“De trasnsfuguismo y otras yerbas”
Normalmente, no soy de los que se sienten abatidos por el permanente “menjunje” de personajes de la política que lo único que hacen es pensar en su interés personal y en el egoísmo de llegar de cualquier manera. Mucho menos confundido. Pero sí ofendido. Las fotos de estos días, tanto locales como nacionales, demuestran que existe el transfuguismo, que permite que en una misma propuesta se junten quienes están de acuerdo con la minería con quienes no, los que se asustaron por una denuncia de soborno y se juntaron quizás como estrategia de autodefensa, los que creen que están armando el seleccionado de fútbol y no una propuesta de futuro gobierno, los que se insultaron hasta ayer y hoy se muestran juntos… “la biblia y el calefón”, como previó Discépolo, pero fundamentalmente los que se hacen los distraídos de su origen como si hubieran nacido de un repollo. El personalismo prima sobre las ideas y eso no está bien. Nos molestamos de que hagan aparecer a algunos personajes como dirigentes cuando no lo son ni en su propia casa. También los que ostentando un cargo que le cedió el partido piensan que al irse se van con ellos todos sus integrantes. Hasta aquí llegó nuestra conducta de serena observación de una mentira contada como verdad. A mis correligionarios, debemos sentirnos convocados a demostrar que somos el partido más importante del Chubut, que los intereses privados de algunos de sus integrantes son nada más que eso y que cuando pretendan utilizarlo la gran mayoría no los dejaremos. Por el contrario, los rechazaremos. A ellos, anatema. Ha llegado el momento de demostrar que sólo existe una posibilidad y es la de salvar la vida de los partidos políticos, únicos ejes del sistema democrático. Nosotros nos haremos cargo del radicalismo. De buen agrado veríamos que hicieran lo propio peronistas, pachistas, socialistas, aristas, etcétera. Los acuerdos sólo deben ser institucionales, lo de las personas es sólo transfuguismo. En lo personal, estoy entusiasmado por mi precandidatura construida en el marco de lo orgánico, la que seguiré instalando. Pero hoy quiero dedicar más tiempo a una causa más noble aún: sumarme a defender a los partidos políticos por sobre los buitres oportunistas que dicen que vienen por más y ya han dejado poco y defender a la Unión Cívica Radical en particular, a la que han sometido a un escarnio que les prometemos que no les será gratuito. Los dirigentes debemos abrir esta posibilidad de construir entre todos un radicalismo que sirva a la sociedad y no del que se sirvan los oportunistas. Estimados oportunistas, somos muchos los que pensamos que se pierdan cien gobiernos pero que se salven los principios… así que, quienes no quieren perder ser gobierno y reniegan de sus principios, sepan que les daremos una dura batalla. “A la juventud argentina, he aquí el mandato de Dios, he aquí el clamor de la patria, he aquí el sagrado juramento de la joven generación. ”Al que adultere con la corrupción, anatema. ”Al que incense la tiranía o se venda a su oro, anatema. ”Al que traicione los principios de la libertad, del honor y del patriotismo, anatema. ”He aquí el voto de la nueva generación y de las generaciones que vendrán”. (Esteban Echeverría, “El dogma socialista de la juventud argentina”, agosto de 1837) Carlos Alberto Lorenzo Rawson
Carlos Alberto Lorenzo Rawson