Desmienten pacto con el menemismo
El ministro del Interior, Jorge Matzkin, negó ayer que el gobierno haya pensado en un acercamiento con el ex presidente Carlos Menem, como consignaron versiones periodísticas. En tanto, el jefe de Gabinete Alfredo Atanasof, pidió a los precandidatos que "dejen en paz al gobierno". Diputados ya apuran la interna.
Con el objetivo de despejar cualquier sospecha acerca de un hipotético «pacto de supervivencia» entre el duhaldismo y el menemismo, funcionarios del gobierno nacional negaron ayer haber recibido «apretadas» del entorno del ex presidente y ratificaron que el Ejecutivo «no tiene candidatos» de cara a las internas del PJ.
Incluso, el Jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, fue mas allá y advirtió que si bien «se habla de arreglos, de temores acerca de la gobernabilidad» el Gobierno nacional «garantiza absolutamente la transición, y esto está a la vista».
En su exposición habitual desde Casa de Gobierno, Atanasof calificó de «alucinaciones» las versiones sobre un supuesto pacto en marcha con vistas a las elecciones internas del 24 de noviembre.
«Hay gente que alucina y no es bueno que se hagan eco de esas alucinaciones», ironizó el Jefe de Gabinete. Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Matzkin, aseguró no haber escuchado «de ningún dirigente» del menemismo supuestas «amenazas» para que el gobierno acuerde con ese sector y afirmó que el proceso electoral será «transparente».
«Esa advertencia no la escuché de ningún dirigente político y no sería razonable ni siquiera escucharlo, no forma parte de nuestro proyecto», manifestó Matzkin. Los rumores indican que el presidente Duhalde pactó algo más que una tregua con Menem, cuando ambos se encontraron el mes pasado en Anillaco: que el ex mandatario respetaría el poder del aparato en la Provincia y que el gobierno no apoyaría ni a De la Sota ni a ningún otro candidato para enfrentarlo en la interna.
El titular de la cartera política reiteró que el gobierno «no tiene candidatos» y recordó que el PJ tiene a «cinco» dirigentes que compiten por la nominación, en alusión a Menem, José Manuel de la Sota, Juan Carlos Romero, Adolfo Rodríguez Saa y Néstor Kirchner. «El Gobierno no va a apoyar a ningún candidato porque su función es que todos participen; no sólo los candidatos del justicialismo sino de todos los partidos», aclaró.
Para aventar estas versiones, o quizás para presionar a los sectores «acuerdistas» que hay en el oficialismo, el senador Eduardo Menem y su hijo, el diputado Adrián Menem, salieron en las últimas horas a «pegarle» al recientemente lanzado De la Sota, acusándolo de ser «el candidato del gobierno» y «el muleto de (Carlos) Reutemann».
Pero desde el delasotismo desestimaron las afirmaciones de que el cordobés es «el candidato» de Duhalde. El ministro de Obras Públicas de Córdoba, Carlos Caserio negó que la Provincia vaya a recibir ayuda extra del gobierno nacional, como sostiene el menemismo. (DYN)
Diputados aceleran por la interna
El oficialismo comenzará a elaborar hoy una lista de los proyectos que quedan por aprobar en la Cámara de Diputados, como primer paso del camino hacia una megasesión donde quiere terminar con los asuntos pendientes antes de la dispersión que provocará la campaña electoral.
En el Justicialismo reconocen que durante los meses más calientes de la interna dificilmente puedan debatirse proyectos de fondo, ya que cada sector definirá su postura a partir de la especulación electoral.
Además, las exigencias de la actividad proselitista lleva a los legisladores a recorrer el país y vuelve prácticamente imposible reunirlos en el recinto de la cámara. Por ello, la mesa de conducción del bloque del PJ se reunirá mañana con los presidentes de las comisiones para elaborar una nómina de los proyectos que están listos para ser aprobados.
La intención es llevarlos al recinto para aprobarlos en una megasesión. Una posibilidad que estudia el Justicialismo es convocar a un extenso debate, que puede durar dos o tres días seguidos, donde se agote la lista.
Otra hipótesis en análisis es intensificar el trabajo en las semanas previas a los meses intensos de la campaña, para dar después luz verde al éxodo de legisladores.
Los diputados tienen una única discusión delicada en la agenda de la cámara baja: el futuro de la Corte Suprema.
El Justicialismo postergó hasta la primera quincena de agosto la sesión donde quiere rechazar definitivamente el juicio político a los magistrados para conseguir, a cambio, una venia de los jueces a favor del corralito.
El oficialismo apunta al 14 de agosto como fecha probable. El principal obstáculo que encuentra es la distancia tomada por los radicales, sus tradicionales aliados al momento de asegurarse el número necesario para sesionar, quienes quieren evitar aparecer como cómplices de la caída del juicio. Otros temas en carpeta son los proyectos para flexibilizar la participación de nuevos partidos políticos, el aumento de las penas para quienes falsifican moneda extranjera y tarjetas de crédito.
De la Sota ya tiene los invitados para el primer acto
Para conocer el apoyo que tiene en los boques del Congreso, el precandidato presidencial del PJ José Manuel de la Sota giró invitaciones a todos los legisladores justicialistas para que lo acompañen en el acto por la muerte de Eva Perón, que realizará el próximo sábado.
Será el primer evento de campaña de De la Sota y un test clave para definir el mapa de la interna en las bancadas oficialistas.
Por el momento, el anuncio más significativo fue lanzado por el vicepresidente del bloque de diputados justicialistas, el duhaldista José María Díaz Bancalari, quien se comprometió a participar en el lanzamiento.
El resto del duhaldismo, en cambio, se muestra más reticente al momento de definir una postura pública, al igual que los santafesinos, quienes prefieren seguir los primeros pasos de la interna como espectadores.
Díaz Bancalari, un histórico contrincante del menemismo en el interior del peronismo, quiere conseguir del gobernador cordobés un anticipo del plan económico que presentará en la campaña.
Su presencia, sin embargo, es insuficiente al momento de pasar en limpio la actitud que asumirá el duhaldismo más negociador, que en la cámara baja está representado por su presidente, Eduardo Camaño.