero en realidad cualquiera que caminó por senderos de algunos cerros de la zona y no pereció en el intento, puede hacerla perfectamente. La dificultad no reside en el sendero, sino en la distancia y por sobre todas las cosas, en el peso de la mochila que se debe cargar para pernoctar en medio de la montaña. Se trata de una antigua senda utilizada por los pobladores para el traslado de animales.
La extensión del tramo es de 26 km y se recomienda hacerlo en dos etapas, iniciando desde la desembocadura del arroyo Cataratas, a unos 9 km de Villa Traful. El primer día son 14 km hasta la zona de acampe, denominada “Tapera de Lagos”. La estimación es de 6 ó 7 horas de caminata tranquila, parando algunas veces para sacar fotos, tomar agua, comer o descansar un momento. Pero en realidad se puede hacer en menos. El segundo día la etapa es de 12 km y el promedio de tiempo ronda las 5 horas hasta llegar a la base del cerro Bayo. Los primeros 45 minutos o 1 hora de caminata es de ascenso continuo por un frondoso bosque. Como recién “estrenamos” el peso en la espalda, cuesta acostumbrarse al lastre y se sufre un poco más de lo que realmente es. A nuestra izquierda serpentea el arroyo Cataratas y desde arriba lo escuchamos. En un momento nos encontramos con un alambrado y tranquera, que debemos saltar. Llegamos a un descanso de arroyo tipo “postal” en medio de un pedrero y paramos a sacar fotos y tomar agua fresca.
El sendero sigue trepando, pero suavemente. Comenzamos a cruzar el arroyo Cataratas. Aquí nos calzamos las zapatillas de “vado” y no nos la sacaremos por unas 3 horas, ya que debemos cruzar al menos 15 veces el mismo arroyo. El agua es bastante cálida, teniendo en cuenta que es un arroyo de montaña, y en esta época el nivel de agua no llega a la rodilla. Los cruces son tranquilos y no hay riesgo. Llegamos a “La Horqueta”, una bifurcación que ofrece hacia la izquierda llegar a La Angostura por el río Bonito. Nosotros tomamos a la derecha, el sendero de la Huella Andina. En ese sector nos encontramos con abundante chaura o “manzanita del bosque”, un pequeño fruto silvestre comestible color blanco/rosado con un gusto similar al a manzana, que crece en forma de mata y está a unos 30 cm del suelo. El tamaño y el color nos tienta y es imposible no probarla. Seguimos subiendo (en total en esta etapa se ascienden unos 400 metros) y llegamos a la “Tapera de Lagos” –apellido de una familia pionera de Traful–, el lugar delimitado para el pernocte donde se permite hacer fuego. Es un sector boscoso ubicado en un pequeño valle, pero con una pampita ideal para colocar la carpa. A metros pasa el arroyo, de donde podemos sacar agua para beber o cocinar.
La noche es fresca pero soportable con el abrigo indicado, y es necesario prever una comida caliente. El silencio es indefinible, porque es silencio pero no por ausencia de sonidos. El agua del arroyo abriéndose camino entre las piedras genera un efecto “Feng shui” que garantiza el relax; una especie de Spa natural. A lo lejos se escuchan animales y el llamado de una vaca a su cría que se multiplica con eco por el valle. En todo el trayecto sólo encontramos una pareja acampando en La Tapera. La mayor parte del camino estamos solos en medio de la montaña. Luego de un sueño reparador, desayunamos y retomamos el sendero temprano para aprovechar la mañana. Sobre todo para evitar que el calor del mediodía nos agarre en una pampita que debemos cruzar antes de entrar al valle del Ujenco.
No bien arrancamos comenzamos un ascenso suave por un bosque achaparrado de lengas, otros 100 metros más, hasta llegar a los 1.500 msnm, el punto más alto de la travesía. Es más o menos una hora de caminata. En este tramo hay que estar atento a las señales porque por momentos se hace difícil encontrarlas y hay muchos “caminitos” de vacas que nos pueden marear. Y acá un consejo para todo el camino: recordar que no se avanza si no se ve la próxima señal, ya sea marca roja en los árboles –que muchas veces nos salvan–, las bandas blancas y celestes de Huella Andina y pequeños pedazos de plástico refractario que están colocados en los árboles. Luego de atravesar el bosque salimos a una amplia y abierta pradera que desemboca en una increíble vista del valle del Ujenco. Allí nos topamos con vacas casi “silvestres” y un toro con cara de pocos amigos que nos mira atento. Para evitar un mal momento, decidimos esquivarlos haciendo un largo rodeo. Después nos comentan que el sector se utiliza para la veranada de animales de pobladores de Traful.
Empezamos a descender (unos 300 metros) y a entrar al valle por un bosque de lengas hasta el cruce del arroyo Ujenco. El sendero es tranquilo y va al costado del curso de agua. En un punto nos topamos con otro grupo de vacas pastando en la senda, y lamentablemente debemos meternos por un cañaveral para evitarlas. El detalle de los animales no figura en la folletería oficial y hay que tenerlo en cuenta. Después comenzamos a subir nuevamente y el tramo se hace un poco más duro por la ceniza volcánica floja. En un momento la senda se ensancha –es un antiguo camino vehicular– y nos anticipa que estamos cerca. Seguimos caminando y aparecemos detrás de la base del centro de esquí Cerro Bayo. Pasaron menos de 24 horas desde que salimos de Traful. Pero en la montaña el tiempo tiende a detenerse. La desconexión es tal –no hay señal de celular, dato no menor– que parece que nos hubiéramos ido una semana. El objetivo entonces, está cumplido.
Recomendaciones • El período para hacer la excursión sin guía es de diciembre a mayo. • Realizar la travesía en sentido Traful-Angostura: es más fácil el desnivel que hay que trepar. • Para llegar a Traful el servicio de Transporte La Araucana sale de Angostura por la mañana. Se puede acampar en el camping Cataratas y entrar al sendero por la mañana temprano para aprovechar el día. • Llevar un par de zapatillas extra para vadear el arroyo. Se puede utilizar sandalias de trekking pero, como vamos a caminar un tramo largo por terreno irregular, recomendamos zapatillas con buena suela. • Vestimenta: pantalón largo tipo de trekking (en muchos sectores la vegetación baja puede pinchar y lastimar un poco). Procurar vestir ropa clara y llevar repelente por los tábanos (les atraen los colores oscuros). Ropa de abrigo para la tarde/noche. • Cantimplora pequeña para agua. Cruzamos muchas veces el arroyo y siempre tenemos cerca un curso de agua de donde beber. Por eso cargar con mucha agua suma peso innecesario en la espalda. • Seguir las indicaciones en los árboles: pequeños carteles con banda celeste y blanca que indican Huella Andina, marcas rojas de aerosol y pequeños plásticos blancos refractarios. • Llevar lo justo y necesario para evitar peso en exceso, aunque no debe faltar: bolsa de dormir, carpa, linterna, comida suficiente para una cena, un almuerzo, desayuno y merienda. • Bastones de trekking: no son indispensables, pero ayuda en algunos sectores porque el peso de la mochila puede darnos inestabilidad. • Para aquellos que no pueden soportar el peso de la mochila, existe la posibilidad de contratar pobladores del lugar que trasladan las cosas a caballo. • Llevar mapa del recorrido, que se puede bajar por internet. (http://huellaandina.desarrolloturistico.gov.ar/guia-de-campo) y completar el registro de Trekking en http://www.nahuelhuapi.gov.ar/registro_trekking/registro.php o personalmente en la oficina más cercana de Parques Nacionales.