Desempolvando el patrimonio histórico
Te mostramos tres de los edificios históricos de Neuquén y cómo se transformarán en espacios culturales.
RECORRIDA
Por la ciudad y la provincia hay diseminados edificios históricos que han sentido el paso del tiempo y la falta de conservación y valor. Hoy en la subsecretaría de Cultura de la provincia hay tres proyectos de recuperar espacios que fueron ejes fundamentales de las primeras épocas de la ciudad: la casa del doctor Gregorio Álvarez, el edificio donde funcionaba la usina eléctrica y los edificios y vagones del ferrocarril. “Río Negro” recorrió los tres lugares para conocer su estado actual y los proyectos de remodelación y puesta en valor. Casa Museo Gregorio Álvarez Gregorio Álvarez fue médico, historiador y escritor neuquino y uno de los personajes más relevantes de la historia provincial. Él vivió en varios lugares, pero su última casa fue la que está ubicada en la esquina de Alderete y Córdoba, en pleno centro de la capital neuquina. Ese lugar es parte del patrimonio histórico de la provincia y, ahora, tras un periodo de “abandono”, será restaurado para transformarse en una Casa Museo destinada no sólo a conmemoración de la vida y obra de Don Gregorio sino también a exposiciones y actividades culturales. En la propiedad de 328 metros cuadrados se crearán dos salas donde habrá exposiciones sobre la vida y obra de Álvarez más una sala destinada a exposiciones temporarias. También en la propiedad habrá una sala de proyección, una sala de conferencias, un espacio semi cubierto que funcionará como café literario, así como también se recreará la habitación en la que el escritor neuquino realizaba sus trabajos, allí todo permanecerá tal como lo tenía Gregorio Álvarez en vida, con su escritorio y objetos de su propiedad, que fueron donados por la familia de Álvarez. Este, tal vez, es el proyecto que más cerca está de hacerse realidad. Es que el 1.400.000 pesos necesarios para la concreción de la obra serán aportado por el Instituto de Juegos de Azar de Neuquén. Además, la obra ya tiene fecha de comienzo definitiva (para fines de abril) y su ejecución demandará, sólo tres meses.
María Pía Mendiberri – pmendi@rionegro.com.ar




La Usina Cultural La primera usina eléctrica de la ciudad fue inaugurada en 1929 por Abraham Gotlip y Adolfo Edelman, dos de fundadores de la cooperativa que dio lugar, mucho tiempo después, a la actual cooperativa electrica Calf. Luego de que la usina eléctrica dejara de funcionar allí, por el edificio de calle San Martín entre Jujuy y Fotheringham pasaron algunos organismos provinciales y después cayó en deshuso y comenzó a deteriorarse y hasta hace algunos meses el edifcio, que es uno de los siete edificios del patrimonio histórico de la provincia que aún están en pie en la ciudad, estaba ocupado por un grupo de artistas. Hoy está libre y en la dulce espera de trasformarse en un cine teatro lirico (con foso para orquesta) para 600 pesonas y una gran sala de exposición. El proyecto está pensado para ejecutarse en tres etapas. La primera de ellas es la refacción del edificio existente donde se montará la sala de exposición, la segunda consiste en la contrucción de la sala del cine teatro y la última es la etapa en la que se equipará la sala. La más cercana a materializarse es, por supuesto, la primera etapa. El costo de la misma es de 15.000.000 pesos y la mayor fuente de financiamiento es el gobieno nacional. Es que, en 2013, el proyecto fue seleccionado para ser incluido dentro del Plan Nacional de Igualdad Cultural y los fondos ya fueron comprometidos. Actualmente, según comentaron desde la subsecretaría de Cultura provincial, se está “a la espera de definición de cambios de autoridades a nivel nacional”.








Complejo Cultural El Andén El complejo de edificios del andén del ferrocarril es otro de los edificios declarados patrimonio histórico de la ciudad y la puesta en valor de ellos fue pensada cuando aún el servicio de ferrocarril no estaba previsto que volviera a funcionar. En 2013 se realizó un concurso para la refuncionalización del espacio y para transformarlo en una zona destinada a actividades sociales y culturales. El proyecto incluía un museo ferroviario, salas de exposición y un museo paleontológico, pero la llegada del tren de pasajeros a la ciudad obligó a poner una pausa en el proyecto para repensarlo. Sin embargo, la primera etapa del complejo cultural El Anden ya se realizó y constó en la restauración y re funcionalización de la Sala Fernández Rego que actuamente se encuentra abierta de lunes a viernes de 8 a 20 y los fin de semana según las actividades que haya planificadas. Con una inversión de 962.434 pesos la sala fue restaurada y equipada con sillas, telón del escenario, cortinas interiores y luces del escenario para poder ser utilzada para cualquier actividad cultural o social. Por ahora el resto del proyecto deberá esperar a ser re diseñado por los arquitectos ganadores del concurso Andrea Zupanc y Adrián Petrucelli y también deberán





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