“Deje que en Las Grutas se gobiernen solos”

Redacción

Por Redacción

Leer una columna en este medio escrita por el doctor Massaccesi sobre qué hacer con la municipalización de Las Grutas primero me generó risas y luego bronca. ¿Puede alguien que dejó una provincia incendiada opinar de qué hacer sobre un acto de gobierno o el reclamo de los ciudadanos? Discúlpeme doctor, si usted volvió es porque nuestra dirigencia política está en decadencia. Pero esto lo dejaré para más adelante. Los pedidos de municipalización se generan a partir del abandono de los responsables del Ejecutivo municipal sobre una determinada parte del ejido, olvidando dicho intendente que los ciudadanos de esos lugares alejados tienen los mismos derechos que los que viven frente a la plaza principal. Este problema es histórico, se puede ver reflejado en obras, atención social, seguridad, transporte público, servicios, etc., que les niegan a estos ciudadanos por vivir lejos; y si no, miremos J. J. Gómez, Sargento Vidal, San Isidro y ni hablar de Balsa de las Perlas. Seguramente me olvido de algún otro lugar. Doctor, ¿hace mucho que no va a Las Grutas? Yo fui con la intención de descansar e intentar recibir el nuevo año. Pero volví desilusionado. Sabe, hay un montón de perros sueltos que se pelean entre ellos, y vi cómo tiraban un chiquito o cómo orinaban el bolso de una señora y nadie los controlaba. Me levantaba a las seis de la mañana porque entre la Segunda y Quinta Bajada circulan autos con los vidrios bajos y la música muy fuerte, sin dejar de mencionar que el 80% de los conductores estaban alcoholizados; eso sí, los inspectores de Tránsito están de tarde para cobrar estacionamiento o hacer multas, pero los controles de alcoholemia brillan por su ausencia. Si va, le recomiendo llegar al mar por la Tercer Bajada, así siente ese rico olor de aguas cloacales que salen debajo del parador que allí se encuentra. Y si meramente es recaudar, muchos lugares de alquileres particulares, como de comida, no entregan ningún comprobante o, en el mejor de los casos, entregan comandas, las cuales están prohibidas. Ejemplo es la esquina frente a la Tercer Bajada, sobre avenida Jacobacci, donde la atención es una vergüenza, y a causa de varios problemas los turistas le realizaron denuncias en la Secretaría de Turismo y aún así sigue funcionando. En este tema no podemos dejar de mencionar la falta de controles bromatológicos en muchos de ellos, como de vendedores ambulantes que no cuentan con las medidas mínimas de higiene. Tal vez, doctor, sería mejor opinar, ya que usted tiene tanta experiencia, de cómo solucionar estos inconvenientes, y si no sabe, deje que los habitantes de Las Grutas se gobiernen por sí solos y no dependan de un intendente que se acuerda de ellos cada tanto y que de los turistas sólo espera los ingresos que ellos generan a las arcas municipales. Aldo Mildemberg DNI 17.594.579 Cipolletti

Aldo Mildemberg DNI 17.594.579 Cipolletti


Leer una columna en este medio escrita por el doctor Massaccesi sobre qué hacer con la municipalización de Las Grutas primero me generó risas y luego bronca. ¿Puede alguien que dejó una provincia incendiada opinar de qué hacer sobre un acto de gobierno o el reclamo de los ciudadanos? Discúlpeme doctor, si usted volvió es porque nuestra dirigencia política está en decadencia. Pero esto lo dejaré para más adelante. Los pedidos de municipalización se generan a partir del abandono de los responsables del Ejecutivo municipal sobre una determinada parte del ejido, olvidando dicho intendente que los ciudadanos de esos lugares alejados tienen los mismos derechos que los que viven frente a la plaza principal. Este problema es histórico, se puede ver reflejado en obras, atención social, seguridad, transporte público, servicios, etc., que les niegan a estos ciudadanos por vivir lejos; y si no, miremos J. J. Gómez, Sargento Vidal, San Isidro y ni hablar de Balsa de las Perlas. Seguramente me olvido de algún otro lugar. Doctor, ¿hace mucho que no va a Las Grutas? Yo fui con la intención de descansar e intentar recibir el nuevo año. Pero volví desilusionado. Sabe, hay un montón de perros sueltos que se pelean entre ellos, y vi cómo tiraban un chiquito o cómo orinaban el bolso de una señora y nadie los controlaba. Me levantaba a las seis de la mañana porque entre la Segunda y Quinta Bajada circulan autos con los vidrios bajos y la música muy fuerte, sin dejar de mencionar que el 80% de los conductores estaban alcoholizados; eso sí, los inspectores de Tránsito están de tarde para cobrar estacionamiento o hacer multas, pero los controles de alcoholemia brillan por su ausencia. Si va, le recomiendo llegar al mar por la Tercer Bajada, así siente ese rico olor de aguas cloacales que salen debajo del parador que allí se encuentra. Y si meramente es recaudar, muchos lugares de alquileres particulares, como de comida, no entregan ningún comprobante o, en el mejor de los casos, entregan comandas, las cuales están prohibidas. Ejemplo es la esquina frente a la Tercer Bajada, sobre avenida Jacobacci, donde la atención es una vergüenza, y a causa de varios problemas los turistas le realizaron denuncias en la Secretaría de Turismo y aún así sigue funcionando. En este tema no podemos dejar de mencionar la falta de controles bromatológicos en muchos de ellos, como de vendedores ambulantes que no cuentan con las medidas mínimas de higiene. Tal vez, doctor, sería mejor opinar, ya que usted tiene tanta experiencia, de cómo solucionar estos inconvenientes, y si no sabe, deje que los habitantes de Las Grutas se gobiernen por sí solos y no dependan de un intendente que se acuerda de ellos cada tanto y que de los turistas sólo espera los ingresos que ellos generan a las arcas municipales. Aldo Mildemberg DNI 17.594.579 Cipolletti

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