River mostró una muy mala imagen y fue goleado 4 a 1 por un implacable Tigre en el Monumental

Con goles de Serrago, Romero y un doblete de Nacho Russo, el Matador jugó un partidazo y goleó a River que dejó una imagen muy preocupante en su casa y se fue chiflado por sus hinchada.

Por Redacción

El festejo de David Romero tras marcar el 2 a 0 parcial. (Clarín Fotografía)

Tigre jugó un partidazo y goleó 4 a 1 a River en el Monumental, por la cuarta jornada del Torneo Apertura, en una noche muy floja del equipo de Marcelo Gallardo, que se fue silbado por su gente.

El conjunto de Diego Dabove marcó el rumbo del partido desde el inicio. A los seis minutos, Tiago Serrago abrió el marcador tras una buena jugada colectiva y un remate desde el borde del área que se desvió en Matías Viña, dejando sin chances a Santiago Beltrán. El mediocampista, a préstamo desde River, anotó su primer gol con la camiseta de Tigre.

A los 16 minutos, se equivocó uno que no suele hacerlo: Juan Fernando Quintero dio un mal pase en la mitad de la cancha y Tigre no perdonó. David Romero recuperó la pelota, tocó rápido con Ignacio “Nacho” Russo, que dejó en el camino a Lautaro Rivero con un caño y se la devolvió de primera al delantero, que quedó mano a mano y definió con categoría para el 2 a 0 parcial.

El Millonario intentó reaccionar antes del descanso, pero careció de claridad, mientras que Tigre estuvo siempre más cerca de ampliar la ventaja y se fue al entretiempo 2 a 0 arriba, ante los silbidos del público local.


El segundo tiempo fue igual de desconcertante para el Millonario


El complemento profundizó el desconcierto de River. A los cuatro minutos, desde un tiro libre a favor dentro de su propia área, Aníbal Moreno cometió un error insólito y le regaló la pelota a Russo, que controló y definió con tranquilidad para marcar el 3 a 0.

Poco después, a los 13 minutos, Fausto Vera fue expulsado tras un planchazo en la cabeza a Elías Cabrera. El contacto fue leve, pero existente, y el árbitro Sebastián Zunino no dudó en mostrarle la tarjeta roja, dejando a River con diez jugadores.

Con el partido resuelto, el Matador de Victoria estiró la goleada. David Romero dejó en el camino a Moreno en la mitad de la cancha, llegó hasta el fondo y asistió a Russo, que definió con categoría para sellar su doblete y poner el 4 a 0 parcial, en medio del reproche generalizado desde las tribunas.

Cuando parecía que terminaba el encuentro con ese resultado, a los los 43 minutos, Lautaro Rivero sacó un tremendo remate de volea desde afuera del área, que se metió junto a un palo y estableció el 4 a 1 final, decorando el resultado en una noche adversa para el conjunto local.

El triunfo del Matador tuvo un sello claro: partidazo de la dupla ofensiva Romero–Russo, cada vez más aceitada y determinante. Del otro lado, el Millonario dejó una muy mala imagen, inédita en lo que va del año: no había recibido goles y en una sola noche encajó cuatro, un dato que refleja el muy flojo rendimiento del equipo.


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